Nuevo giro en la investigación

Relacionan cuádruple homicidio con el suicidio de un magistrado

DyN

Un abogado pidió que los hijos de un juez platense que se suicidó pocos días antes del cuádruple homicidio de La Plata sean sometidos a estudios de ADN para establecer si tuvieron alguna participación con la masacre.

El pedido fue del abogado Gustavo Galasso, representante de la familia de Marisol Pereyra, una de las cuatro víctimas, con el fin de “profundizar o descartar” una pista que se había abierto al principio de la causa.

Es que Susana De Bárttole, la dueña de la casa donde se produjo la masacre y que se desempeñaba en el Poder Judicial, habría tenido deudas, según atestiguaron en la investigación.

Dos días antes de la masacre, Blás Billordo, integrante de una de las salas de la Cámara Civil de La Plata, se suicidó con un disparo en la cabeza y -según trascendió- habría estado bajo una profunda depresión.

Fuentes judiciales confirmaron que De Bárttole trabaja en la Cámara Civil de La Plata, donde se desempeñaba Billordo, y donde -además- había conocido a Marisol Pereyra.

La intriga abierta por el cuádruple crimen luego de la liberación del karateca Osvaldo Martínez llevó al fiscal Alvaro Garganta a revisar todas las puntas de la investigación. En ese marco, el abogado Galasso solicitó que se llame a prestar declaración testimonial a los dos hijos del juez y que se les tome una muestra genética para comparar sus ADN.

Es que el asesino dejó sus huellas a través de un ADN que, ahora, necesita ser identificado. “Sólo estamos pidiendo que se los identifique y se les tome declaración testimonial”.

“Lo hemos hecho con un montón de conocidos de las víctimas y ellos son unos más”, dijo Galasso a DyN ante la filtración de la noticia. Según explicó, se les está tomando declaración a decenas de personas del entorno de las víctimas y sobre todo se solicitó que se les tomen los patrones genéticos.

“Hoy, directo contra ellos, no hay nada. Nadie los está acusando de ningún delito, pero hemos pedido un montón de medidas de estas características”, afirmó el abogado.

El abogado también confirmó las sospechas en torno al estado patrimonial de Susana De Bárttole, al señalar que “hay varios juicios ejecutivos iniciados” que acreditarían las deudas que tenía la mujer.

El 27 de noviembre pasado, en un departamento ubicado sobre la calle 28, entre 41 y 42 del barrio platense La Loma, fueron asesinadas a golpes y cuchilladas De Bárttole, de 63 años; su hija Bárbara Santos, de 27; su nieta, Micaela Galle, de 11, y una ex compañera de trabajo del Poder Judicial, Marisol Pereyra, de 35, que había llegado hasta la casa para salir aquella noche.

Por el crimen, el novio de Bárbara estuvo 38 días preso como supuesto partícipe necesario del crimen, pero más tarde fue liberado por orden de la Cámara Penal de La Plata, ya que su ADN no estaba en la escena del hecho.

Fue entonces que la investigación viró hacia otras hipótesis y la atención se centró sobre si De Bárttole practicaba el rito umbanda y si tenía deudas de juego con un prestamista. “Las mató alguien que conocía a la familia o una persona a quien ese alguien le facilitó el acceso”, sostuvo el fiscal Garganta.