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Miércoles 05.09.2018 - Última actualización - 20:37
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Juicio oral

Crimen del policía en Rincón: la defensa sostiene que la víctima provocó la pelea

“Tenía la costumbre andar mostrando el caño y le tocó negra”, dijo uno de los testigos acerca del policía Diego Castaño, muerto a golpes la madrugada del 21 de septiembre de 2015. La defensa de Santiago Monsonis apunta a un “homicidio atenuado por emoción violenta”.

El crimen se consumó en ocasión de los festejos por el Día de la Primavera de 2015 en inmediaciones de la plaza de San José del Rincón. Foto: Flavio Raina / Archivo




Juicio oral Crimen del policía en Rincón: la defensa sostiene que la víctima provocó la pelea “Tenía la costumbre andar mostrando el caño y le tocó negra”, dijo uno de los testigos acerca del policía Diego Castaño, muerto a golpes la madrugada del 21 de septiembre de 2015. La defensa de Santiago Monsonis apunta a un “homicidio atenuado por emoción violenta”. “Tenía la costumbre andar mostrando el caño y le tocó negra”, dijo uno de los testigos acerca del policía Diego Castaño, muerto a golpes la madrugada del 21 de septiembre de 2015. La defensa de Santiago Monsonis apunta a un “homicidio atenuado por emoción violenta”.

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“Más allá del desenlace fatal, lo grave es que un policía alcoholizado y con un arma cargada haya ido a un lugar público a provocar una pelea”, dijo el abogado del Servicio Público de la Defensa, Leandro Miró, que junto con su equipo de colaboradores -Sandra Müller y Manuel Alonso Cherry-, representan a Santiago Monsonis, que está siendo juzgado desde el lunes por el homicidio del policía Diego Castaño. 

 

El crimen, cuya materialidad y autoría no son materia de discusión -hay un video que así lo acredita-, ocurrió el 21 de septiembre de 2015, en horas de la madrugada, frente a la plaza principal de San José del Rincón, en ocasión de los festejos por el Día de la Primavera.

 

Sin embargo, dos versiones contrapuestas se enfrentan a la hora de evaluar lo ocurrido, en función de una futura condena que deberá purgar Monsonis. 

 

Por un lado, la fiscalía -Jorge Nessier y Cristina Ferraro- y la querella -Fede Céspedes- adelantaron que pedirá prisión perpetua para el detenido, por considerar que se trató de un “homicidio calificado por ensañamiento” y “por la condición de miembro de la fuerza policial” de la víctima. Además, analizaron una condena alternativa cuya pena asciende de 40 años de cárcel.

 

Emoción violenta

 

En tanto para la Defensa Pública, se trata de un “homicidio atenuado por emoción violenta” por el que podría caberle a Monsonis una pena máxima de 6 años de cárcel.

 

“A diferencia de lo que plantea la fiscalía, que cuenta que imprevistamente Monsonis agredió a Castaño, la realidad indica que era Monsonis el que estaba con sus amigos cuando llega Castaño”.

 

“Estaban festejando con mucha tranquilidad el Día de la Primavera en Rincón, eran como la 1.50 de la madrugada, estaban consumiendo alcohol todos muy tranquilos, hasta que llega Castaño en su moto tambaleando -el examen químico determinó que tenía 2,84 gramos de alcohol en sangre-, o sea muy alcoholizado. Saluda a un par de amigos y se dirige a Monsonis y comienza a provocarlo mostrándole el arma. Hay testigos que así lo manifestaron”, destacó el Dr. Miró, que describió la actitud del policía como “de avasallamiento” y “amenazante”.

 

También dijo que hubo un intento por separarlos por parte de los presentes, “entre ellos la novia de Monsonis, que cuando Castaño la saca de mala manera y le muestra el arma, se produce la reacción de nuestro defendido, que está en el video”.

 

Sin resistencia

 

Lo que plantea la defensa es que “claramente existió un estado de emoción violenta excusable”, dijo Miró. El defensor negó que haya existido “el ensañamiento que plantea la fiscalía, ni tampoco la condición de policía, lo que motivó la reacción”. Es más, “hay testigos que son coincidentes en que Monsonis había perdido el equilibrio emocional y que no lo podían controlar”, agregó el abogado.

 

En definitiva, de los tres hechos que se le imputan a Monsonis, la defensa admitió solamente el primero tal y como fue imputado, referido un secuestro de armas ocurrido el 16 de julio de 2014, cuando fue detenido por Los Pumas cuando iba a cazar. 

 

 

 

En cuanto al segunda y más grave, “no se dan las calificantes” para el “ensañamiento y por su condición de policía”, ni tampoco para una condena por “homicidio simple”. “Para la defensa se trató de un homicidio atenuado por emoción violenta”.

 

Por último, como Monsonis escapó del lugar donde golpeó a Castaño, fue imputado por “resistencia a la autoridad y portación de arma”, ambos delitos supuestamente cometidos al momento de su captura. Al respecto, “planteamos que ese hecho no existió” porque “Monsonis estaba durmiendo” cuando la policía lo sorprendió dentro de una casilla rodante en las cercanías del camping de Arroyo Leyes.

 

Etapa final

 

El juicio oral que comenzó el lunes y por el cual desde entonces pasaron unos 30 testigos, ingresa este jueves en su etapa final, dado que a las tres de la tarde está prevista la exposición de alegatos finales de las partes. 

 

El tribunal pluripersonal está conformado por los jueces Jorge Patrizi -presidente-, Susana Luna y Sandra Valenti, los cuales según la agenda de juicio informada darán a conocer la sentencia el próximo lunes 10 de septiembre a las 9 de la mañana.

 

“Le tocó negra”

 

Otros dos policías que estaban de franco, fueron testigos directos el día que Santiago Monsonis mató a golpeas al policía de la Táctica, Diego Castaño, frente a la plaza de Rincón. Ambos declararon en la sala de audiencias en el marco del juicio oral y uno de ellos debió reconocer su voz, en un audio que fue introducido como “declaración previa” por parte de la defensa.

 

Allí da cuenta que su “camarada” provocó la pelea, en referencia a Castaño. “Para qué es tan caco, se fue con la pistola a generar el problema a la plaza”, dijo el funcionario policial que acababa de dejar a su novia y al llegar a la plaza se encontró con “un problemón”.

 

“Hice lo que tenía que hacer, yo fui a buscar la cana, porque estaba de franco y en pelotas”, es decir sin el arma provista por la fuerza.

 

También reconoció que Monsonis “le saca la pistola y lo caga a cañazos” a Castaño, el policía que “tenía la costumbre de andar mostrando el caño en todos lados y le tocó negra”.


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