Santa Fe | Jueves 23 de octubre de 2014 | 17:36 hs
Nublado ParcialT: 31° ST: 32° H: 42% - Clima extendido

Orientación vocacional, un proceso de autoconocimiento

Para elegir bien qué estudiar, primero hay que conocerse

Una psicopedagoga recomienda a los alumnos realizar un proceso de orientación que los ayude a conocer sus inquietudes, aptitudes, intereses, inclinaciones y temores.

Mariela Goy

La Universidad Católica Argentina (UCA) realizó un relevamiento entre sus alumnos que arrojó como resultado que el 70 por ciento nunca se hizo un test vocacional. La encuesta se llevó a cabo entre estudiantes de las distintas facultades de la casa de altos estudios. "Sólo el 30 por ciento de los alumnos han pasado por alguna instancia de consulta vocacional, aunque muchos basaron su elección en resultados aislados de algunos tests o con información que ya traían, pero sin hacer una búsqueda personal más a fondo", explicó la psicopedagoga María Inés García Ripa, coordinadora del Servicio de Orientación Vocacional de la UCA, en diálogo telefónico desde Buenos Aires.
El relevamiento es apenas una muestra de lo que puede estar sucediendo a nivel de decisión vocacional en las universidades. La especialista recomienda a los chicos de los últimos años de la secundaria realizar una instancia de orientación vocacional con algún profesional -psicopedagogo o psicólogo-, ya que siempre es beneficioso porque implica un proceso de "autoconocimiento" de los intereses y motivaciones personales, inclinaciones, temores y expectativas.
García Ripa también sugiere a los padres acompañar el proceso de elección de la carrera del hijo "pero sin interferir", y alienta a los estudiantes a sacarse la presión del temor a equivocarse de carrera en el primer año de la universidad.

- ¿Cuál es la importancia de hacer un test vocacional?
- La orientación vocacional es mucho más que un test, es un proceso. Un test vocacional es una técnica que aplicada en forma aislada, muchas veces no arroja un resultado significativo para la persona que lo realiza. Por eso, yo prefiero hablar de proceso de orientación vocacional porque requiere de un tiempo de trabajo por parte del alumno que participa en forma activa. Es él quien va tomando la decisión a partir de lo que va descubriendo de sí mismo: sus intereses, aptitudes, motivaciones, además de ir conociendo concretamente la oferta educativa y laboral de cada una de las carreras que le interesan. En ese proceso, el profesional acompaña al chico y asegura que de verdad haya un trabajo de búsqueda, de reflexión y de toma de conciencia por parte del estudiante.



No hay que confundirse y pensar que si les va mal en un examen o en alguna materia es porque se equivocaron de carrera.
Tal vez el problema no pase por ahí sino más por una organización y metodología de estudio que tienen que adquirir.



- En las ferias de las carreras se suele ver a chicos desorientados, que pasan por todos los stands a pedir folletos y que ni siquiera tienen una inclinación por determinada área del conocimiento. ¿Qué recomienda en estos casos?
- Les recomiendo que hagan un proceso de orientación, que busquen un profesional y trabajen con él, que dediquen tiempo a la toma de decisión de la carrera. Cuando el alumno hace esta instancia de forma aislada, muchas veces no cuenta con los recursos suficientes para encarar esa elección. Y un profesional puede ser quien lo ayude. Obviamente que dentro de ese proceso se aplican diferentes test y técnicas.

- ¿Cuáles son los test vocacionales más usados?
- Hay un conjunto de técnicas que tienen más que ver con el autoconocimiento de la persona, es decir, con conocer diferentes rasgos de la personalidad, intereses, expectativas, temores, inclinaciones. Ese sería todo un gran conjunto de técnicas que apuntan básicamente al "autoconocimiento". La idea es que esas técnicas le faciliten no solamente al profesional sino también al orientado, a tener mayor conocimiento sobre sí mismo. Después, hay otro conjunto de herramientas y de actividades que apuntan a informarse sobre la realidad profesional-ocupacional. Se debe consultar a profesionales del área laboral de interés, participar de clases abiertas. En fin, todo aquello que le permita al alumno obtener mayor información sobre esa realidad profesional-ocupacional, le dará más seguridad sobre aquello que está eligiendo.

- ¿El joven debe sacarse la presión de equivocarse de carrera en el primer año?
- El ingreso a la universidad siempre es un año que hay que capitalizar porque se aprende mucho, se haya acertado o no con la elección de la carrera. Para aquellos que hayan hecho un proceso de reflexión, es muy probable que ese 1er año no estén dudando sobre la carrera pero sí requieran adaptarse al ritmo de estudio. No hay que confundirse y pensar que si les va mal en un examen o en alguna materia es porque se equivocaron de carrera. Tal vez el problema no pase por ahí sino más por una organización y metodología de estudio que tienen que adquirir. Y en el caso de aquellos que a lo mejor efectivamente empiezan ese 1er año y se dan cuenta que no pensaron bien en detalle aquello que estaban eligiendo y se están replanteando la opción, tampoco lo deben vivir como un fracaso, sino como una experiencia que a ellos ya les suma en la vida.
- ¿Cuáles son los riesgos de equivocarse de carrera?
- El riesgo se presenta cuando yo soy conciente de que lo que elegí no me gusta pero igual sigo avanzando. De repente me voy a encontrar con una situación en la cual termino con un proyecto que no es el que verdaderamente quiero. Claro que siempre hay posibilidad de volver atrás y repensar la profesión en algún otro momento de la vida. Lo que sí propongo es que traten de escucharse a sí mismos y estén alertas a lo que desean, quieren y se animen a plantearlo a la familia.



Acompañar, no interferir

- Los padres ¿juegan un rol positivo o negativo en la elección de la carrera de los hijos?
- Los padres deben acompañar pero no interferir en esa elección. A las familias muchas veces les preocupa que sus hijos se puedan equivocar y perder un año, y esa presión lleva a que los chicos terminen eligiendo más por mandato familiar y no tanto por lo que a ellos les gusta. Frente al temor a equivocarse, prefieren hacer lo que al papá le parece bien y quedarse tranquilos. Eso lleva a que a veces no les vaya bien en la carrera. A nivel familiar, se debe entender que es probable que lo que un hijo está eligiendo no es lo que a su padre más le gustaría o tal vez piense que se va a morir de hambre si elige tal o cual profesión. Estos miedos son representaciones que en la realidad muchas veces no se cumplen, porque cuando uno elige algo que en verdad es tu motivación, aprendés a rebuscártela y a poder armar tu ámbito laboral. En cambio, cuando estás eligiendo algo que te asegure una salida laboral y un bienestar económico, pero realmente no es algo que te guste hacer, hay que ver hasta donde podés sostener un trabajo que realmente no te motiva.


Mapa del estudiante
cabezal barra