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Lunes 18.09.2017 - Última actualización - 13:16
13:15

Quedó afuera de la Copa y no ganó de local todavía

Domínguez busca el chip para este "nuevo" Colón

El entrenador demostró su capacidad en Santa Fe y nadie duda de que los refuerzos son interesantes. El tema es que ya pasaron cuatro fechas y la búsqueda continúa.

El “Barba”, a los gritos. Eduardo Domínguez demostró en Santa Fe, después de su primera experiencia en Huracán, sus credenciales como director técnico de Colón. Sacó muchos puntos y lo terminó clasificando al equipo para jugar la Copa Sudamericana 2018. Ahora, con varias caras nuevas, está armando el nuevo equipo, pensando en este presente sabalero, pero también en las tres competencias que se vienen a futuro: Superliga, Copa Argentina y Copa Sudamericana. Foto: Copa Argentina




Quedó afuera de la Copa y no ganó de local todavía Domínguez busca el chip para este "nuevo" Colón El entrenador demostró su capacidad en Santa Fe y nadie duda de que los refuerzos son interesantes. El tema es que ya pasaron cuatro fechas y la búsqueda continúa. El entrenador demostró su capacidad en Santa Fe y nadie duda de que los refuerzos son interesantes. El tema es que ya pasaron cuatro fechas y la búsqueda continúa.

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Tengo toda la sensación que cuando el presidente José Vignatti se juntó con Eduardo Domínguez para armar este nuevo Colón lo hicieron mirando no sólo el presente sino el futuro. Más allá de este puñado de partidos del 2017 por la Superliga —12 en total—, Colón sabe que en el primer semestre del 2018 deberá encarar la triple competencia: 1) Seguir participando de la Superliga; 2) Encara la edición anual de la Copa Argentina; 3) Jugar, después de mucho tiempo, la Copa Sudamericana, un torneo internacional que motiva a todos, incluso a los dirigentes que comenzaron el montaje de la cabecera sur para “cerrar” el anillo del Cementerio de los Elefantes.


Así las cosas, el plantel no se desangró demasiado pero igualmente llegaron varios refuerzos pensando en lo que viene en el Mundo Colón con estas tres competencias distintas.


Hay un convencimiento general en el hincha sabalero que su club tiene un buen plantel, que está al frente un entrenador capacitado como Domínguez y que los dirigentes se esforzaron en traer buenos refuerzos. Bajo ningún punto de vista el servicio meteorológico rojinegro pronostica fuertes tormentas ni tempestades importantes a futuro por el lado del Barrio Centenario.


Claro que una cosa es lo que trazan los dirigentes con el entrenador y otra cosa —distinta y distante— es lo que desea, quiere y sueña la gente. Esa vieja idea de “el corazón tiene razones que la razón no entiende” viene como anillo al dedo para este momento de Colón. Es que, como se sabe, el hincha siempre quiere más con su equipo. Bah, en realidad, el hincha de fútbol siempre quiere “todo”.


Los siete partidos ganados al hilo, su mejor marca en el profesionalismo de AFA, los clásicos “invictos” de la temporada pasada (uno ganado, el otro empatado) y la clasificación a la Copa Sudamericana dejaron la vara muy alta por el lado del barrio Centenario.


Vignatti no dista mucho de lo quiere y sueña el hincha: imagina un Colón grande y lo visualiza con 30.000 socios (hoy tiene 24.000) que paguen la cuota todas las meses y llenen la cancha. No hay dudas de algo: el disparador de la Copa Sudamericana y la inauguración de la bandeja sur alta que da al Fonavi pueden acelerar la idea del presidente.


Sin un derby a la vista y eliminado de la Copa Argentina a manos de Huracán la energía de Colón —entrenador, jugadores, dirigentes— debe activarse en este puñado de partidos que quedan para llegar hasta el mes de diciembre con esta Superliga.


¿Qué se puede decir de este arranque del semestre final?: que el equipo recibió un golpe impensado en la Copa Argentina y que por ahora no pudo darle una alegría a su gente en el templo del sur. Ése es el medio vaso vacío. El medio vaso lleno indica que está invicto, que ganó en Sarandí después de mucho tiempo y que sacó 5 de 9. Es decir que, con el rendimiento de los números, Domínguez sigue sumando en Colón.


Hablemos de fútbol


El inicio de esta temporada larga 2017-2018 planteaba, imaginando el nuevo Colón, algunas incógnitas:


— ¿Cómo reemplazar el buen nivel de “Fatu” Broun con Alexander Domínguez en un puesto determinante como es el arco?


— ¿Cómo reemplazar la baja clave del “Indio” Poblete en la mitad de la cancha?


