EDITORIAL
EDITORIAL
El diálogo como
instrumento de
la democracia
El gobernador Hermes Binner reveló días atrás que llamó por teléfono al senador nacional Carlos Reutemann para agradecerle su presencia en la audiencia convocada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación que dirime un conflicto entre Santa Fe y la Nación por fondos de Anses. En sus escuetas declaraciones, el mandatario provincial añadió que acordaron reunirse en fecha próxima para analizar temas que hacen a la provincia.
El llamado telefónico parece haber puesto fin a una serie de fuertes desencuentros entre ambos líderes políticos que tuvieron como momento más fuerte la campaña electoral de las elecciones legislativas del año pasado y que se exacerbaron por expresiones conocidas de ambos en los primeros meses del año. También hubo suspicacias ante una convocatoria efectuada por el gobierno provincial a los legisladores nacionales por Santa Fe donde una de las únicas ausencias fue la del dos veces ex gobernador justicialista ante la presencia de grupos de personas afectadas por el desborde del Salado en 2003 que se hacían sentir frente a la Casa de Gobierno. La presencia de Reutemann acompañando a la provincia en la audiencia ante la Corte Suprema de Justicia y el reciente llamado telefónico parecen empezar a desandar ese dificultoso camino.
La Argentina actual vive en permanente estado de crispación política, y las partes en pugna parecen cada vez más lejos de encontrar caminos de entendimiento. Santa Fe dio una muestra de madurez política en la citada audiencia de la Corte, donde no sólo se hicieron presentes el gobernador y la vicegobernadora, acompañados por funcionarios y legisladores oficialistas, sino también dos ex gobernadores de otro signo político así como parlamentarios justicialistas, empresarios y dirigentes sindicales.
Binner y Reutemann son líderes en la provincia de Santa Fe y si bien tienen un actuar bastante parecido, ambos expresan concepciones políticas y económicas diferentes. Ello no fue obstáculo para que hayan ocupado -en forma simultánea- cargos públicos durante los últimos 20 años de vida institucional en la provincia. Más allá de estas diferencias, sanas y lógicas en todo el sistema republicano y democrático, la buena política exige que dialoguen e intercambien puntos de vista en función de lograr los mejores resultados para Santa Fe. La votación conjunta de los tres senadores santafesinos el pasado miércoles sobre cambios en la coparticipación de la ley del cheque es otro signo de madurez política, ya que se privilegió la situación de la provincia por encima de las banderías partidarias.
De prosperar y mantenerse un espacio de diálogo entre gobernador y senador, más allá de que acuerden o no políticas, será una buena señal hacia la República y hacia otras provincias; traerá alivio a una ciudadanía harta de peleas y repondrá a Santa Fe en el centro de la consideración nacional, marcando la continuidad de un camino iniciado hace 200 años.