La risa, una sana terapia para nuestro cuerpo

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Mañana se conmemora el Día Mundial de la Risa, motivo por el cual el autor del texto que transcribimos a continuación nos recuerda que reirnos es una función biológica necesaria para mantener el bienestar físico y mental.

TEXTOS. LIC. LUIS ALBERTO SOSA (MONITOR DE LA DINáMICA DE LA RISA).

La risa, una sana terapia para nuestro cuerpo
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Hoy en día debido a la tensión y el estrés de la vida moderna, algunas situaciones pueden hacernos reír, mientras que cientos de otras pueden conseguir que nos pongamos de mal humor.

Reírse es una función biológica necesaria para mantener el bienestar físico y mental. Es una forma excelente para lograr la relajación, abrir nuestra capacidad de sentir y de amar. Es una forma de ver las cosas desde una óptica positiva para así poder sacar más partido a la vida y al trabajo.

La risa es, entre otras cosas, una expresión de alegría. La alegría supone mantener nuestra conciencia en el momento presente, “aquí y el ahora”, con la diversión, con el gozo y el regocijo, independientemente de las circunstancias que nos toquen vivir.

Durante años, el ser humano ha buscado el porqué de la risa, del humor, de la felicidad. La risa siempre ha estado presente en el hombre y no se han discutido sus efectos positivos. Ahora surgen terapias como la risoterapia, que mediante la risa genera estados de ánimo positivos que influyen en nuestro cuerpo y en nuestra mente.

No se trata de que se deba estar siempre riendo, o de reírse de todo. Los momentos tristes y otros hay que vivirlos; lo importante es sobreponerse y no engancharse en el pesar y en el dolor. De todo se aprende una lección positiva; hay que decidir estar de buen humor y enfrentar las cosas con una actitud positiva.

UNA DEFINICIÓN

Según el diccionario, la risa es un movimiento de la boca y otras partes de la cara que demuestra alegría. La risa (que es la expresión de una emoción debida a diversos elementos intelectuales y afectivos) se muestra principalmente en forma de una serie de aspiraciones más o menos ruidosas, dependientes en gran parte de las contracciones del diafragma y acompañadas de contracciones involuntarias de los músculos faciales y de resonancia de la faringe y el velo del paladar. Es provocada por algo que mueve el ánimo, en virtud de su carácter jocoso, ridículo o placentero. Aparte de las causas morales que la causa, la risa puede reconocer como origen simples reflejos. Ésta es una definición que trata de explicar lo puramente físico y visual.

Pero la verdad es que la risa va más allá de esto, que también es una sensación de placer y un momento de gran satisfacción. Además, podríamos decir que es un estado en la mente, una forma de ver la realidad en ese instante, y que trae interesantes efectos sobre nuestro organismo. Es interesante también notar cómo en la definición de diccionario se hace referencia a las características placenteras de lo que puede mover a risa. Éste es un punto realmente importante para lo que nos interesa.

Esta definición deja de lado algunas cosas que nos interesan: el efecto que tiene el reírnos, la forma en que nos sentimos y que no son totalmente explicadas por el simple movimiento de los músculos faciales y de la resonancia de la laringe y del velo del paladar.

QUÉ ES LA RISOTERAPIA

La risoterapia es un ejercicio que favorece las emociones positivas, facilita el aprendizaje de la liberación y nos sirve de estímulo a la hora de darnos cuenta que vivimos en un mundo cargado de tensiones; una técnica mental que nos permite aprender a percibir la vida desde otro lugar más agradable, más felices y -por lo tanto- no sólo estar alegres y reír sino que también hace que nuestra cualidad y capacidades funcionen mejor en nuestra vida.

Es un recurso válido para hacernos la vida más agradable, cultivar y fomentar las emociones positivas, que son tema clave para el crecimiento personal y el logro de una convivencia más humana.

La risoterpia -que se enmarca de una forma seria y científica- tiene como principio básico la estimulación de la producción de distintas hormonas (como las endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad), que genera el propio organismo y cuyo cometido es potenciar el sistema inmunitario, en general, y la superación de todos los bloqueos culturales y sociales negativos, fruto de la educación represiva y obsoleta.

Constituye un buen ejercicio aeróbico. La risa, al igual que un ejercicio físico, facilita la digestión, fortalece el corazón acelerando el ritmo cardíaco, mejora la respiración, ya que la ventilación respiratoria llega al máximo cuando reímos y aumenta la actividad vital al incrementar la circulación nerviosa, entre otros cientos de beneficios más. En definitiva, y como dice un viejo proverbio chino: “Para estar sano, hay que reírse al menos treinta veces al día”.

UN SANO CONSEJO

Lamentablemente, por algún motivo, durante años y años se ignoró los efectos benéficos de la risa como parte de los tratamientos. Aparentemente, se lo consideraba algo “poco serio”. Pero hoy en día, y luego de que muchas investigaciones más antiguas fueron tristemente ignoradas, el humor y la risa están empezando a ser encontrados como una interesante forma de terapia, y hasta se le da un nombre al estudio de sus efectos: psiconeuroinmunoendocrinología.

