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Martes 10.01.2017 | Última actualización | 17:41
17:33

Tras la lluvia no quedó nada en pie

Tambos de Las Colonias arrasados por el agua

Los establecimientos ubicados en los distritos de Santa María Norte, San Jerónimo del Sauce, Pilar, San Jerónimo Norte, Las Tunas y La Vigilancia, están bajo el agua, sin pasturas ni reservas y con una drástica caída de producción. Los productores solicitan ayuda para poder continuar en la actividad.

Foto:Gentileza
Santa María Norte. El productor tambero de ese distrito explicó que la situación es desesperante. Allí, el campo llegó a tener casi un metro de agua.


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Tras la lluvia no quedó nada en pie Tambos de Las Colonias arrasados por el agua Los establecimientos ubicados en los distritos de Santa María Norte, San Jerónimo del Sauce, Pilar, San Jerónimo Norte, Las Tunas y La Vigilancia, están bajo el agua, sin pasturas ni reservas y con una drástica caída de producción. Los productores solicitan ayuda para poder continuar en la actividad. Los establecimientos ubicados en los distritos de Santa María Norte, San Jerónimo del Sauce, Pilar, San Jerónimo Norte, Las Tunas y La Vigilancia, están bajo el agua, sin pasturas ni reservas y con una drástica caída de producción. Los productores solicitan ayuda para poder continuar en la actividad.

José Zenclussen

jzenclussen@ellitoral.com


Desde hace más de 40 años, la familia Claussen cuenta con un establecimiento tambero en la zona. A la delicada situación por la que los productores del departamento Las Colonias venían padeciendo desde abril pasado -a la que hay que agregar las grandes lluvias de 2012/13/14 y 2015-, se les sumó las recientes precipitaciones que acumulan más de 450 milímetros, dejando a la producción primaria de Santa María Norte arrasada.


“Necesitamos financiación a muy largo plazo, con baja tasa de interés. Si no, será imposible recomponer la producción primaria en esta zona”, indicó Sergio Claussen.


El productor a cargo de un tambo familiar, que funciona desde la década del ’70, manifestó que es necesario y urgente una respuesta del Estado tanto nacional como provincial. “Previo a las lluvias que nos vienen afectado en mayor o menor medida desde 2012, llegamos a ordeñar entre 3.700 y 3.800 litros. Siempre pensamos que la catástrofe hídrica del año 2007 era la peor de todas, y sin embargo, desde el 2012, fueron una peor que la otra. Y terminamos el año 2016 con dos inundaciones en apenas 9 meses”.


Claussen agregó que los tambos de la región nunca volvieron a recuperarse de los 20 días de lluvia que dejo el mes de abril pasado. “No estuvimos ni cerca de recuperarnos. Estábamos ordeñando 600 litros, llegamos a fin de diciembre y principio de 2017 con esta situación que nadie esperaba. Los climatólogos y expertos decían otra cosa, si éste va a ser el clima normal de la zona, vamos a tener que replantearnos la producción tambera en esta región tal cual la conocíamos”.

 

>>> Productores del paraje La Vigilancia reclaman obras hídricas


La familia Claussen tras el fenómeno de abril volvió a invertir fuertemente en el tambo, pero a menos de 4 meses de esa fuerte inversión, el agua se terminó por llevar todo. “De vuelta a perder todo, las pasturas que sembramos hace 4 meses otra vez están perdidas, con una inversión muy grande. Realmente, los que pensemos en seguir con el tambo, veremos otras alternativas de producción -base alimentaria- para seguir adelante”.


En este sentido, el productor afirmó que las pérdidas se acumulan y se suman al desfinanciamiento que los tamberos de la zona vienen padeciendo en los últimos años. “Es necesario que el Estado tanto nacional como provincial tome cartas en el asunto. Parece que sólo existimos para recaudar, nos siguen sacando para mantener un Estado monstruoso matando a la gallina de los huevos de oro. Si no pensamos en el interior, en los productores, este país es inviable. Cada vez, somos menos los que producimos y más lo que viven del asistencialismo”.


Futuro


Por otra parte, Claussen indicó que es imposible vaticinar la forma en que se volverá a trabajar de ahora en más. “La situación, cómo seguirá, la verdad no tengo idea. Ayer, volvió a llover, es imposible planificar de cara al futuro. No podemos entrar al campo, es muy complejo el panorama en nuestra zona. La mayor parte del campo llegó a tener 1 metro de agua”.


A la pérdida de pasturas se suma la falta de reservas de cara al invierno de este año. “No pudimos hacer nada, nos encontramos en una situación peor que el año pasado. No tenemos base pastoril para que las vacas coman, no tenemos reservas, no sé cómo vamos a seguir... Lo inmediato es achicar el rodeo, se venderán algunas vacas y esperar que deje de llover, para pensar en el futuro del establecimiento”.


Sobre el final, Claussen afirmó que la ayuda de abril pasado fue sólo un paliativo. “La ayuda concreta que necesitábamos nunca llegó, tanto del Estado nacional como del provincial; a esta altura, estoy muy decepcionado. Ambos vuelven a no estar presentes, la ayuda concreta nunca llega. Si quiere salvar la producción ya deberían estar presentando un paquete de ayuda serio que sirva para financiar a los productores. Si no, que nos digan y nos dedicaremos a otra cosa. Cerramos y buscamos otra cosa”.


Más complicaciones


Por su parte, Nicanor Magnín, presidente comunal de la localidad, manifestó que hubo muchos problemas en los caminos que conecta al pequeño pueblo con San Jerónimo Norte. “Entre el sábado y, principalmente, el domingo, el agua había escurrido lo que permitió volver a comunicarnos vía terrestre. Pero las lluvias de ayer volvieron a complicar las cosas”.


La situación se dio por el desborde del canal principal, afectando severamente a los campos del distrito. “Va a llevar varios meses para que la situación se recomponga. La vertiente además está muy alta, en este aspecto la situación de los productores es muy grave. Esto es similar a la catástrofe que ocurrió en el año 2007”, anunció.


Magnin agregó que la limpieza del canal principal Santa María-San Jerónimo, junto a la colocación de tres aliviadores -en el camino que une Santa María y San Jerónimo Norte- ayudo a que el agua escurra más rápido, pero el volumen de agua es altísimo y terminó afectado al 100% del pueblo. 


“El otro problema que tenemos además de las lluvias, es la Autovía 19 que nos hace de embudo y no permite que la masa hídrica pueda escurrir. No tiene un paso directo por la ruta, por ello desborda y no sale con facilidad y afecta a miles de hectáreas de otros distritos”.


El jefe comunal resaltó que la complicación más importante y la que requiere ayuda inmediata y extraordinaria es la producción. Está todo cubierto, es desastroso. No sé cómo van a hacer los productores para poder seguir adelante. Hay campos de muy buena calidad agronómica que en los últimos años quedaron abandonados. No hay forma de que alguien alquile tierras que cada ocho meses se inundan. No hay espalda que aguante esta situación”.


Por último, Magnin manifestó que esta situación también juega en contra de la gente que se radica en los pequeños pueblo como Santa María. “La gente se va a las localidades más grandes, porque la vida acá se hace muy dura. El panorama que estamos viviendo es muy complicado. El tema económico es desastroso, lo que se viene en los próximo meses será muy duro”.


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