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Miércoles 12.07.2017 | Última actualización | 9:20
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Plan Maestro sin maestros

Aporte de las seccionales Santa Fe y Rosario para pensar este plan en el marco de la política educativa del gobierno nacional


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Plan Maestro sin maestros Aporte de las seccionales Santa Fe y Rosario para pensar este plan en el marco de la política educativa del gobierno nacional Aporte de las seccionales Santa Fe y Rosario para pensar este plan en el marco de la política educativa del gobierno nacional


El Gobierno sostiene que el plan fue acordado en el Consejo Federal de Educación y con los aportes de la ciudadanía desde una página web oficial, pero  ni las/os docentes de los diferentes niveles educativos ni los sindicatos hemos sido consultados al respecto.


El Plan Maestro bajo la apariencia de una reforma pedagógica, muestra claramente el proyecto de país que pretende el gobierno nacional. Una reforma que utiliza eufemismos y palabras edulcoradas,  pero que en definitiva es  un “cambio” que trae aparejado  pérdida de derechos de las/os trabajadoras/es de la educación.
En un modelo de exclusión, achicamiento del estado, políticas para favorecer los poderes económicos concentrados, entre otras cosas el Plan Maestro  debe entenderse como la herramienta del programa de ajuste aplicado a la Educación al Sistema Educativo específicamente.


En este sentido la formulación, puesta en escena y difusión del “Plan Maestr@” no difiere de otras acciones del gobierno de Mauricio Macri: No se piensa en términos de política pública sino, más bien, en términos de política publicitaria. El documento de presentación, que analizaremos más adelante, no es más que un plexo de potenciales (“hay que” “se debe” “sería importante”, etc.) que contienen a manera de síntesis una serie de metas que son formuladas tipo slogans de campaña.


Detrás de la “nobleza” y “bondad” de los fines/metas declarados en el “Plan Maestr@” se esconden procesos que aspiran llevarse por delante instituciones tales como: La Ley de Educación Nacional, la Ley de Financiamiento Educativo, Ley de Formación Técnico Profesional, las paritarias, el incentivo docente. Desmenuzar el “Plan Maestr@” muestra la cara del “Plan Macabro”.


Como en toda publicidad engañosa lo que se muestra no es igual a lo que se vende.
Los latiguillos que mil veces se han escuchado en el sistema educativo, acompañados de los silencios ante las preguntas que nunca se responden:


·        Lo “universal” como respuesta a todo: Se pretende que para  año 2026 la totalidad  de los alumnos del nivel primario y del nivel secundario  asista a establecimientos de jornada extendida o completa, como así también asegurar la cobertura universal del nivel inicial desde sala de 3 años. Para ello las provincias deberán disponer de los recursos para ampliar la planta docente ya que  el Gobierno nacional se encargará sólo de financiar las metas de infraestructura, el mantenimiento escolar, la tecnología y conectividad, la formación docente y la educación superior universitaria.


El “Plan Maestr@” no sale de la declaración políticamente correcta de universalizar “algo” del sistema educativo. Puede ser la sala de 3 o la educación secundaria -que ya es obligatoria-. Nunca se explica cómo. Respuesta muy necesaria en un contexto en el cual el plan económico impulsado por el Gobierno Nacional es de ajuste y pobreza. ¿Cómo se universaliza cuando hay cada vez más excluidos?


·        Aumentar “el tiempo de enseñanza”:  “… se configura una nueva propuesta de ampliación de la jornada escolar…/con/… familias y organizaciones de la sociedad civil que trabajen junto a la escuela en los desafíos presentes…”, aquí se da pie para que las Organizaciones No Gubernamentales, u otras organizaciones de la sociedad civil con intenciones económicas ingresen a las escuelas. Una de las características de la intervención de los padres y de las ONG, será la de evaluar a los docentes y decidir su permanencia de acuerdo a estándares fijados por ellos mismos.


·        Fomentar la “innovación pedagógica”: ¿Con que ideología? ¿Con la de Alejandro Rozitchner que promueve la idea de que el “pensamiento crítico” es un valor negativo, promoviendo como alternativa “talleres de entusiasmo”?


