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Miércoles 14.06.2017
11:05

María Moreno

La imaginación de la Memoria

La escritora, periodista y crítica cultural disertó sobre textos de H.I.J.O.S y sus múltiples sentidos que transgreden el testimonio para buscar su originalidad en el interior de la lengua y sus infinitas posibilidades. Relatos post dictadura y la construcción de identidad. 

 

"Los textos de los H.I.J.O.S con puntitos son una producción más de ovejas negras que de hijos en duelo”, opinó la autora. Foto: Pablo Aguirre


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María Moreno La imaginación de la Memoria La escritora, periodista y crítica cultural disertó sobre textos de H.I.J.O.S y sus múltiples sentidos que transgreden el testimonio para buscar su originalidad en el interior de la lengua y sus infinitas posibilidades. Relatos post dictadura y la construcción de identidad.    La escritora, periodista y crítica cultural disertó sobre textos de H.I.J.O.S y sus múltiples sentidos que transgreden el testimonio para buscar su originalidad en el interior de la lengua y sus infinitas posibilidades. Relatos post dictadura y la construcción de identidad.   

 

 

 

Prensa Cultura UNL

cultura@ellitoral.com

 

 

“Cuando apareció el fallo del 2x1, era necesario pensar en una ponencia política y poner aquí en juego textos que son performances políticas y, al mismo tiempo, conservan una autonomía total literaria, como son los textos de los H.I.J.O.S”. Así comenzó la periodista María Moreno su conferencia inaugural del 13° Argentino de Literatura, que organiza la UNL (ver Nota Relacionada).

 

La escritora centró su ponencia en los textos y producciones cuyos autores son hijos de desaparecidos, deteniéndose en cada uno de ellos por su singularidad y al mismo tiempo destacando en sus diferencias las maniobras narrativas recurrentes.

 

“Los textos de los H.I.J.O.S con puntitos son una producción más de ovejas negras que de hijos en duelo. Se utiliza la lengua del Facebook, el teatro del escrache, la retórica de los medios audiovisuales como el blog o video, pero siempre termina en el texto”, explicó.

 

“Son obras desobedientes a las herencias narrativas y a las tendencias a entramar con el presente de los escritores que no han pasado por la tragedia social. Una soberanía que tal vez arrastre a aquellas que se erigía a ese arte sin patrones hecho en los campos de concentración y en las cárceles”, mencionó. 

 

 

La representación de los objetos

 

 

“Mi vida después’, de Lola Arias, “es una performance que se radicaliza del lado de la autobiografía y el testimonio en clave de ficción real, tiene una estructura de vidas paralelas vividas en los años de dictadura militar en la argentina, con seis personajes que actúan como bastoneros de las autobiografías de sus padres”, sostuvo la escritora.

 

Moreno apuntó que en este texto se recoge el recurso de la representación a través del juguete como réplica en miniatura: la bogatti, el misal, la carta, los films súper 8, el San Benito, los libros, la tortuga son “objetos evidencia o prueba pero no juegan como tales sino como pruebas de amor. El H.I.J.O. con puntitos es todo lo contrario a un fetichista es un preservador en la metonimia de la catástrofe”. 

 

Bajo ese análisis, “en ‘Los rubios’ de Albertina Carri, papá y mamá a través de dos muñequitos pueden hacerse de plástico, cinco huesos por un esqueleto, un cadáver como un cuerpo vivo pueden ser mamá, como en la novela ‘Aparecida’ de Marta Dillon”. 

 

En 2010, se identificaron los restos de Marta Angélica Taboada, la madre de Marta Dillon, dato que la pondrían a escribir el libro. “La polera azul es mamá cuando ella dejó de ser un ser vivo. El relato comienza como un enigma frente a una remera sin cuello y sin mangas: la polera azul, su falta de costuras y su analogía a los huesos y restos inconclusos. El ritual de duelo al principio no necesita de la prueba, y exige una metáfora, más allá de los resultados de una ciencia justa y necesaria. Mamá no es esos huesitos, ¿será esa remera azul?”, interpeló Moreno.

 

En esa misma estética, Carri representó la escena del secuestro de sus padres con muñecos play móvil. “Se apartó del modelo testimonial para plantear la validez de recursos propios del arte como la animación, la escena es también una especie de parodia a aquella a la que se suele invitar en los consultorios de psicología infantil a los niños traumatizados. Al mismo tiempo, pone en escena el deseo de reanimar a los desaparecidos”. 

 

Otro objeto en la película es la peluca, pelucas rubias. “La peluca es una hallazgo ficcional y al mismo tiempo un objeto de múltiples resonancias en la iconografía de la militancia: formaba parte de la cosmética de la clandestinidad”, expresó la autora.

 

 

Espacio de liberación

 

 

Moreno hizo referencia al escrache como el teatro político de los H.I.J.O.S, un teatro destinado a los represores que compromete al público bajo la forma de vecinos y una “utopía de no dejar vivir tras un juicio exculpador”. 

 

En “Diario de una princesa Montonera” de Mariana Eva Pérez, aparece el escrache en la descripción del día del padre, en forma de maldición gitana. “El escrache se ritualiza y repite y atraviesa las fronteras de la patria de la sangre derramada bajo la forma de una sentencia con la frontera utópica del sin límites en el tiempo de las representaciones o en la lectura de la obra total”, explicó.

 

“También las cartas y los audios son recursos testimoniales y fantasmas de los padres. Desde el cautiverio, Ana María Caruzzo, mamá de Albertina Carri, enviaba cartas y regalos a sus hijas en una búsqueda de ejercer una maternidad a distancia, preservando los lazos simbólicos con sus hijas. Estas cartas liberan a la literatura de su función instrumental, y la convierte bajo las circunstancia que las ejerce en un espacio de libertad absoluta”. 

 

 

Impunidad de la nobleza

 

 

“Diario de una Princesa Montonera” de Mariana Eva Pérez, da una vuelta de tuerca al relato testimonial. Venido de un blog, este libro hace que el diario íntimo como género devenga en un reality político, secreto para millones y con el inverosímil 100 por ciento verdad, como las etiquetas de góndola. 

 

Moreno contó que la princesa trabaja el que llama “temita”, el de los desaparecidos, con recursos de la injuria punk, del fashion pop y los recursos televisivos: “Estás nominado para premio derecho humanístico”, “mandá temita al 2020”, “el show del temita”... “Así, profana con metáforas cada término sagrado de los derechos humanos, los desactiva para liberarlos a la experimentación y el arte”. 
Para concluir, interpeló al público: “Esa soberanía de los hijos, esa prestancia agresiva con que escriben fuera de patrón, a la manera de una nobleza nueva, ¿no es aquella literatura que va adelante al futuro?”

 

 

Nota Relacionada

 

El Argentino

 

El encuentro comenzó este martes 13 y se desarrolla hasta el jueves 15, en la sala Saer del Foro Cultural UNL, 9 de Julio 2150. El miércoles a las 17 disertarán María Rosa Lojo, María Teresa Andruetto y María Rosa Pfeiffer. A las 19 protagonizarán un panel Claudia del Río y Luis Emilio Sagasti.

 

El jueves, a las 17 estarán Beatriz Vignoli y Cecilia Moscovich y luego, desde las 19, tendrá lugar el cierre a cargo de Gustavo Bombini. La entrada es libre y gratuita. Más información al Tel: 4571143/4, mail: cultura@unl.edu.ar.


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