EDITORIAL

Un país violento

La Argentina de estos días es un hervidero. La bronca recorre las calles y encrespa las conversaciones dentro de las propias familias. El espíritu de enfrentamiento se apodera de todos. Los opositores se convierten en enemigos. La conflictividad atraviesa todos los ámbitos. La convivencia se degrada. El delito se dispara, la inseguridad crece. Y la presidente de la Nación azuza las pasiones por cadena nacional. Está convencida de que el ciclo de gobierno integrado por Néstor Kirchner y Ella es el mejor de los 200 años de vida independiente, y no entiende ni acepta las críticas, a las que juzga malintencionadas y destituyentes. Su convicción, avalada por el núcleo próximo de funcionarios que aplauden y sonríen en señal de constante aprobación, así como los números a medida de su discurso que le proveen las oficinas del gabinete económico, refuerzan su percepción narcisista de que el país está muy bien en un mundo que está muy mal.

Crónica política

El gobierno del “como si”

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Militantes e íconos del Jefe -o la Jefa-, típica postal del populismo.

Foto: Télam

Por Rogelio Alaniz

Canal Feijóo y nuestra tradición

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En Burla, credo y culpa se nos ofrece una extraordinaria investigación sobre las temáticas apasionantes de la literatura popular argentina con el acompañamiento de una valiosa antología popular. En la ilustración: “Techos de Potosí”, de Francisco Ramoneda.

Por María del Carmen Villaverde de Nessier (*)

Al margen de la crónica

Un regalo para Amado

El sueño que Jorge Amado manifestó antes de morir, de ver su casa de Río Vermelho convertida en museo, comenzó a hacerse realidad al conmemorarse el centenario de su natalicio, con la presentación del proyecto arquitectónico de lo que será su Memorial.

Agradecimiento