Golpe a la distribuidora
Golpe a la distribuidora
Cayó la banda que robó cerca de 300 mil pesos

La esquina donde el Gol rojo y la Fiorino blanca cerraron el paso al Hyundai de la empresa.
Foto: Chiapello/archivo
Tres hombres -hay dos detenidos-, de un mismo grupo de familia y un ex empleado de la firma habrían sido los autores materiales del atraco.
José Luis Pagés
Con la captura de dos integrantes de la banda que a las 7.30 del 19 de febrero asaltó un vehículo de la Distribuidora del Interior para robar un maletín que contenía alrededor de 300 mil pesos en Goyena y Saavedra la policía santafesina entiende haber individualizado a los cuatro integrantes del grupo delictivo a la vez que todo lo referido a las circunstancias que hicieron posible la consumación del delito estarían aclaradas.
Los detenidos por los agentes de la Sección Seguridad Personal practicaron numerosos allanamientos domiciliarios ordenados por la Justicia en la zona norte de nuestra ciudad hasta que al recabar información entre los allegados a los ahora detenidos dieron con los elementos de prueba, autos y armas, que pusieron a disposición de la justicia.
Los más comprometidos hasta el momento resultan ser dos hombres -padre e hijo-, que se apellidan Muñoz mientras que para otros dos la justicia libró pedido de captura, estos serían los cuatro que tomaron parte activa en el golpe que como se recordará tuvo características cinematográficas.
Muñoz, su hijo y otros dos cómplices ya individualizados son los que encerraron a La Hyundai de la empresa mayorista en la esquina de Goyena y Saavedra. Allí el paso del vehículo asaltado fue bloqueado por un VW Gol rojo, mientras que una camioneta Fiat Fiorino le cerraba la retirada.
De dichos rodados descendieron cuatro hombres que en un abrir y cerrar de ojos despojaron del maletín al titular de la empresa y fugaron de inmediato en la Fiorino abandonando al Gol chocado en el lugar. Luego la Fiorino aparecería abandonada en Castelli entre Freyre y San Lorenzo.
Los agentes de la URI que forman en la Agrupación de Unidades Especiales profundizaron en la investigación siguiendo la pista de un individuo que presuntamente había trabajado para la empresa y en el marco de esa pesquisa numerosas personas fueron invitadas a ofrecer su testimonio. Finalmente la punta del ovillo apareció -como suele ocurrir en casos como este-, cuando uno del grupo empezó a gastar el dinero.
Los pesquisas pudieron saber que un automóvil Honda City negro fue comprado en una concesionaria de la zona norte en un solo pago de 71 mil pesos por uno de los Muñoz. La aparición de ese vehículo en su poder y también de un arma de fuego, allanaron el camino para su detención y también la de su familiar directo.
En consecuencia quienes aparecen más comprometidos hasta el momento con los Muñoz detenidos en un domicilio de Larrea al 4000 son el yerno y cuñado de ambos, un tal Romero, y un cuarto hombre apellidado Puntillo, quien habría tenido algún tipo de relación laboral con la distribuidora, estos últimos se mantienen prófugos.
Estas serían las personas bajo sospecha de haber tomado intervención directa en el golpe, pero existen otros -no serían pocos- que podrían estar involucrados en otros niveles de participación que ya fueron localizados por los agentes de la URI.

El automóvil Honda City que uno de los principales sospechosos, ya detenido, compró en un comercio del barrio Barranquitas con 71 mil pesos en efectivo. Foto: Gentileza URI

Los peritos criminalísticos de la Unidad Regional I trabajando sobre la Fiorino abandonada en barrio Los Hornos. Foto: Chiapello/Archivo