BELLEZA
BELLEZA
El cabello recupera vida
La piel no es la única afectada luego de los meses de verano. El cabello sufre particularmente el embate de los rayos ultravioletas, el mar y el cloro de la pileta. En esta nota, te damos todos los consejos necesarios para recuperar tu hermoso pelo en los meses más fríos del año.
TEXTOS. REVISTA NOSOTROS.
El otoño es época de cambios en el clima: pasamos de días calurosos y húmedos a jornadas más secas y con temperaturas más bajas.
A esto debemos sumarle el ingreso a un período de más lluvias. Estos fenómenos suelen traer consigo toda una serie de cambios a nivel físico, que se ven particularmente plasmados en nuestro cabello.
LA ALIMENTACIÓN
La alimentación es uno de los puntos claves a la hora de conseguir un cabello fuerte y abundante, y recuperarlo del daño provocado por el verano.
La ingesta de vitaminas del grupo B que podemos encontrar -por ejemplo- en cereales, levadura de cerveza o en el germen de trigo, es una buena alternativa para fortalecer el cabello y hacerlo mucho más resistente.
El componente mineral también debe estar presente a la hora de mantener un cabello fuerte. El aporte de silicio y hierro debe ser bueno para lograr una melena en perfectas condiciones. La hidratación y un correcto aporte proteico también nos ayudarán a fortalecerla aún más, ya que las proteínas actúan directamente en la estructura del cabello. Al consumir proteínas en la dieta, el cabello se regenerará mucho más rápido y se verá mucho más fuerte. La ingesta habitual de agua es esencial para mantener su hidratación y conseguir un brillo natural.
HÁBITOS SALUDABLES
En primer lugar, es fundamental utilizar productos capilares de buena calidad que respeten el ph de la piel y no resequen el cuero cabelludo.
Es cierto que todos los productos para el cuidado del pelo suelen ser costosos, pero si consideramos que el cabello es el marco del rostro y que tiene mucho que ver con dar una imagen saludable e higiénica, el gasto vale la pena.
APROVECHAR EL MOMENTO DEL BAÑO
A la hora de ducharnos, es importante masajear nuestro cuero cabelludo con las manos. De esa forma, se logrará activar la circulación sanguínea en la zona y se conseguirá un mayor aporte de vitaminas y nutrientes en la raíz del cabello. Pero no solo esto conseguirá activar la circulación: finalizar la ducha con agua fría o lavar la cabeza por separado con agua fría nos ayudará a lograr este objetivo y, en definitiva, a mejorar la salud capilar.
Se recomienda utilizar un buen shampoo y un acondicionador con un “plus” de nutrientes. Lo importante es que ambos productos sean de la misma marca.
Por otro lado, es necesario tratar al cabello con cuidado. Eso quiere decir no tirar con fuerza al peinarlo o desenredarlo, ya que esto ayuda a que se quiebre.
NUTRICIÓN
El cabello dañado por el sol del verano necesita nutrirse muy bien al comenzar la nueva estación, mucho más fresca y menos agresiva, sobre todo si la idea es realizarse algún tipo de coloración o permanente.
Lo primero es eliminar las puntas florecidas o directamente realizarse un buen corte. Nuestro peluquero tendrá la última palabra entre estas dos opciones, una vez que diagnostique el estado de nuestro cabello luego de los meses de verano.
Luego de realizado el corte, se recomienda aplicar una nutrición para evitar que las puntas se vuelvan demasiado quebradizas. Podemos encontrar una amplia gama de productos, que se adaptan a cada una de nuestras necesidades: algunos le devuelven el brillo, otros la docilidad, otros nutren las puntas, etc. Pero, en general, todos alisan las partes ásperas de nuestros cabellos y lo protegen del uso del secador.
Es conveniente complementar estos cuidados con preparados en cápsulas de venta en farmacia que contienen vitaminas y minerales (a veces también plantas medicinales) en cantidades adecuadas para nutrir el cabello, y darle volumen y brillo.

El fantasma de la caída
Si bien los especialistas no se ponen de acuerdo para explicar cuál es la causa, cuando llegan estas fechas todos sufrimos, en mayor o menor medida, la caída del pelo.
Se cree que el calor de los meses de verano provoca un mayor crecimiento capilar al aumentar su actividad metabólica. Pero que en primavera y otoño se produce una mayor caída capilar al producirse el paso de los folículos a la fase de reposo.
El cuidado del cabello en otoño tiene dos objetivos: lograr su recuperación tras el verano y por otra, prevenir y atenuar su caída para conseguir un nuevo pelo fuerte y sano.
Se considera normal perder entre cincuenta y cien cabellos por día. No obstante, si se observa una caída mayor, o durante más tiempo, te aconsejamos que consultes con tu dermatólogo.
Es fundamental utilizar productos capilares de buena calidad que respeten el ph de la piel y no resequen el cuero cabelludo.