Apostar al color
Apostar al color

En el diseño de interiores, el color es una pieza clave no sólo para aportar diversas sensaciones, como calidez, vitalidad, armonía o relajación, sino también para potenciar la luminosidad natural de un ambiente, ganar profundidad espacial o disimular, por ejemplo, la altura de un techo.
TEXTOS. REVISTA NOSOTROS. FOTO. fredy heer.
Una vez analizado el espacio disponible y planificada la distribución del mobiliario, conviene decidir la gama de color que vamos a utilizar en cada ambiente, en función de nuestros gustos personales y de las sensaciones que nos interese transmitir. Aunque muchas veces, el orden se ve alterado por distintas circunstancias.
En realidad, es frecuente no partir de cero: un mueble heredado o un accesorio que nos gustó puede desbaratar todos los planes y obligarnos a estudiar toda la gama de colores y coordinados a partir de esa pieza inicial. Sea cual sea el caso, hay que tener claro en el diseño de interiores la importancia de coordinar las tonalidades del mobiliario con el color de los revestimientos y las tapicerías.
Los expertos en diseño de interiores recomiendan no usar más de dos o tres colores base en una estancia, para conseguir ambientes agradables y relajantes. La elección del color es una decisión muy personal, pues no todos reaccionamos de igual manera ante un mismo tono: el amarillo o el rojo, que para muchos puede ser un color estimulante y alegre, resulta demasiado agresivo para otros. Así que el único consejo posible es elegir una gama con la que estemos cómodos.
Las razones para elegir una paleta de colores pueden ser muy variadas. Desde utilizar el color para acentuar el estilo decorativo, hasta hacerlo para alterar visualmente un espacio. Pero, en la búsqueda de una paleta de colores, siempre se nos presentan dos opciones: armonía o contraste.
Existe armonía cuando la integración de todos los colores (matices, valores, etc.) producen una unidad grata a la vista, equilibrada y serena. Existe contraste cuando la unión de varios colores produce una especie de choque que crea una unidad cromática más vital y dinámica. Sin embargo, una oposición demasiado violenta entre dos o más colores puede producir desarmonía (paleta cromática desagradable para el ojo humano).
EFECTOS Y SENSACIONES
Los colores producen reacciones y estados de ánimo en las personas que los miran. También afectan las proporciones aparentes del espacio (alto, ancho, profundidad), haciéndolo parecer con características diferentes a las reales.
Los colores influyen en la impresión que nos produce un espacio. Para comprender el lenguaje que hablan los colores, necesitamos empezar por definir las características de los colores cálidos y los colores fríos. La división entre ambos se logra trazando una línea en el círculo cromático desde el amarillo-verde hasta el rojo-violeta.
Los colores de uno de los lados, que contienen rojo y amarillo, son los cálidos, y en lado opuesto, el azul y los colores que contienen esa mezcla, son los fríos. Los colores verde y violeta puros son neutros y su grado de temperatura depende de la proporción en que se les adicione rojo, amarillo o azul.
Los colores cálidos (amarillos y rojos) tienen un efecto estimulante y dan la impresión de que avanzan, que se adelantan de la superficie que los contiene. Esto provoca sensación de cercanía. Son colores vitales, alegres y activos.
Por el contrario, los colores fríos (azules, verdes y violetas) producen una acción relajante y un efecto de retroceso y alejamiento. Producen una impresión de reposo y calma, y utilizados solos pueden dar efecto de poca intimidad y de tristeza.
En habitaciones grandes los colores cálidos y oscuros ayudan a disminuir visualmente el espacio. En un esquema de líneas predominantemente horizontales, los colores cálidos sirven para aumentar en apariencia el tamaño de los muebles y elevar los techos.
Los colores fríos y los tonos claros nos permiten agrandar el lugar. Un pasillo estrecho, por ejemplo, adquiere aspecto de mayor anchura si está pintado con un color frío.
Fríos
AZUL
Expresa calma, quietud y reposo. Por eso es útil para zonas de trabajo y habitaciones. Mezclado con verde o violeta, reduce su frialdad. En habitaciones muy iluminadas no es conveniente utilizarlo, pues absorbe luz y resta luminosidad.
VIOLETA
Indiferente y distante, es capaz de evocar la idea de misterio. Expresa silencio y profundidad triste. Aumentando su proporción de rojo se hace más vital y activo. Aumentando el azul, acentúa su frialdad y distanciamiento. Los matices lila y lavanda son de un marcado perfil femenino.
VERDE
Expresa quietud y frescura. El verde puro es neutro y puede hacerse más frío aumentando la cantidad de azul o más cálido aumentando el amarillo. Los más estimulantes son los verdes-amarillos. En- el conjunto es mejor utilizarlo en tonos pastel, y puro sólo para detalles.
Cálidos
ROJO
Es el color más vital, asociado a la acción intensa y excitante. Usado puro puede resultar un tanto violento; por eso debe aplicar con moderación, en detalles o pequeñas áreas. De toda la gama de rojos -bordó, bermellón, magenta, etc.-, se puede decir lo mismo. El rojo rebajado con blanco, en tonos más pasteles, puede producir confort y calidez.
NARANJA
También está asociado con la vitalidad, pues comprende mezcla de rojo y amarillo. Tan excitante como el rojo, también debe usarse con moderación y respeto, evitando los grandes espacios. Siempre es mucho mejor utilizar combinaciones de naranja menos fuertes, como salmón.
AMARILLO
Evoca fuerza y voluntad. Es excitante y tiene su lugar más adecuado en las habitaciones con poca luz natural.