En los ‘90 se conectaron más hogares que de 2001 a 2010

Cloacas: una década pobre en la provincia de Santa Fe

 

En el departamento La Capital, para cuando terminaban los ‘90 se había duplicado el número de hogares conectados. En cambio, de 2001 a 2010 -pese al boom de la construcción en zonas ya servidas- esa cifra fue menor.

 

Luis Rodrigo

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La provincia de Santa Fe no tuvo en la última década los avances en materia de desarrollo de los sistemas cloacales que había logrado en el decenio anterior. Los indicadores sociales de los censos muestran que no se pudo, al doblar la equina del milenio, mantener la velocidad de los ‘90 en el acceso de los hogares a las cloacas.

Las cifras son contundentes. Según el censo de 1991, en toda la provincia había apenas 246.120 hogares con cloacas. El mismo indicador mostró que en 2001 ese número había subido a 449.086 y que en 2010 llegó a 514.822.

En otras palabras, el salto de la primera década fue de 202.966, con lo que casi se duplicó el número de hogares conectados a las redes. En cambio, el saldo de la última década es bastante menor, apenas 65.736.

Comparar genéricamente los ‘90 con la década siguiente -y mostrar que hubo más desarrollo de cloacas entonces superior al decenio posterior- puede parecerse a una conclusión “políticamente incorrecta”. Y en realidad, lo es porque la empresa estatal de agua y cloacas fue privatizada a fines de 1994 y la operación del servicio en manos francesas arrancó ya en la mitad de esa década, al año siguiente. Además, la operación privada de la compañía terminó en la mitad de la otra década, en 2006. En síntesis, los resultados alentadores o magros son compartidos.

En la ciudad

En el departamento La Capital la evolución del número de hogares con cloacas fue similar que en el orden provincial. Para 1991 sólo 31.900 casas contaban con el servicio. Pero en 2001 esa cifra se había duplicado (y más) al alcanzar los 71.467 hogares. Nueve años después, en 2010, la variable había llegado a 81.424.

Otra vez, la comparación entre los ‘90 con la primera década del milenio es negativa.

En los diez años que siguieron al ‘91, se hicieron 39.567 nuevas conexiones y, en cambio, en los nueve siguientes (desde 2001 a 2010) apenas 9.957.

El indicador mide el número de hogares conectados a la red cloacal, sin distinguir entre la infraestructura nueva y la vieja, es decir, entre aquellos barrios que tienen cloacas desde hace años y los que estrenaron (durante los últimos diez años) ese servicio.

Por eso, el indicador no debe confundirse con los niveles de inversión (pública o privada) en infraestructura.

Un ejemplo lo ilustrará mejor: en una cuadra que goza de cloacas desde hace décadas, por caso desde los ‘70 o los ‘80 -alguna cualquiera de la zona céntrica- tenía por esos años entre 40 y 50 conexiones. Ése era el número de viviendas (la mayoría de planta baja y jardín) conectadas a la red colectora. Con los años, buena parte de esas casas fueron derribadas y en sus solares se construyeron edificios y torres de departamentos, que multiplicaron exponencialmente el número de usuarios de las cloacas de esa cuadra. Y así podría explicarse una parte del número de las nuevas conexiones que muestra cada censo.

Sin embargo, a los fines de comparar la última década con la anterior, este fenómeno “engorda” más el indicador en los últimos años. Fue en el último quinquenio cuando aumentó fuertemente la construcción, no en los ‘90.

Mercado e inversión

En términos económicos, la propiedad en altura sobre zonas ya servidas vino a sacar el máximo provecho del capital ya invertido (en servicios públicos). En cambio, lograr que haya más hogares conectados donde antes no había servicios implica, además de desarrollo social, una nueva inversión del sector público. Está claro que en la ciudad de Santa Fe la mayoría de los emprendimientos inmobiliarios en altura se ha hecho entre bulevares.

Del mismo modo, el desarrollo de clocas, al menos en la ciudad de Santa Fe, ha privilegiado a los barrios con la capacidad económica para solventar el pago (al menos parcial) de esa nueva infraestructura y la duplicación de la facturación de Aguas Santafesinas.

En la capital provincial el área servida con cloacas sin embargo está -todavía- muy lejos de cubrir todos los sectores medios, con posibilidades de hacer económicamente frente a esa mejora.

Hogares con cloacas2.pdf

Radiografía escatológica

En el departamento La Capital había en 2010, según el último Censo, 165.133 hogares. De ellos, 81.424 (el 49,3%) tiene cloacas. Pero la otra mitad presenta situaciones muy diversas. Otros 31.013 hogares (el 18,7% del total de hogares) tiene un baño cuya descarga va primero a una cámara séptica y luego a un pozo ciego, pero la enorme mayoría de los que no tienen cloacas, 49.802 hogares (30,1%), sólo cuenta con una conexión directa al pozo ciego. La diferencia no es menor desde el punto de vista sanitario y de la disposición final de los efluentes, por sus efectos ambientales y potenciales enfermedades de transmisión hídrica.

Otras situaciones son aún peores: los censistas encontraron, tres años atrás -pero recién ahora lo revela el Indec-, que en el departamento La Capital eran 770 los hogares tienen una descarga directa “a un hoyo”, o a una “excavación en la tierra”. Y que 2.124 hogares fueron inscriptos bajo el título: “sin baño o letrina”.