La risa es un privilegio del ser humano. Por eso, siempre hay que reír fácilmente, reír a pesar de todos los problemas, reír en tiempo de crisis, reír desde el corazón es verdaderamente saludable a todos los niveles.

No reírnos despectiva, burlona, irónica o estúpidamente; tampoco reírnos de nuestros problemas, del desempleo, de la inseguridad o del hambre; menos aun reírnos de quienes se les borró la risa. Propongo reírnos de la única y verdadera manera: reírnos saludablemente; reírnos para recuperar la alegría, para retomar una actitud mental positiva, como ejercicio, para disfrutar de los ‘beneficios psicofísicos’ de la risa. En definitiva, reírnos juntos para generar una poderosa energía.

Beneficios a la vista

- Liberadora: cuando reímos podemos borrar completamente lo que nos entristece, lo que nos desanima o nos debilita. Libera nuestros recursos creativos, eleva nuestro espíritu, fomenta la libertad de expresión, mantiene bajo control los egos excesivamente severos y puede ayudarnos a ponernos de pie y huir de las limitaciones y los sufrimientos personales. Es una manera de mejorar nuestra salud y calidad de vida.

- Rejuvenece: la risa, la alegría y el juego son las herramientas más maravillosas para hacernos rejuvenecer, así como para relajarnos e infundir tranquilidad. Los intervalos regulares de diversión y recreo social potencian la salud.

- Energiza: es una forma de energía muy económica, altamente rentable y respetuosa con la capa de ozono y con nuestro cuerpo y puede activar la totalidad de nuestra anatomía física.

- Nos relaciona: puede fomentar la construcción de los lazos interpersonales y grupales que todo individuo necesita para sobrevivir, desarrollarse y realizarse como persona y miembro de la sociedad.

Es una forma de salvar la distancia y el abismo que existe entre el aislamiento personal y la necesidad de relacionarse.

- Nos ayuda: es un poderoso mecanismo de defensa, una eficaz herramienta para enfrentar los conflictos y superar la adversidad. Se trata de estimular la capacidad de gozar y disfrutar la vida; de atender a la gran necesidad de alegría que todos tenemos.

- Nos alegra: nos aporta aceptación, comprensión, alegría, creatividad, relajación, abre nuestros sentidos y ayuda a transformar nuestras pautas mentales. Nos ayuda a descubrir nuestros dones, abrir nuevos horizontes, vencer los miedos, llenarnos de luz, de fuerza, de ilusión, de sentido del humor, de gozo y a aprender a vivir una vida positiva, intensa, sincera y total.

Practicarla en todos los ámbitos

Enric Castellvi comenta en su libro “El taller de la risa”(2007) que “se puede decir que la risoterapia puede beneficiar a cualquiera que la practique, sin que haya necesidad de encontrarse mal para poder participar en un taller. En las escuelas y universidades hay un gran número de personal docente que sufre estrés y depresión por la alta exigencia de su labor diaria, y que, sin embargo, no tiene el espacio ni las herramientas para descargar las tensiones que van acumulando día a día, que van mermando su rendimiento y su salud. En los hospitales y centros sanitarios es fundamental que el personal médico y de enfermería pueda acceder a los beneficios de la risa y el humor. Son muchas y especialmente duras las experiencias que se viven diariamente en las clínicas y hospitales, enfrentados a enfermedades de todo tipo, enfermos terminales y la muerte”.

Y agrega que “creo sinceramente que sería muy recomendable que todo el personal médico-sanitario tuviera el derecho y la oportunidad de acceder de forma periódica a sesiones de risoterapia para mantener su espíritu sano y jovial.”

También destaca que “las empresas suelen hacer alarde de su capacidad de asumir grandes retos y de seriedad. Lamentablemente, muchos directivos, en el intento de encubrir su incapacidad para gestionar las relaciones humanas y su falta de sentido del humor, incumplen su deber como líderes de crear un entorno feliz, favorable, fecundo, fantástico, fascinante, que haga posible el crecimiento, la cohesión, la confianza, la colaboración y la comunicación.”

Castellvi concluye que “se puede hablar de otros muchos colectivos que, al día de hoy, podrían beneficiarse de los talleres de la risa: asociaciones de enfermos, asociaciones de mujeres, geriátricos, centros juveniles, centros penitenciarios, centros de inserción laboral y un largo etcétera, que espera que vayamos descubriendo por nosotros mismos”.

[...] La evidencia científica ya se ha vuelto demasiado poderosa como para ser negada. Durante años los médicos han sabido que aquellos pacientes capaces de disfrutar de un buen sentido del humor presentaban importantes ventajas en cuanto a su recuperación y a sus respuestas a los tratamientos que no tenían aquellos que se dejaban hundir en la miseria y la desesperación. Pero ahora ya no es simplemente una cuestión de observación privada de parte de algún profesional que simplemente se basa en su experiencia, sin aplicar investigaciones de carácter científicas, sino que ya las pruebas que hay son, sin dudas, de un carácter totalmente empírico y que siguen las reglas del método científico.

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