http://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Domingo 22.01.2017 | Última actualización | 13:57
13:38

Crimen en Alto Verde

Mataron a un chico inocente

Gonzalo Pérez tenía 16 años. Anoche ataba su caballo cuando recibió dos tiros en el pecho. No hay detenidos.

Todos recordaron hoy a Gonzalo como un “pibe excelente, que no se metía con nadie”. Foto: Danilo Chiapello


Compartir:
Imprimir Compartir por e-mail
  


Crimen en Alto Verde Mataron a un chico inocente Gonzalo Pérez tenía 16 años. Anoche ataba su caballo cuando recibió dos tiros en el pecho. No hay detenidos. Gonzalo Pérez tenía 16 años. Anoche ataba su caballo cuando recibió dos tiros en el pecho. No hay detenidos.

Danilo Chiapello
dchiapello@ellitoral.com

 

Gonzalo Damián Pérez (16) era un chico tranquilo. Amable y educado, tenía una excelente relación con sus vecinos de la manzana 3 de Alto Verde, los que hoy se mostraron sumamente consternados al enterarse de su asesinato.

 


Desde muy niño, Gonzalo convivió con el río y sus costas. A partir de entonces la zona de islas pasó a ser “su lugar” en el mundo. Allí se dedicaba a lo que había aprendido desde temprana edad. El cuidado y la atención de los caballos. 

 

Esta mañana, agentes de Prefectura custodiaban la escena donde se produjo el trágico hecho. Foto: Danilo Chiapello

 


Quizás ese contacto tan cercano con la naturaleza hizo que la respetara hasta su último día. “No le gustaba demasiado la pesca, como tampoco la caza. Su pasión eran los caballos”, reveló hoy José, uno de sus seis hermanos. 

 

 


Así y todo, una vez que terminaba sus actividades Gonzalo partía hacia la escuela Nº 95, donde cursaba en horario nocturno.

 

Desde una moto

 

Anoche, poco antes de las 22, Gonzalo se dirigió hasta un descampado ubicado frente a las calles Padre Aldo Bunting y Roberto Galarza, con la intención de atar a uno de sus caballos.

 

“Es impresionante la cantidad de gente con armas que hay en Alto Verde. Por favor que hagan algo con eso”, reclamó José, padre de la víctima.Foto: Danilo Chiapello

 

 

 


El chico estaba en eso cuando de repente apareció en escena una moto con dos sujetos a bordo, los que comenzaron a disparar con un arma de fuego.

 


Dos de los tiros impactaron de lleno en el cuerpo de Gonzalo (a la altura del pecho) que cayó al suelo. Mientras, los agresores escaparon a toda velocidad.

 


Lo que siguió fue todo desesperación y angustia. Algunos vecinos y familiares comenzaron a gritar pidiendo auxilio. Entre tanto el jovencito agonizaba.

 


En ese contexto se produjo el arribo de los primeros patrulleros y, como es de rigor, los uniformados pidieron por una ambulancia. Pero los minutos fueron pasando y la demora de la unidad sanitaria no hizo más que sobresaltar a los allegados al herido. 

 


Así las cosas, los propios policías cargaron al menor en un móvil y salieron raudos con dirección al Hospital de Niños Orlando Alassia donde finalmente se produjo su deceso.

 

Lo matan por error

 

El único dato claro en este suceso dice que Gonzalo fue una víctima inocente. “Los disparos no eran para él”, coincidieron los pesquisas consultados.

 


En este sentido precisaron que los tiros habrían tenido como destinataria a una persona que vive justo en dirección donde el joven ataba su caballo. Aunque aclararon que también el objetivo podría haber sido otra persona que se encontraba más lejos de la escena.

 

La marca en  la frente

 

Respecto a los agresores, se supo que un tal “Peladito” no sería ajeno a este episodio. Este sujeto sería de muy fácil identificación, por cuanto posee un importante tatuaje nada menos que en su frente.

 


Los lugareños entrevistados revelaron que este individuo habría salido hace poco de un establecimiento carcelario, y que desde entonces volvió a hacer “de las suyas” en distintos puntos de Alto Verde.

 

Muchas armas

 

“Acá lo que ocurre es que todo el mundo anda armado. Es impresionante la cantidad de armas de fuego que hay en Alto Verde”, denunció José Pérez, el padre de la víctima.

 


“Hace unos días, asaltaron a una mujer en plena calle unos delincuentes que hasta tenían una ametralladora. ¿¡Cómo es posible eso!”, se quejó en diálogo con El Litoral.

 


Más adelante indicó que “ahora el pueblo está lleno de policías. Está Gendarmería, Prefectura, en fin... todas las fuerzas. Se la pasan haciendo chequeos, pero a las personas equivocadas. Por ejemplo, yo trabajo en una panadería y todas las noches me chequean cuando regreso a mi casa. Les tengo que mostrar que traigo el pan y los bizcochos para mis hijos”, señaló.

 


“Lo único que pido es justicia para mi hijo. Esto no va a quedar así. Los culpables tienen que pagar por la muerte de un chico inocente”, sentenció.

 

Además tenés que leer:


Compartir:
Imprimir Compartir por e-mail
  


Destacadas
Ranking de noticias
Blog Arroba Fiscal
Otras Noticias de Sucesos
Lo más visto
Ahora En Portada