·        Avanzar hacia un “buen sistema de información”: Se observa  la importancia asignada a la evaluación  dentro de las políticas educativas, al punto tal que estigmatiza al docente  pues lo responsabiliza (entre otras cosas) de la calidad educativa, pues  analiza las causas del fracaso escolar sin contemplar  las variables socioeconómicas. “Desde hace años, la evidencia ha venido demostrando que la calidad de los aprendizajes está fuertemente condicionada por la calidad de la enseñanza y de la gestión escolar, una vez despejadas las variables socioeconómicas (Barber y otros, 2008). En este sentido, se suele sostener que un estudiante es tan bueno como lo es su maestro.”


La evaluación de la calidad educativa, dentro de este plan maestro, está directamente ligado a la mirada e intenciones del banco mundial de intervenir directamente en la educación como herramienta de dominio ideológico, sosegando la posibilidad del pensamiento crítico, todo un logro de la formación latinoamericana, tanto de los educadores como de los estudiantes, que se han ido empoderando de un camino de derechos, inclusión y equidad de los más postergados.


En un modelo de persecución y estigmatización constante del sistema educativo abarcando docentes, alumnos, escuelas… Es al menos llamativa la promoción que enarbola el plan de tener “información nominal” de docentes y alumnos ¿Qué destino se le dará a la misma? ¿Para qué fines se usará?


·        Promover  “Más y mejor carrera docente”: Entrega la formación docente a las políticas del Banco Mundial “… la Argentina hoy no cuenta con estrategias de evaluación que permitan análisis rigurosos y confiables sobre sus políticas docentes.” “… la evaluación también debe incorporar en sus fines la rendición de cuentas.”  “La información para la toma de decisiones es una condición indispensable y necesaria para poder emprender las mejores alternativas.” “/Un nuevo/ diseño de carrera /docente/ permitirá superar el sistema actual, donde el mejoramiento de las condiciones salariales es la antigüedad”.


Se implementarán  evaluaciones estandarizadas sobre el desempeño docente, y quienes  “se esfuercen y lo merezcan”  accederán a  cursos y capacitaciones.  Además  no se precisa cuáles  son las consecuencias de la “rendición de cuentas para la toma de decisiones”, lo que hace  suponer cualquier toma de decisión en materia de precarización laboral.


La carrera docente nuevamente queda equiparada al ascenso. Muy coherente con un modelo que promueve la meritocracia como valor despojada de todo contexto, como si todos los docentes partieran de la misma base y con las mismas oportunidades ¿La posibilidad de incremento de horas (dentro de una jornada laboral razonable) y la concentración de las mismas no hacen también a la carrera docente? ¿No tienen directa vinculación con las condiciones de trabajo? Nuevamente se omite al 30% del sistema educativo: la gestión privada. Un estado ausente que mira hacia otro lado a la hora de regular el derecho a la carrera docente en el sector.


·        Alcanzar “Buenos salarios docentes”: En un modelo de  congelamiento salarial donde se ponen techos a las discusiones paritarias el “plan” no expresa como podría alcanzarse esta mejora. Sin embargo varios exponentes de las ideas del gobierno nacional expresan que la “culpa” de los bajos salarios es de los sindicatos docentes que constantemente “demandan” la creación de cargos y horas. La solución que se ve entre líneas siempre es la misma: Ajustar. O se recorta por los sueldos o se recorta por las fuentes de trabajo. ¿Cómo se conjuga este recorte con la universalización? El “plan” no tiene respuestas.


·        Invisibilización de la paritaria federal docente: En los hechos no se puede hablar de una “derogación” o “desaparición” de la Paritaria Federal Docente. El “plan” simplemente decide no mencionarla. Borrarla de las palabras. Negarle entidad. Utiliza todo tipo de eufemismos para nombrarla. Para el “Plan” la dignidad del salario docente es una actualización estándar del 20% del salario minino federal por encima del Salario Mínimo Vital y Móvil. Pero “por otra parte, el Ministerio del Interior negoció con las provincias beneficiarias del antiguo Fondo Compensador la disminución gradual de los fondos girados por este concepto según la siguiente escala: 2016 mismo monto que en 2015; 2017 = 75% de este monto; 2018 = 50%; 2019 = 25% de este monto y en 2020 desaparece este concepto.”


