https://static.ellitoral.com/img/logo-litoral.png El Litoral
El Litoral
Miércoles 25.07.2018 - Última actualización - 21:48
21:47

Tribuna de opinión (por Lucas Schaerer y Nicolás del Mastro)

El diálogo entre el gobierno y los obispos



Tribuna de opinión (por Lucas Schaerer y Nicolás del Mastro) El diálogo entre el gobierno y los obispos

Por Lucas Schaerer y Nicolás del Mastro (*)

 

Los nombramientos del Papa Francisco rediseñan un diálogo novedoso. Las diferencias doctrinales en la economía y el cuidado de la casa común son evidentes.

 

El diálogo es claro y directo entre la cúpula de la iglesia vernácula y el gobierno que conduce Mauricio Macri. Eso no significa que las diferencias en temas clave para nuestra patria estén ocultas. Están sobre la mesa. A la vista de todos.

 

El obispo de Lomas de Zamora y titular de la Pastoral Social Nacional, Jorge Lugones, que convocó a la Semana Social en Mar del Plata, fue lapidario con su crítica por volver a endeudarnos con el FMI. Lugones bien replica las enseñas de la encíclica del Papa jesuita Laudato Si (Alabados Seas) y sobre todo su último documento (Oeconomicae et pecuniariae quaestiones) que evidencia las tripas del sistema financiero mundial que es el endeudamiento para someter, las off-shore para ocultar las ganancias turbias y sobre todo la concepción de la teoría del derrame que no coincide con los postulados de la doctrina social de la iglesia.

 

La casa común y el trabajo

 

Otra de las fuertes diferencias en el diálogo es la oposición al sistema de explotación de gas y petróleo no convencional llamado fracking, que en la provincia de Mendoza impulsa el gobernador Alfredo Cornejo, parte de la alianza gobernante. Fue Lugones quien se entrevistó, en la sede del CEA, con referentes antifracking y se fotografió junto a ellos mandando un mensaje para el diálogo. En ese sentido, el Papa Francisco acaba de designar nuevo arzobispo de Mendoza, al obispo Marcelo Colombo de larga experiencia en la lucha contra la megaminería que no pudo instalarse en la provincia de La Rioja.

 

En el cuidado de la casa común, el titular de la Pastoral Social también cuestionó con dureza la pretendida reforma de la Ley de Glaciares para avasallar nuestras fuentes de agua pura a lo largo de la cordillera argentina y así beneficiar a multinacionales de la talla de la Barrick Gold, ya expulsada del país hermano Chile por su saqueo y contaminación.

 

Otras duras concepciones en el diálogo de poder fueron las palabras del líder de la iglesia católica y obispo de San Isidro, Oscar Ojea. “Se agravan aún más las desigualdades. La inequidad es enorme y cada vez se acentúa más la desigualdad de los ingresos. El 60 por ciento de los trabajadores gana menos de 15 mil pesos. Por eso, como iglesia decimos que al ajuste no lo tienen que pagar los pobres”, aseveró en la apertura del Diálogo que convocó la Pastoral Social. Se ganó la primera gran ovación ante la mirada atónita de la gobernadora María Eugenia Vidal y la ministra de Desarrollo Social nacional, Carolina Stanley.

 

El año pasado, a pocos días de haber sido designado por el Papa argentino como presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Ojea sostuvo ante la consulta por la reforma laboral que impulsa Macri y sus aliados, “el trabajo no es mercancía y debe ser digno para la persona”.

 

Tampoco la cúpula de la Iglesia -en coincidencia con el Papa Francisco- aceptó la reducción del salario de los jubilados y pensionados con la llamada reforma. Es más, las parroquias con sus laicos, como organizaciones amigas del Papa, trabajaron para que los senadores no voten tremenda injusticia. La reforma previsional fue lograda, pero con mucho menos de los votos que había estimado el gobierno de Cambiemos.

 

El “diálogo” también de los funcionarios y los obispos se expresa cuando en la sede del CEA son recibidos referentes gremiales, sociales y ambientales opositores. Es diálogo con aquellos que confrontan con los planes del gobierno en la calle casi todas las semanas.

 

Por ende, tanto en el aspecto del modelo económico y del cuidado de la casa común como en la discusión sobre el aborto, que el gobierno impuso de manera abrupta, existen varios puntos con concepciones doctrinarias muy opuestas. El diálogo se comprende en la designación de nuevos interlocutores de la iglesia con los miembros del gobierno nacional, gobernadores, y legisladores.

 

Nuevos interlocutores

 

No se puede pasar por alto que hace unas semanas en la capital de la provincia más poblada de la Argentina se escuchó hablar de una “Iglesia en salida, sinodal, asamblearia y con olor a oveja” que convoca el nuevo arzobispo de La Plata, Víctor Manuel “Tucho” Fernández, tras la jubilación del histórico Monseñor Aguer.

