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Miércoles 16.11.2016 | Última actualización | 11:53
11:34

A propósito de las técnicas de estudio para el ingresante

Para saber estudiar, la clave es "entenderse" a uno mismo

El alumno debe tener “autoconciencia” de cuánto tiempo y esfuerzo le demanda aprender un contenido, y usar así las estrategias de estudio que más le sirvan. En la era digital, el saber pasa por múltiples lenguajes -audiovisuales-, no sólo por el texto escrito. Los desafíos del docente.


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A propósito de las técnicas de estudio para el ingresante Para saber estudiar, la clave es "entenderse" a uno mismo El alumno debe tener “autoconciencia” de cuánto tiempo y esfuerzo le demanda aprender un contenido. El alumno debe tener “autoconciencia” de cuánto tiempo y esfuerzo le demanda aprender un contenido, y usar así las estrategias de estudio que más le sirvan. En la era digital, el saber pasa por múltiples lenguajes -audiovisuales-, no sólo por el texto escrito. Los desafíos del docente.

De la Redacción de El Litoral

educacion@ellitoral.com

 

No existe la técnica de estudio ideal e infalible. Subrayar, tomar notas en clase, hacer cuadros sinópticos o resúmenes propios, estudiar directamente del libro o apunte, y allí marcar las palabras clave o hacer anotaciones “ayudamemorias” al margen. Todas pueden servir, pero ninguna es perfecta ni está ligada exclusivamente a una determinada ciencia. Es la conclusión compartida de tres profesionales que trabajan en el ingreso a ese mundo exigente -pero maravilloso a la vez- que es la universidad. 

 

Eso no es todo. Hay representaciones estereotipadas sobre cómo estudiar una determinada materia. Por ejemplo, se cree que un estudiante de matemática o ciencias económicas podrá aprender contenidos sólo haciendo ejercicios prácticos; o que el de una carrera de humanidades sólo leyendo textos largos, subrayando o escribiendo apuntes propios.

 

“Nosotros estamos trabajando en deconstruir o desarticular esos estereotipos, porque no hay una sola forma de acceder al conocimiento, sino varias”, coincidieron Daniel Gastaldello, doctor en Semiótica, que colabora con Bárbara Mántaras, directora de Articulación de Niveles e Ingreso, y Andrea Pacífico, coordinadora del Programa de Articulación de Escuelas Secundarias y Universidad (UNL).

 

Lenguajes múltiples

 

Históricamente, se ha concebido que el texto escrito es la única forma de conocimiento. “Es el concepto de Logocentrismo, donde la palabra escrita es la única vía de acceso al saber. Pero hoy vemos que un estudiante maneja distintas herramientas: a lo mejor, escuchó de alguien una idea y le quedó grabada, vio un documental o leyó una información del buscador de Google. Algo de eso sirvió para aprender”, dijo Gastaldello. 

 

Entonces hoy, además del texto escrito, el estudiante cuenta con lenguajes múltiples para acceder al conocimiento. En este sentido, “debiéramos pensar al alumno como sujeto de aprendizaje con una historia biográfica y experiencias previas que trae consigo e inciden directamente en cómo aprende. También en cómo es su relación con su docente y de qué manera éste conoce al alumno”, agregó el especialista en semiótica.

 

El objetivo central del estudiante será siempre comprender un contenido -y de la institución que lo forma que éste lo logre-: “Y no importa tanto a través de qué estrategias de lenguaje (escrito, visual, etc.) se aproxima el alumno al saber para poder comprenderlo. Se puede dar por diversas fuentes, por lenguajes múltiples”, cerró el concepto.

 

La autoconciencia

 

Entonces, ¿qué es lo más recomendable al momento de estudiar y comprender para un alumno ingresante, teniendo en cuenta el brusco salto de la secundaria a la universidad? Para Pacífico, “tanto para los chicos como para los docentes, es clave empezar a introducir estrategias metacognitivas. ¿Qué quiere decir esto? Que el propio estudiante sea consciente del modo en que él mismo aprende mejor”.

 

“El alumno universitario debería saber, por ejemplo, cuánto tiempo le lleva comprender un contenido y apropiárselo. Algo práctico: que se haga esta pregunta: ‘¿Cuánto tiempo me llevó a mí entender y comprender esta materia que estoy preparando, o resolver un ejercicio matemático?’. Eso es una práctica de autoconciencia para saber estudiar”.

 

Lo importante es la apropiación del contenido. A veces, los estudiantes, cuando empiezan el 1er. año de la universidad, todavía no son conscientes del modo en que ellos mismos comprenden. Y empiezan a probar distintas técnicas de estudio. Lo bueno que esto también ya esté reflexionado en la escuela media, y sabemos que desde allí esto se hace mucho para que suceda”, aportó Mántaras.

 

Pacífico volvió sobre los ejemplos prácticos para lograr una autoconciencia estudiantil: “Tanto el ingresante como el alumno avanzado, cuando se encuentra en un nuevo contexto, debe volver a reflexionar. Por ejemplo, que se haga estas preguntas: ¿estudiando solo me va mejor en cuanto a tiempos y comprensión, o me va mejor estudiar en grupo, escuchando a otros y contrastando ideas?”.

 

Otras preguntas: “cuando estudio para un oral, ¿qué me hace sentirme más seguro ante el jurado examinador? ¿Oralizar los contenidos mientras estudio? ¿Poner ejemplos, estructurar con cuadros sinópticos? Lo mismo para un parcial escrito, ¿por qué no pruebo tomar un tema y escribir, y tomarme el tiempo? Ésa es la autoconciencia cognitiva a que debe apuntar el estudiante”, consideró Pacífico.

 

En suma, se trata del desafío para el universitario de ser autoconsciente de sus propios tiempos y esfuerzos respecto de cuánto tiempo le demanda comprender un contenido, en qué contexto (estudiar en absoluto silencio o con ruido, en la facultad, por ejemplo) con qué técnicas de estudio y apelando a qué tipos de lenguajes (escritos, gráfico-visuales, etc). No es otra cosa que el conocimiento de sí mismos en cuanto a sus propias modalidades de apropiación del contenido.

 

Organizar tiempos

 

“Vemos que la mayor diferencia para los chicos entre la secundaria y la universidad es la organización de los tiempos. Es uno de los principales miedos que nosotros detectamos en los chicos ingresantes que hacen el curso de articulación: no poder organizarse en sus tiempos de estudio y cursado. Ésta es otra de las claves; una planificación de tiempos, objetivos, plazos para preparar un parcial o un final”, resaltó Mántaras.

 

 


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