http://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Domingo 26.02.2017 | Última actualización | 23:13
23:11

La política en foco

Cuando no "vale todo"

Un fallo “ejemplar” dejó sin efecto una cuestionada absolución en una causa por corrupción de menores. La persecución de una descomunal presunta estafa con valores. Dos caras de la sociedad, y dos golpes a la impunidad.

Compartir:
Imprimir Compartir por e-mail
  


La política en foco Cuando no "vale todo" Un fallo “ejemplar” dejó sin efecto una cuestionada absolución en una causa por corrupción de menores. La persecución de una descomunal presunta estafa con valores. Dos caras de la sociedad, y dos golpes a la impunidad.

Emerio Agretti

 

El fallo de la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Vera que revirtió la absolución dictada en primera instancia contra una ex empleada judicial y un grupo de personas involucrados en un caso de corrupción de menores, vino a poner remedio a una situación oportunamente calificada como insólita, vergonzosa e indignante.

 

Sin entrar en detalles -que el fallo reproduce por vía testimonial-, el episodio refiere a una fiesta llamada de “vale todo”, en la que una serie de individuos mayores de edad, en la casa de la principal acusada, protagonizaron una “farra” regada de alcohol y otras sustancias, a la que fueron llevadas menores de entre 12 y 17 años de edad, que resultaron así expuestas a juegos eróticos, prácticas sexuales y, conforme a lo declarado por ellas mismas, ofrecimiento de dinero para participar.

 

En su momento, el juez absolvió a los imputados invocando el beneficio de la duda, amparado en algunas inconsistencias o contradicciones puntuales en el relato de las chicas (y sin tomar en cuenta que la descripción general era coincidente, y fue avalada por el dictamen de los peritos intervinientes). A eso añadió dos consideraciones polémicas: que no se puede corromper a quien ya está corrompido -puesto que las menores habían tenido experiencias sexuales previas- y que la fiesta en cuestión se había desarrollado en un ámbito privado.

 

En un prolijo y fundado desarrollo de 72 páginas, con base en la apelación del fiscal, los camaristas intervinientes demuelen la argumentación del magistrado de primera instancia, tanto en la consideración de las pruebas -haber descartado el testimonio de las menores invocando la no coincidencia de algunos detalles del relato-, como en la consideración de la naturaleza del acto corruptor y el hecho de que el derecho a la privacidad protege a las personas mayores plenamente conscientes de sus actos, pero no cuando sus conductas encuadran en una figura delictiva.

 

Según los jueces, entre los motivos que indujeron a la principal imputada a actuar de esta manera están “su intención pervertida de satisfacer deseos propios y ajenos, pervirtiendo menores de edad para mostrar y gozar con la superioridad que le otorgaba el poder y la influencia de la que se regodeaban”.

 

Precisamente, el poder y la influencia son factores cruciales, tanto en el impacto del fallo inicial como en el del que lo revierte, en la medida en que establecen o revierten parámetros de impunidad.

 

En la misma semana, se conoció el requerimiento de elevación a juicio oral de la causa por la mega-estafa de Bolsafe Valores. Se trata de un caso que sacudió a la sociedad santafesina y se proyectó a nivel nacional, por la cantidad de involucrados, la magnitud de los montos, el prolongado lapso en el que se desarrollaron las actividades fraudulentas y la pública y sostenida exposición de sus actividades por parte del principal imputado, a través de su activa presencia en los medios de comunicación.

 

La coincidencia temporal de ambas novedades judiciales -si bien se da en distintos ámbitos- produce un efecto paradojal, pero a la vez coincidente en la valoración: si en un caso se clausuró una instancia en la que resultaba absuelta una persona presuntamente amparada por el poder, en desmedro de víctimas social y económicamente desprotegidas y vulnerables, en el otro se ataca al siempre esquivo delito “de guante blanco”, enfocado en otro sector de la sociedad, pero igualmente considerado inmune a la persecución del Estado. Se trata, en definitiva, de dos causas en las que se derrumba la pretensión -y percepción- de impunidad. En manos de los representantes del Estado va a quedar que sean hechos aislados -y acaso distractivos-, o que configuren casos ejemplificadores, disuasivos para quienes los cometen, y capaces de estimular en la comunidad una confianza que razonablemente escasea.

 


Compartir:
Imprimir Compartir por e-mail
  


Destacadas
Ranking de noticias
Blog Arroba Fiscal
Otras Noticias de Opinión
    Lo más visto en
Ahora En Portada