Disturbios con heridos y detenidos

Alrededor de 100 personas detenidas y una cifra similar de heridos dejaron los enfrentamientos entre policías y manifestantes que protestaban por la investidura del nuevo presidente de México, Enrique Peña Nieto, en varios puntos de la capital del país.

El alcalde de Ciudad de México, Marcelo Ebrard, reveló en conferencia de prensa que 92 personas, incluyendo 11 menores, han sido presentadas ante la fiscalía capitalina en conexión con los hechos. De los detenidos, 72 son varones y el resto mujeres, precisó.

Ebrard atribuyó la violencia a grupos que planearon sus acciones con antelación con el objetivo de destruir y sembrar la inestabilidad en la ciudad. “¿Qué tiene que ver esto con lo que estaba ocurriendo en San Lázaro?”, se preguntó, en alusión a la toma de posesión de Peña Nieto en la sede del Congreso.

“Si alguien está indignado es la Ciudad de México frente a esta agresión, y no va a quedar impune”, declaró el alcalde, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD).

A su vez, el fiscal capitalino Jesús Rodríguez vinculó la violencia a tres grupos anarquistas y dijo que se investigará si otras agrupaciones están involucradas.

En una rueda de prensa anterior, Ebrard había desvinculado estos actos de las manifestaciones pacíficas que el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y el PRD llevaron a cabo en protesta contra la investidura de Peña.

Señaló que los detenidos destruyeron propiedad privada y pública en varios puntos del centro de la ciudad, incluyendo las inmediaciones del emblemático Palacio de Bellas Artes, y agredieron a los policías incluso con bombas molotov.

Ebrard rechazó estos “actos de barbarie”, que incluyeron destrucción y daños a inmuebles, vehículos y al menos cinco patrullas policiales, así como saqueos de comercios.

En tanto, la Cruz Roja Mexicana indicó en un comunicado que en total los servicios de emergencia de la institución atendieron a 76 personas con heridas leves y otras 29 fueron trasladadas a diferentes hospitales de Ciudad de México.

Los disturbios comenzaron muy temprano en las inmediaciones del Palacio de San Lázaro, sede de la Cámara de Diputados, donde se llevó a cabo la sesión solemne de investidura de Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), como presidente de México.

Los manifestantes lanzaron petardos, botellas con gasolina encendidas y piedras, y se enfrentaron con palos con las fuerzas de seguridad desplegadas en los alrededores del recinto legislativo e incluso se apoderaron de vehículos para tratar de derribar una barrera metálica e ingresar en la sede.

Los policías impidieron el paso de los manifestantes, en su mayoría maestros y miembros del movimiento juvenil “Yo Soy 132”, y respondieron con gases lacrimógenos y chorros de agua lanzados desde tanques antidisturbios.

Una vez concluida la ceremonia de investidura, los manifestantes de desplazaron hacia el Zócalo (la plaza central de la ciudad) y en el camino hicieron destrozos en hoteles de la céntrica Avenida Juárez, rompieron vidrios de instalaciones bancarias y destruyeron paradas de autobuses.

También arremetieron contra restaurantes y vehículos privados estacionados en las calles, y realizaron pintas en edificios públicos.

Disturbios con heridos y detenidos

Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, intentaron ingresar a la sede del Congreso mexicano, cuando Enrique Peña Nieto daba el juramento de práctica. La policía impidió la invasión, pero la represión dejó numerosos heridos y contusos. Foto: Agencia EFE