. La  nueva secundaria: los puntos más importantes de esta reforma inconsulta son organización de los tiempos escolares; evaluación, acreditación y promoción; trabajo por proyectos de aprendizaje interdisciplinario; planificación institucional del aprendizaje; desarrollo profesional docente; saberes emergentes; capacidades; y aprendizaje comunitario/servicio. “…una propuesta de nuevo modelo de escuela secundaria que imperiosamente hace falta acordar para que se cumpla en tiempo, forma y con calidad de enseñanza y aprendizaje el nivel obligatorio en todo el territorio Nacional.” En este nuevo formato habría menos materias tradicionales y más contenidos aplicados a un proyecto específico, es decir que cada escuela puede elegir su formato de acuerdo a su proyecto institucional. Termina con la mirada federal del sistema educativo nacional.


La heterogeneidad que respeta la ley de educación nacional 26206, permitiendo, por un lado la federalización de las competencias y por otro respetando los tiempos y los contextos entra en peligro con este nuevo “normalismo”.


·        Fomentar la “universalización de las TICs”: llamativa aspiración de un modelo de gestión que cerró el Plan Conectar Igualdad como bandera de recorte. ¿Se puede esperar algo novedoso? Nada. Excepto más recortes.


·        “Mejorar la educación superior”: Es llamativo que “el Plan” ponga entre los problemas del nivel que el 94% del presupuesto se destine a sueldo. Evidentemente para este gobierno los salarios siempre serán parte del problema. No hay referencias claras a una nueva Ley de Educación Superior ni sus lineamientos. El “plan” no tiene “plan”


·         Estudiar “pertinencia de los contenidos” de la Educación Superior: El “plan” habla de fortalecer la pertinencia de la educación superior. ¿En base a que se determinaran los perfiles de egresados? ¿A la demanda del mercado? En un modelo de destrucción de la industria nacional ¿Volveremos a promover el estudio de idiomas para tener inserción laboral en los Call Centers? ¿O el de la It Girl que promueve Tecnópolis?


Todos los indicadores expresados ratifican la idea de que el “Plan Maestro” no es ni más ni menos que la expresión del Ajuste en el ámbito del sistema educativo. Sin embargo para que no queden dudas, y casi a manera de conclusión, hay dos puntos que vertebran la perversidad del mismo: La financiación y la finalidad.
 
Financiación:


El “plan” sin ningún tipo de amagues expresa:


“Nuestro país ha concluido el período de implementación de la Ley de Financiamiento Educativo habiendo cumplido el objetivo de destinar al menos el 6% del PBI exclusivamente a educación, ciencia y tecnología. Asimismo, la Ley de Educación Nacional ha fijado la meta de destinar este mismo porcentaje del PBI de manera exclusiva al sector educativo. El Plan considera declarar protegida esta inversión educativa, de manera que no pueda ser objeto de ajustes”


Dicho en palabras concretas: mientras los sindicatos y otros actores del sistema educativo promueven la ampliación de la Ley de Financiamiento Educativo para llevar la inversión a un 10% del PBI, el “plan” protege (es decir congela) esa inversión en el 6%. Como si fuera poco, en un calco de los 90, el gobierno nacional fiscalizará a través de “acuerdos anuales” -¿pactos fiscales?-: “…c) la generación de incentivos para un mayor esfuerzo financiero por la educación; y d) la concreción del “Plan MAESTR@” en políticas provinciales que contribuyan progresivamente al cumplimiento de las metas establecidas.” Ni más ni menos que volver a transferir las cargas presupuestarias del sistema educativo a las jurisdicciones, volviendo el sistema educativo más pobre, desigual y atomizado.



Finalidad:


Casi como un dogma el “Plan” sostiene que:


“En la mayoría de los países los sistemas educativos mantienen prácticas del siglo XX (o incluso del siglo XIX) que no corresponderían con el nuevo contexto y retrasarían el progreso (World Economic Forum, 2016)”
“Retrasar el progreso” no es ni más ni menos que a justificación que usan los liberales para legitimar la inserción de los países en la división internacional del trabajo que modelan los grandes centros de poder económico internacional pensando en su propio desarrollo en detrimento del desarrollo de los pueblos. 


 
Es aquí donde el “Plan” muestra su verdadera cara: donde la educación debería ser  una herramienta para la emancipación y la liberación, las políticas de gobierno pretenden convertirla en un arma de dominación y dependencia. Definitivamente “El Plan Maestro” no es otra cosa que “Un Plan Macabro” 


Seccional Santa Fe y Rosario
 


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