En Tribunales

Indagaron a acusados de engañar a inversores

 

Dos forman parte de un estudio de arquitectura local. Otro es un empresario de la construcción que está concursado. Se los acusa de haber engañado a un grupo de 30 inversores que pusieron más de 2 millones de pesos para tener departamentos en el centro.

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Bizantino I. Así se iba a llamar el proyecto inmobiliario, que consistía en la construcción de un edificio de departamentos en calle 25 de Mayo al 2900.

Foto: Archivo El Litoral

 

El juez de Instrucción Penal de la 7ma. nominación, Diego De la Torre, indagó el mes pasado a dos profesionales que conformaron un grupo de arquitectura dedicado a brindar asesoramiento en materia de inversiones y desarrollos. Pero antes, el magistrado le recibió declaración al tercer imputado, un empresario de la construcción. Los tres están acusados por el presunto delito de “defraudación”.

Federico Vicente y Rita Hirr declararon el 30 de mayo, cuando frente al magistrado debieron dar cuenta de una serie de hechos que los tuvieron como protagonistas, junto al titular de la empresa Planificar, Claudio Gabriel Resenhurt, citado para el 7 de mayo.

La maniobra que se les cuestiona fue haber afectado a un grupo de inversores particulares que colocaron alrededor de 50 mil dólares y luego se comprometieron a financiar el proyecto en cuotas. Es decir, cada interesado debía depositar el 30% al contado y el saldo en otros 30 pagos mensuales, que se iban a ajustar al índice de la construcción que determinara la Revista Cifras y no la Cámara Argentina de la Construcción.

Promesas incumplidas

En promedio, los aportantes depositaron 80 mil dólares cada uno con la idea de tener un departamento en calle 25 de Mayo al 2900, en Santa Fe, que iba a llevar como nombre Bizantino I.

Quienes diseñaron este modelo de construcción dijeron en principio que la ejecución iba a estar a cargo de la Constructora CAM o de la Constructora Confort. Sin embargo ninguna de estas dos empresas iba a levantar los ladrillos del edificio de departamentos. En cambio, le dieron ese rol a la empresa Planificar, que al poco tiempo solicitó la quiebra.

Los damnificados dijeron que los problemas empezaron con promesas no cumplidas por el responsable de una franquicia local de la inmobiliaria mundial Remax, y la falta de respuestas de la firma VH Desarrollos Inmobiliarios, cuyo titular es Federico Vicente y está integrada por su pareja Hirr, con importante participación en carácter de fiduciante.

A su vez, el arquitecto Vicente también denunció en la Justicia a la empresa a la que le cedió la ejecución de las unidades habitacionales, es decir a Planificar, que no pudo afrontar la inversión y echó por tierra el negocio inmobiliario.

Contra la inmobiliaria

Por otra parte, uno de los afectados, el productor periodístico Rodrigo Villareal, se constituyó en querellante en la causa que se tramita bajo el número 308/12. Pretende que las indagatorias alcancen al titular de la inmobiliaria Remax, precisamente porque ésta última realizó una fuerte campaña de mercado tendiente a captar a clientes interesados en depositar un dinero inicial para “construir un edificio de departamentos en el marco de un fideicomiso al costo”.

También cuestionaron ante la Dirección General de Comercio Interior de Santa Fe, la supuesta desvinculación de Remax de la causa judicial, puesto que para muchos de los inversores se trató de “publicidad engañosa”. Mientras tanto, la Justicia sólo concentró los cargos en los imputados Vicente, Hirr y Rosenhurt y por el momento no se tomaron medidas procesales en torno al responsable de la empresa intermediaria en la venta del fideicomiso.