 

También es nuevo el interlocutor con los poderes y con el pueblo en la ciudad balnearia más importante de la Argentina. En Mar del Plata, el joven obispo Gabriel Mestre fue designado por el Sumo Pontífice tras el abrupto renunciamiento del obispo Antonio Marino, quien quedó cuestionado por el mal manejo del abuso sexual de decenas de menores en una escuela católica local.

 

La otra arquidiócesis con nuevo interlocutor para los gobernantes es Santa Fe. Monseñor Sergio Feloy genera una gran expectativa en la ciudad capital de esa provincia que por muchos años quedó envuelta en los abusos sexuales del fallecido Storni. Éstas son heridas aún abiertas.

 

En la provincia de Tucumán, tras el asesinato del cura Juan Viroche -que apareció colgado en su propia parroquia-, Alfredo Zecca no estuvo a la altura de las circunstancias y le significó su paso al costado. Lo reemplazó un obispo nacido en la provincia y más popular, Carlos Sánchez.

 

Tal vez otra forma de “diálogo” es buscar en nuestro pasado reciente. Un mártir argentino no es cosa de todos los días. Enrique Angelelli muestra a un obispo de la iglesia enfrentado y víctima de la última dictadura genocida. La vida del obispo riojano en reconocimiento de su martirio junto a los Padres Murias y Longueville y mismo modo, el laico Wenceslao Pedernera serán próximamente beatificados, es un signo pastoral de ejemplo y guía.

 

Gestos y señales

 

Tal vez es interesante pensar el “no-diálogo” o las omisiones como otra forma o característica de la relación. Por ejemplo, cuando el gobierno de Macri no incluye en la agenda de la cumbre del G20 el tema del cambio climático. Fue uno de los monseñores del Vaticano, Marcelo Sánchez Sorondo, quien criticó con dureza al gobierno argentino por su autodestructiva agenda del G20. El canciller de la Academia de Ciencias y Ciencias Sociales viene siendo protagonista de gestos de diálogos y no precisamente con funcionarios, ministros ni autoridades, sino mediante la participación en actividades con trabajadores y dirigentes como la conferencias en el salón Felipe Vallese de la CGT junto a Pablo Moyano, Gustavo Vera, o cuando fue anfitrión de una cena en la Casina Pío IV para 30 recolectores y barrenderos -entre ellos algunos de la ciudad de Rosario-, quienes ese 8 de noviembre de 2017, por la mañana, en plena Plaza San Pedro habían sido recibidos de manera especial por el Sumo Pontífice.

 

En los últimos meses, volvieron a sentir con fuerza gestos que son diálogos más que evidentes, por ejemplo, en mayo en el Congreso Antimafia que el monseñor vaticanista cerró junto a Hugo Moyano. Este diálogo fue reforzado a principios de este mes cuando Sánchez Sorondo, enviado de Su Santidad, compartió una conferencia el Día Internacional del Medio Ambiente convocada y organiza por el titular de la Alameda, Gustavo Vera, que reunió a los referentes sindicales que más enfrentan a Cambiemos: Pablo Moyano, Sergio Palazzo, Hugo Yasky y Pablo Micheli.

 

Como si todo esto fuera poco, el nuevo interlocutor del gobierno de Macri y el Vaticano con Bergoglio es un africano. Nunca sucedió un nuncio apostólico (el embajador del Papa) negro. Se llama Léon Kalenga Badikebele, nacido en la República Democrática del Congo quien hasta ahora estaba en El Salvador y en Belice, América Central.

 

No regresar a su patria es otro diálogo. Algo está diciendo el vicario de Cristo. El gobierno, los obispos y el pueblo lo saben.

 

(*) Fundación Alameda.

 

Tal vez es interesante pensar el “no-diálogo” o las omisiones como otra forma o característica de la relación. Por ejemplo, cuando el gobierno de Macri no incluye en la agenda de la cumbre del G20 el tema del cambio climático.

 

Tanto en los tratamientos del modelo económico y del cuidado de la casa común como en la discusión sobre el aborto, que el gobierno impuso de manera abrupta, existen varios puntos con concepciones doctrinarias muy opuestas.




Más Noticias de Opinión

Tribuna de economía (por Mauricio Yennerich)
Mirada desde el sur (por Raúl Emilio Acosta)
Lo más visto
Historia repetida: el tren descarrila y los vecinos se preocupan -  -
Área Metropolitana
Dólar hoy: seguía la tendencia en baja -  -
Fútbol para "Droopy"  y Manuel de Iriondo  - Entra y juega bien. Es cierto que el 4-4-2 de Leo Madelón es intocable desde el vamos: sumó a Troyanski por Gamba y el ADN sigue intacto en Unión, que tiene un arranque invicto de la Superliga Argentina. Pero también es real que cada vez que Rodrigo Gómez (foto) ingresa, lo hace de muy buena forma. “El Droopy”, sumando minutos desde el banco, empieza a convertirse en un elemento importante para el equipo tatengue. -
Ortiz afuera del partido contra Godoy Cruz... ¿Llega contra Junior? -  -

Recomendadas