Juicio oral
Juicio oral
Terminaron los alegatos

El Tribunal -Gustavo Urdiales, María Amalia Mascheroni y Enrique Álvarez- dará a conocer el decisorio el miércoles a las 9 de la mañana. Foto: Amancio Alem.
El fiscal solicitó 22 años de prisión para el “Pato” Almeyda. La defensa reclamó la absolución.
de la Redacción de El Litoral
Este lunes se escucharon los alegatos de las partes en el juicio oral y público por el crimen de Matías Guzmán, ocurrido el 18 de diciembre de 2009 en su casa del barrio Los Troncos. Mientras que el fiscal Nº 7, Jorge Andrés, solicitó 22 años de cárcel para José Luis Almeyda, los abogados defensores, Darío Pérez y Matías Villanueva, pidieron que su cliente fuera absuelto.
El tribunal, que integran los jueces María Amalia Mascheroni (presidenta), Gustavo Urdiales y Enrique Álvarez, dará a conocer el decisorio el próximo miércoles a las 9, mientras que los fundamentos del fallo se pondrán a disposición de los interesados en los días subsiguientes, fecha que oportunamente se precisará.
El juicio comenzó el martes 12 de abril y las audiencias se extendieron durante toda la semana pasada. De los 18 testigos citados pasaron 12, entre los que hubo peritos, forenses, familiares de la víctima y vecinos del lugar, además del coimputado.
Declaraciones
Las testimoniales comenzaron el martes pasado con el médico forense Pascual Pimpinella, seguido por los oficiales y suboficiales de policía que estuvieron en el procedimiento. El entonces jefe de la Sección Homicidios de la Unidad Regional Uno, Carlos Honorat, y la bioquímica de la fuerza, también fueron citados.
También el coimputado, Pablo Gómez, condenado a 15 años en 2010 en un juicio abreviado por acuerdo de partes, tuvo que presentarse en la sala para narrar su historia.
Tal vez éste fue uno de los testimonios fundamentales, porque lejos de incriminar a Almeyda, “Purri” -como le dicen a Gómez- mencionó a un tal “Ezequiel” como su cómplice y descartó la participación del “Pato” en el asalto.
Rosaura Molina, la mujer de la víctima, estuvo en la sala de audiencias pero no supo dar mayores detalles que incriminen a los autores del crimen de su compañero.
“Nadie lo acusa”
Su hija Flopy, menor de edad, reconoció haber sido la que organizó el ataque a la casa de la pareja de su madre, pero dijo que no conoce a Almeyda.
También prestó declaración una vecina del barrio y la madre de la víctima, que pudieron aportar muy poco respecto del violento ataque consumado en plena madrugada.
Esta mañana, el fiscal Andrés se mantuvo en lo propuesto durante la primera audiencia de debate, en la que adelantó que pedirá una pena de 22 años de cárcel. “Entendemos que la sanción debe ser alta”, alegó entonces la parte acusadora.
A propósito de las declaraciones de testigos, el fiscal hizo notar que llama la atención el viraje en sus dichos, ya que en sede judicial y con las garantías constitucionales cumplimentadas, los mismos testigos complicaban la situación de Almeyda, según constan en las actas de procedimiento y en el expediente.
La defensa sostuvo la inocencia de su cliente una vez más y le pidió al tribunal que le conceda la absolución y posterior libertad al muchacho de 26 años, que lleva más de doce meses privado de su libertad. “Nadie lo acusa” sostuvieron al término de la jornada.
“Tendría que ser testigo”
Los abogados del acusado José Luis Almeyda opinaron que “tendría que haber estado como testigo y no como imputado” en este juicio. Darío Pérez y Matías Villanueva dijeron a El Litoral que “él fue oyente circunstancial del momento en que acordaron cometer el hecho”, pero nada más.
Por su parte, Pérez indicó que “toda la actividad policial fue bastante irregular, por cómo se involucró a nuestro cliente a la causa, reafirmado por el resto de los testigos que lo dejan de lado” a la hora de acusar. “Gómez manifiesta una situación de apremios, y en su momento nombró a un tal ‘pato’, pero en realidad todos hablan de un tal Ezequiel”. Es más, la menor, Flopy “dijo que ni lo conocía a Almeyda”.
En definitiva, “la presencia de los testigos hubiera clarificado aún más nuestra situación”. “Seguimos sosteniendo la inocencia de Almeyda”, adujo Pérez.

Matías Villanueva y Darío Pérez.
Foto: amancio alem

Matías Guzmán
El joven de 23 años, vivía en una casa de calle Ángela Geneyro al 8200, en barrio Los Troncos, donde fue atacado la madrugada del 18 de diciembre de 2009, para robarle la moto. Estaba sentado en una silla, frente al televisor y recostado sobre sus brazos, apoyado en la mesa. En esa posición fue golpeado con un objeto de bordes romos -una barreta de hierro-, con el que le produjeron las lesiones mortales.
/// la víctima