Lo digo desde el respeto: tanto Facundo Pereyra como el paraguayo Torres me parecían, a priori, jugadores totalmente “reemplazables”. Los otros dos, el “1” y el “5”, me generaban dudas.


Si bien recién van cuatro partidos, el ecuatoriano demostró que es un arquero simple que se está acomodando al fútbol argentino y que por algo atajó competencias internacionales de clubes, Eliminatorias y un Mundial. Se podrá comer algún gol, como cualquier arquero, pero su nivel es competitivo.


Y en cuanto a Fritzler cumple la mitad de lo que hacía Poblete a la perfección: relevos, quite, marca y despliegue. Quizás, a diferencia del “5” exiliado en el Metz de Francia, tiene menos precisión y profundidad a la hora de pasar al ataque en circunstancias puntuales.


Para mí gusto, hay tres cuestiones muy claras que perjudican a Eduardo Domínguez para encontrar el mejor funcionamiento de mitad de cancha para arriba:


— 1) El parate de Cristian Bernardi, que recién está arrancando cuando van cuatro partidos: le falta fútbol


— 2) Los altibajos físicos y futbolísticos de Pablo Ledesma para asumir su rol en esa zona de medios


— 3) Los contratiempos de “Viruta” Vera: que la lesión, que el frustrado pase a San Lorenzo, que la descompostura y ahora —felizmente— el nacimiento de su hijo en Santa Fe.


Por “h” o por “b”, ninguno de estos tres elementos claramente titulares arrancó el semestre final al ciento por ciento de lo que pueden dar.


Como contrapartida y a favor del entrenador es la aparición refrescante de Tomás Chancalay, un jugador que al igual que Tomás Sandoval debe “vestirse despacio, por más que ande apurado”. No están los canteranos para dar la misa, están para pararse al lado de cura. Y el cura es “Viruta” Vera, porque Colón se acostumbró a jugar con un punta de referencia, que sea vivo para aguantar la pelota, provocar infracciones y generar los espacios para el socio que le pongan al lado (sea Legui, Chancalay o Sandoval). Pero para hacer todo éso, Vera debe estar al ciento por ciento, como cuando llegó en el verano pasado.


Busca que te busca


Está más que claro cómo defiende Colón: una arquero simple, una defensa zonal que se repite de memoria (Ceballos, Conti, Ortiz y Clemente) y un “5” tapón como Fritzler. Tiene dos buenos zagueros en campo y otro muy bueno en el banco (Galván).


La historia hoy, como materia pendiente, está en cómo construye juego, cómo arma pequeñas sociedades y cómo ataca para llegar al gol en el área de enfrente.


El Guanca que Colón dejó ir a Ecuador era carrilero zurdo, pero el Guanca que se consagró a puro gol en ese país lo hizo jugando en posiciones de ataque. Acá mismo sacaría más provecho de su muy buena pegada jugando “suelto” sin posiciones fijas delante de los volantes. El tema es que si Guanca juega “suelto” y Ledesma también juega “suelto”, el equipo queda preso sin marca ni retroceso.


Si Guanca juega libre, más cerca de los puntas, alguien debe jugar por la banda: Estigarribia no convenció pero también es real que el entrenador podría probar con el “Monito” Silva, un refuerzo que si bien llegó como una opción inicial al lado derecho, no tiene problemas de perfil para ir del otro lado.


El “nuevo” Colón no tiene, por ahora, el chip de cómo jugar. No es lo mismo con Vera que sin “Viruta”, porque el uruguayo puede aguantarla; los pibes no, ya que los tres son puro vértigo y velocidad (Legui, Chancalay o Sandoval). Si Vera no juega o anda mal y debe ir al banco, el equipo deberá cambiar la forma de atacar.


Domínguez está en la búsqueda y quizás para este domingo cambie “algo más” que Vera en reemplazo de alguno de los dos que fueron titulares ante Estudiantes.


Este momento de Colón requiere paciencia. No siempre se puede ganar un clásico de entrada, encontrar el equipo “de una” e hilvanar siete victorias al hilo. Hay buen plantel y un entrenador que demostró capacidad. Lo que está faltando es el chip ofensivo.


Colón ya sabe, con este buen arquero, la defensa zonal de memoria y el volante tapón, cómo defender para que no lo lastimen. Ahora, debe “descubrir” cuál es la mejor manera para atacar. Y es en este punto, donde estoy convencido que, por ahora, el “Barba” sigue buscando el chip para el nuevo Colón.

 

Hoy conferencia

 

Esta tarde, desde las 19, el Club Atlético Colón citó a los medios de prensa en el Hotel de Campo, donde se promete la palabra del presidente José Néstor Vignatti junto a las autoridades de uno de sus principales sponsors. Además de anunciar un ambicioso proyecto médico, Vignatti hablará con la prensa de todos los temas del Mundo Colón.




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