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Mecatrónica, Diseño de Jardines y Cosmiatría, algunos casos

Las carreras "no tradicionales" le disputan el terreno a las clásicas

La diversificación y las nuevas exigencias de formación han cambiado el mapa de jerarquías académicas: carreras históricas y convocantes como abogacía o medicina ahora deben competir con un abanico de ofertas cortas y con rápida salida laboral.


Luciano Andreychuk


Mecatrónica. Animación de Videojuegos. Podología, Cosmética y Cosmiatría. Diseño Industrial. Composición de Parques y Jardines. Biocombustibles. El listado de carreras nuevas y no tradicionales que hoy se dictan en la ciudad parece ser interminable. Hace tan sólo 30 años, las universidades ofrecían apenas un modesto puñado de carreras clásicas: abogacía, arquitectura, filosofía y ciencias económicas, entre algunas otras. Pero hoy las cosas cambiaron, porque las exigencias sociales de formación universitaria se diversificaron y las ofertas de estudios se segmentaron en función de esas nuevas demandas. En un contexto de fuerte diversificación académica y de educación superior "a la carta", las nuevas carreras tratan de ofrecer aquello que -por lo general- las tradicionales no pueden dar: brevedad en los trayectos de cursado y egreso y una inserción laboral inmediata. Además, hay una especialización por disciplinas cada vez más fina y precisa: hay carreras muy específicas, tanto que parecen poco convencionales, pero no por eso son menos importantes al lado de otras más conocidas. Algunas de esas carreras están teniendo un crecimiento notorio y se abren camino en el mapa de la educación superior. Un caso: en 2012 hubo un total de 6.600 ingresantes a la UNL para todas las carreras presenciales de la UNL. Para las carreras a distancia, hubo 4.400 nuevos alumnos. Las carreras con más inscriptos fueron: Abogacía, con 956 alumnos; Arquitectura con 448; Económicas 712 inscriptos y Medicina con 647. Atrás vienen el grupo de carreras nuevas y específicas: por ejemplo, para Terapia Ocupacional hubo unos 175 inscriptos; en Higiene y Seguridad en el Trabajo, poco más de 100 ingresantes; y en Tecnologías de Alimentos, una treintena de nuevos alumnos. Como se ve, las carreras clásicas ocupan holgadamente el podio de las convocatorias estudiantiles. Pero si bien éstas siguen llevando la delantera, "con la diversificación académica, en este último tiempo hubo una redistribución mucho más nivelada de los ingresantes, algo que está modificando el escenario de la educación superior", explicaba a El Litoral en febrero último Katya Zuska, directora de Bienestar Universitario de la UNL. El Litoral relevó las tres universidades de la ciudad para detectar algunos casos de carreras poco convencionales que están creciendo. En la UNL, con sus más de 70 carreras presenciales ofrecidas (y más de 30 a distancia), son varias las carreras cortas que están en auge: fueron elegidas tres por su originalidad y perspectivas de crecimiento al corto plazo, dado el contexto socioeconómico y algunas tendencias culturales que se imponen hoy. En la Universidad Católica local, la carrera más novedosa es Diseño Industrial. Y en la UTN Santa Fe, el ciclo que rompió los libretos (por la convocatoria que tiene) es la Tecnicatura en Mecatrónica, una síntesis disciplinar de tres ingenierías: Mecánica, Electrónica y Sistemas. Aquí, los casos que explican el boom de las "carreras modelo siglo XXI".

