Conmoción en María Susana
Investigan el caso de un adolescente detenido que luego debió ser operado
El joven, de 17 años, resistió su arresto. Poco después debió ser operado de urgencia. Hubo una “pueblada” contra la comisaría. Removieron a las autoridades de la dependencia policial.
Redacción de El Litoral
sucesos@ellitoral.com
El caso de un jovencito que fue detenido por la policía y terminó siendo operado de urgencia tiene en vilo a la comunidad de María Susana.
Los hechos incluyeron una suerte de “pueblada” contra la comisaría 8va. del lugar (hubo intentos de copamiento e incendio), los que dejaron como saldo varios destrozos y la remoción tanto de las autoridades como del personal policial que allí se desempeñaba.
Según consta en un informe policial todo comenzó la madrugada del sábado (a las 5.30) cuando la policía tomó intervención en un desorden que se estaba produciendo en la vía pública, frente a un pub de esa localidad.
Desde el lugar se llevaron detenido a un adolescente, de 17 años, el que fue conducido hasta la dependencia policial.
Ya en la comisaría, al producirse su ingreso, “el menor habría empujado y así hacer perder el equilibrio al personal actuante, aprovechando esa situación para salir corriendo hacia las inmediaciones.
Posteriormente personal de la dependencia actuante, logró localizar al menor y trasladarlo nuevamente a la comisaría. En dicha circunstancia un guardia de la fuerza (que a su vez es paramédico) advirtió que el joven expresaba dolor abdominal, motivo por el cual se lo trasladó hasta el Samco local. Allí se informó que el chico
presentaba un patología compatible con peritonitis y/o apendicitis, quedando internado en observación en ese lugar.
En horas de la mañana el joven fue derivado a un centro de mayor complejidad de la ciudad de El Trébol, donde fue intervenido quirúrgicamente. Según obra en autos y ratificado por el médico tratante, el menor habría presentado una herida interna que motivó dicha intervención.
“Se recibió de inmediato declaración testimonial a la progenitora del menor, posteriormente a éste y en presencia de su madre y psicólogo de la institución. En su relato, el menor aduce haber sido agredido físicamente por personal policial, en tanto que en relación a la lesión que motivara su intervención quirúrgica estaría originada al golpearse con un hierro al correr en su huida por distintos predios y viviendas”, dice el parte policial.
La “pueblada”
Pero las cosas no quedaron allí. Horas después se tuvo conocimiento de una “movida” que se originó por la red social Facebook, en la que se convocaba a los vecinos a una movilización para pedir por el esclarecimiento de este hecho. Los manifestantes sostienen que el chico fue víctima no sólo de apremios sino también de abuso sexual.
El caso es que horas después unas 200 personas tomaron parte de una serie de incidentes que incluyeron intentos de copamiento e incendio del mobiliario de la comisaría, además de destrozos de varios móviles policiales.
Informe oficial
Al respecto la Unidad Regional XVII dio a conocer el siguiente parte de prensa:
“Con motivo de esa manifestación se iniciaron actuaciones sumarias caratuladas a prima facie: ‘Daño calificado; tentativa de incendio doloso; tentativa de copamiento del edificio; atentado y resistencia a la autoridad calificada; lesiones leves dolosas y daño’”.
Personal policial se constituyó en las instalaciones de la Comisaría 8va. de dicha localidad, a los fines de mantener un diálogo pacífico con algunos representantes, entre ellos familiares, amigos y vecinos, quienes se agruparon, (alrededor de 200 personas), en inmediaciones de la comisaría de mención, con pancartas y produciendo la quema de neumáticos frente a dicho edificio, con el objeto de pedir por el debido esclarecimiento del hecho donde resultara víctima un menor, de 17 años, aduciendo que el mismo había sido vejado por personal de esta dependencia y personal de la Brigada de Drogas Peligrosas de esta Unidad Regional.
Así las cosas el subjefe de esta Jefatura Departamental, junto con el Presidente Comunal de esa localidad, Roberto Antici, se acercaron al lugar, a los fines de consensuar un diálogo pacífico con los manifestantes.
Delegados de la movilización ingresaron a la comisaría y fueron informados del asunto. La novedad fue comentada luego al resto de la gente que no aceptó las explicaciones.
Fue entonces cuando personas ubicadas en el sector trasero de la concentración, comenzaron a arrojar diversos objetos contundentes, tales como piedras, bolitas de vidrios arrojadas con gomeras, bombas de estruendo y un bidón con combustible utilizado para incendiar la puerta de acceso a la Oficina de Guardia.
El subjefe de ésta, conjuntamente con personal de la comisaría que se encontraban en apresto en el lugar, procedieron a proteger puertas y ventanas de dicha oficina de guardia con escudos; al retiro del mobiliario que allí se encontraba y a la sofocación de foco ignífugo provocados por los manifestantes en la puerta de acceso principal a dicha oficina de Guardia. Para esta parte se pidió colaboración a las comisarías cercanas a cuyo arribo se logró recuperar el control de la situación.