Trabajo conjunto de agrónomos e historiadores


El olvido no podrá con la historia del COE Angel Gallardo

CAMPO_P6_1.JPG

Presentación. Raúl Walker, Ana María Mántica y Jorge Carbone encabezaron la ceremonia, realizada en las instalaciones de la UNL.

Foto: Guillermo Di Salvatore

Juan Manuel Fernández

[email protected]

 

Se presentó un video que rescata la trascendencia científica y técnica del Centro Operativo Experimental, y sobre todo la entrega de quienes se desempeñaron en esa dependencia. Una iniciativa del Colegio de Ingenieros Agrónomos y la Facultad de Humanidades y Ciencias de la UNL.

 

El lunes 6 se presentó en las instalaciones de la Universidad Nacional del Litoral un trabajo historiográfico que refleja el pasado de grandeza de una dependencia hoy olvidada del Ministerio de la Producción: el Centro Operativo Experimental Angel Gallardo. Más de cincuenta años atrás, allí surgió -como uno de los logros más destacados- el primer maíz híbrido de la Argentina, fruto del esfuerzo, la entrega y el compromiso de un grupo de profesionales que dieron lo mejor de sí. Por eso el acto también tuvo sabor a reivindicación; y la emoción superó cualquier dato estadístico que pudo exponerse.

El video “Centro Experimental Ángel Gallardo: Historias vividas, Memorias narradas”, fue realizado por un equipo de profesionales y estudiantes de la Facultad de Humanidades y Ciencias, coordinados por los profesores Natalia Vega y Manuel Cavia, más un estudiante del Instituto Superior de Cine que permitió plasmar el trabajo de investigación en formato audiovisual. Surgió de una idea de los miembros del Colegio de Ingenieros Agrónomos de la provincia, quienes impulsaron un convenio con la UNL y el Ministerio de la Producción para reconocer a colegas de generaciones precedentes a raíz del 20º aniversario de la entidad, coincidente con los 25 años de la creación de la Facultad de Humanidades. Ahora sólo resta publicarlo en papel, bajo el título “Sembrando Conocimientos: Un Recorrido por la historia del Instituto Experimental de Investigación y Fomento Agrícola Ganadero de la Provincia de Santa Fe”. Allí se reflejarán, en base a un trabajo de recopilación documental, los primeros 15 años del destacamento creado en la década del 30.

Emoción para todos

Luego de las palabras del titular del Colegio de Ingenieros Agrónomos 1º Circunscripción, Raúl Walker, y de la vicedecana de la Facultad de Humanidades y Ciencias, Ana María Mántica, llegó el turno de Jorge Carbone, ingeniero agrónomo que prestó servicios en la antigua dependencia. En la platea lo escuchaban sus viejos compañeros, todos parte de un mismo proyecto, ahora rescatado tras décadas de olvido. “Tenemos una espina clavada; porque se sabe lo bueno que se hacía; pero también lo que no se hizo para que se caiga como se cayó”.

El profesional, ya jubilado, hizo hincapié en el “Santa Fe 4”, primer híbrido de maíz argentino. También destacó el rol que supo cumplir el Estado en el desarrollo tecnológico y científico. “La provincia -recordó- aportaba medios a técnicos muy capaces; se hacían expediciones de una semana con estadísticos y hasta dibujantes que retrataban las especies vegetales”. Y elogió -sobreponiéndose a la emoción- a técnicos como Mariano Morelli y “Pancho” D’Angelo, multiplicador del híbrido de maíz. “Todos se fueron al INTA”, lamentó.

La dimensión humana del trabajo, que implicó 14 entrevistas con ex empleados, es de tal magnitud que hasta los investigadores se acongojaron en la presentación. “Lo que emociona es ver el afecto y el cariño con que la gente que estuvo vinculada a Angel Gallardo lo vive todavía hoy; creo que nos transmitieron, a quienes fuimos parte de la investigación, la huella que dejó ese lugar para mucha gente; y también un poco la tristeza de que hoy ya no es un espacio activo y en vigencia”, le dijo Natalia Vega a Campolitoral. “Y además -agregó- descubrimos un espacio de desarrollo científico y tecnológico que no conocíamos”. Minutos antes, había destacado frente al auditorio la gratificación que produjo al equipo “hacer visibles la historia de hombres y mujeres que dejaron parte de su vida”; reflexionando que “a las instituciones las hacen las personas”.

Protagonistas en vida

Tras las alocuciones protocolares se exhibió un fragmento del video, en el que se suceden los testimonios de Alberto Ochoteco, María Luisa D’Angelo, Alberto López, Nélida “Hicha” Morelli, Victorio Scudiero, Lucas Rodriguez Diez y Jorge Speziale. Esos testimonios revelan que “aquella pequeña islita de 60 hectáreas era una fábrica de trabajos técnicos” sobre varios rubros: forestal, citrus, cereales y oleaginosas. Unos recordaron que había un pabellón de alojamiento para los técnicos que se abastecía de energía eléctrica con un grupo electrógeno; otros que “se tomaban los datos climáticos para el Servicio Meteorológico Nacional y se pasaban los datos al Diario El Litoral a la tarde”. También se mencionó a Hugo Reyes, “pionero en mejoramiento de arroz”; así como a Luis Leonardo Niel y Arturo Ragonese, “quien inventarió las plantas de la provincia”.

“Es una brillante idea que alguien se acuerde de la gente ha hecho un bien por la comunidad; era una injusticia que no se haga algo sobre ese centro operativo que marcó rumbo en tecnología agropecuaria en el país”, consideró Jorge Carbone, quien trabajó en soja entre 1971 y 1978. Explicó la decadencia en “errores de concepto de los gobiernos”, que creyeron que no se debían superponer esfuerzos con otras instituciones como el INTA. “No lo hacíamos; porque en caña trabajábamos nosotros y el INTA no; y en la zonas donde teníamos las experimentales nosotros coordinábamos y trabajábamos perfectamente bien”. Sin embargo empezaron a predominar los recortes presupuestarios y el olvido paulatino. En el recuerdo quedan “grandes personas, grandes amigos, grandes jefes; que tenían, sobre todo, una vocación de trabajo que no la vi nunca más”.

Antes, la profesora Vega había reproducido una frase de Juan José Bertero dicha cuando, como Ministro de la Producción, firmó el convenio para rescatar la historia del Centro Operativo: “cuando vemos lo que fue y lo que es Angel Gallardo nos preguntamos por qué nos queda el nombre y nos falta el contenido”.

CAMPO_P6_2.JPG

Confesión. “Cuando vemos lo que fue y lo que es Angel Gallardo nos preguntamos por qué nos queda el nombre y nos falta el contenido”, dijo el Ministro de la Producción que firmó el convenio con los agrónomos y la universidad. Foto: Amancio Alem