Profesionales para motorizar el futuro

El boom sojero como motor de la economía nacional merece una profesionalización académica. En este sentido, la Tecnicatura Universitaria en Biocombustibles es otra de las nuevas propuestas que está ganando adeptos. La carrera -que comenzó en 2011- se dicta de forma presencial (el año próximo podría dictarse a distancia) en la Escuela Universitaria de Análisis de Alimentos que la UNL tiene en la localidad de Gálvez. "En nuestro país ha habido un desarrollo enorme de la industria de biocombustibles, basada principalmente en el aceite de soja. Rosario es el principal exportador, pero también hay muchas plantas de producción chicas en toda la provincia. También tiene desarrollo la alconafta o bioetanol, basada en la caña de azúcar, y biogás con residuos orgánicos. Son fuentes de energía renovables y alternativas que se están usando mucho; pero no hay nadie que capacite sobre estos modos de producción. Por eso surgió la carrera", dijo Luis Fernández, coordinador del ciclo. El profesional egresado puede desempeñarse en los ámbitos relacionados con el manejo de materias primas, conservación, procesamiento, envasado, almacenaje, canales de distribución y aseguramiento de la calidad, como así también participar en la selección de máquinas, equipos y colaborar en el asesoramiento a las industrias relacionadas al área de los biocombustibles. "Es una carrera de pregrado que está reconocida por el Ministerio de Educación de la Nación, con título de incumbencia nacional. Es decir, que el egresado puede desempeñarse laboralmente en cualquier lugar del país. El campo de acción es importante, con posibilidades laborales muy amplias. Hay una enorme cantidad de consultas que nos llegan de todo el país", cerró Fernández.

Cosmiatría, o la belleza al poder

En una época donde la belleza y los patrones estéticos tienen una fuerte presencia cultural, otra de las carreras que ha tenido un crecimiento notorio es la Tecnicatura en Cosmetología y Cosmiatría, una propuesta a distancia de la Facultad de Ciencias Médicas (FCM) de la UNL. La carrera tiene una duración de tres años, y constituye una propuesta académica orientada a la formación de recursos humanos capacitados para desempeñarse en el área dermatocosmiátrica.
Cosmiatría y Cosmetología puede estudiarse desde cualquier lugar del país. Se implementa a través de la modalidad a distancia (UNL Virtual), que permite adecuar el estudio a los tiempos y ritmos del estudiante. El año próximo, el ciclo pasará a ser semipresencial: esto implicará que la teoría se vea por plataforma virtual y la cuestión práctica se aprenda en forma presencial.
El perfil del egresado contempla la prestación de colaboración a médicos dermatólogos, cirujanos plásticos, médicos esteticistas, entre otros. "Se forma un personal técnico que pueda trabajar asistiendo al médico que hace estética o dermatología, en la implementación de técnicas relacionadas con la conservación, la salud de la piel y demás cuestiones complementarias al tratamiento médico", resumió a El Litoral Larisa Carrera, secretaria académica de la FCM. Un técnico cosmiatra podría desempeñarse laboralmente en centros de belleza y clínicas de cirugía estética, entre muchos otros lugares afines. "Hay una muy buena proyección del campo de acción laboral para este profesional. Mantener el cutis y la piel del cuerpo en forma saludable, el pelo, etc., es parte de la salud humana", refirió Carrera.

Mecatrónica, un mix de varias ingenierías

La Tecnicatura Superior en Mecatrónica que se dicta en la UTN local es uno de los casos más emblemáticos dentro de las carreras poco convencionales. Este ciclo de pregrado -que mezcla mecánica, electrónica e informática- tiene un cupo de ingreso limitado, que se ve desbordado en vísperas de inscripciones: "Siempre tenemos que cerrar antes la inscripción, porque las consultas que nos llegan superan ampliamente nuestras posibilidades operativas y espacio físico", dijo a El Litoral el Ing. Pablo Marelli, coordinador de la carrera.
De modalidad presencial, la carrera apunta a una formación básica en automatización industrial, apoyada en la mecánica, electrónica e informática. Son dos años de cursado más la práctica supervisada.
Comienza en agosto (segundo cuatrimestre) y las inscripciones son en mayo: actualmente tiene 90 alumnos, que es el máximo de ingresantes que se puede aceptar.
"Es una carrera con mucha demanda. Todos nuestros egresados ya están trabajando. Hay empresas que nos piden estudiantes que aún no se graduaron, que están terminando, para ser contratados", dijo orgulloso Marelli. ¿Cuál es el secreto de esta carrera? "Hay un contexto favorable de mucha demanda de personal desde el sector empresarial. Pero además, el atractivo es que a los chicos les damos todos los conocimientos básicos de varias ingenierías. Las empresas así pueden contratar un personal técnico calificado".

Diseñar jardines es también una opción

Comprar revistas especializadas sobre decoración de interiores y exteriores ya dejó de ser un mero hobbie doméstico. Vivir en espacios y formas armónicas, combinando funcionalidad y estética es, también, una forma de mejorar la calidad de vida de las personas. Esta es la razón de ser de la Tecnicatura en Composición de Parques y Jardines, una novedosa carrera de pregrado de dos años y medio de duración, que depende de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (Fadu) de la UNL, y que se dicta bajo la modalidad a distancia.
El ciclo prepara al estudiante en composición estética, dibujo y expresión visual; la historia de los jardines, de los diferentes estilos y artes complementarias; el material de terminación y ornamentación de espacios exteriores; equipamiento para el uso y estética del sitio natural a intervenir, entre muchas otras temáticas. Con el aprendizaje de la organización y composición de parques y jardines se otorga a los estudiantes aptitudes para dar sentido trascendente a todo ámbito o lugar exterior de uso público o privado.
La Tecnicatura tiene un amplio campo ocupacional, pues capacita al egresado para actuar como auxiliar de profesionales de grado universitario (arquitectos, paisajistas, agrónomos o diseñadores), colaborando en tareas de composición de parques y jardines; asesorar a consorcios, viveristas, empresas y organizaciones en la composición de espacios abiertos a partir de la selección del equipamiento de uso y ornamentales, etc.

Diseño industrial, innovadora oferta

Aquel que quería estudiar Diseño Industrial hasta ahora tenía que irse a Córdoba o a Buenos Aires. Quizá por esa carencia disciplinar, en Santa Fe no es costumbre incorporar dentro del staff de las empresas a un diseñador industrial. Sin embargo, el diseño vive un buen momento en el país y miles de objetos cotidianos son ideados, modificados o mejorados por los egresados de las carreras de diseño.
A partir de 2013, tanto la Universidad Católica de Santa Fe (de carácter privado) como la Universidad Nacional del Litoral (pública) abrirán la Licenciatura de Diseño Industrial. En la Católica será de 4 años y medio de duración, y que otorgará un título intermedio -de Técnico- a los 3 años de cursado. "En Santa Fe no está tan instalada esta disciplina, por lo que creemos que la inserción laboral de los futuros egresados será importante", dijo el diseñador industrial Gonzalo Savogin, quien tiene a su cargo la planificación de la carrera.
¿Qué hace un diseñador industrial? "El diseñador industrial se dedica a investigar, diseñar y desarrollar productos. Primero, investiga sobre el producto, sobre lo que ofrece la competencia, sobre qué hace falta para que sea innovador y competitivo. Luego se ocupa del proyecto de diseño y después de los planos técnicos, modelos y matrices para la etapa de fabricación. Es todo un proceso donde se pone en juego el pensamiento crítico en la solución de necesidades y la creatividad para resolver problemas y buscar ventajas competitivas", explicó Savogin.
¿Qué tipo de productos está capacitado a diseñar? "Cualquier tipo de producto: desde una silla o un vaso hasta a una herramienta. Santa Fe es la segunda provincia que más aporta al PBI nacional con su industria, detrás de Buenos Aires. Acá hay industrias automotrices, del agro, alimentarias, de la madera, del plástico. Por lo general, esas empresas se desenvuelven con el conocimiento legado por sus antecesores, pero se están perdiendo el beneficio del diseño con valor agregado", destacó.
Por su parte, también la carrera se podrá cursar desde 2013 en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (Fadu) de la UNL y apunta a formar profesionales que proyectarán, planificarán y desarrollarán productos destinados a ser fabricados industrialmente. La carrera fue aprobada este mes por el Consejo Superior de la UNL y, para cursarla, los interesados deberán inscribirse cuando se realicen las inscripciones para todas las carreras presenciales de la UNL, desde el 27 de noviembre hasta el 14 de diciembre, de acuerdo a la letra inicial del apellido.
El desarrollo de esta nueva carrera contó con una participación activa de la Facultad de Ingeniería Química.

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