Santa Fe | Martes 09 de febrero de 2010 | 10:46 hs
Edición Online | 11-04-2007 | 19:24

Contra Promoción Comunitaria

Hablaron voluntarios expulsados de Regatas

Los 25 voluntarios, que prestaban servicios en el centro de evacuados que funciona en el club Regatas, denunciaron públicamente que fueron expulsados por uno de los empleados de Promoción Comunitaria de la provincia.

El hecho ocurrió el jueves de la semana pasada, luego de que un chico tomara accidentalmente un vaso de lavandina. Ante esa situación, surgió un altercado en el que "nos insultaron y nos dijeron que si no nos gustaba, que nos fuéramos", cuando en realidad, "nosotros nos hicimos cargo del centro" desde el primer momento, relató Juan, uno de los jóvenes expulsados.

Carlos Mesadra y Fernando Molina, los actuales responsables del centro que funciona en Regatas, reconocieron el problema y condenaron la reacción de su compañero de Promoción Comunitaria. No obstante consideraron que después de una semana casi sin dormir, y fuera de la casa, todos están bajo una situación de constante presión, que hace que a veces haya malas reacciones.

Por el caso del chico intoxicado, y la retirada de los voluntarios, los evacuados realizaron un corte de la avenida Alem el mismo jueves. En principio, la decisión habría sido del padre del chico, que ante la demora de la ambulancia incendió dos colchones en el medio de la calle. A eso se sumó el reclamo para que regresaran los expulsados.

Otra interrupción del tránsito se había producido el miércoles, "porque se enteraron de que en el Predio Ferial estaban entregando ropa", contó Mesadra. Y finalmente, se resolvió con la asistencia de Promoción Comunitaria con más mercadería.

Situación controlada

Las familias que están en Regatas provienen de los barrios San Lorenzo, Chalet y Nueva Esperanza. Estaban en la escuela Pascual Echagüe, que "no estaba en condiciones" para atender a tantas personas. Llegaron a tener más de 700 evacuados, aunque el viernes quedaban unos 200, muchos de los cuales tenían pensado regresar en lo inmediato.

"El centro estaba marchando bien", dijo Mesadra, y "todo lo que pedimos a Promoción Comunitaria se entregó". Pero ante lo ocurrido con los voluntarios "la gente que vio lo que pasó se enojó mucho".

Destacó la labor de los desinteresados colaboradores, así como la de los propios evacuados, que se organizaron y distribuyeron tareas para que la convivencia fuera ordenada. También lamentó que "los chicos voluntarios no volvieran después del altercado", ya que fueron los que "estuvieron desde el momento en que se abrió el centro".

Además, el lugar estaba funcionando sin voluntarios, lo que hace más difícil tener control sobre situaciones en que es necesario contener a la gente afectada.

Carta abierta

Descontentos con el trato recibido a cambio de la entrega desinteresada, los voluntarios hablaron con diversos medios contando lo ocurrido, e hicieron circular una Carta abierta a la ciudadanía, en la que describen el panorama.

Denunciaron que la jornada promedio era de 12 a 14 horas, la asistencia médica no era suficiente, no había ropa para entregar, y la comida llegaba fuera de horario.

"En los días que hemos pasado en Regatas, hasta que fuimos expulsados, no sólo hemos desarrollado todas las tareas de contención, sino que realizamos todos los registros (de los evacuados y de su estado de salud), hemos solicitado y repartido donaciones de ropa, hemos servido la (inhumana) comida -administrada en inverosímiles horarios, como las 4 de la tarde para el almuerzo o las 2 de la mañana para la cena-, hemos controlado más de 350 niños, hemos exigido y demandado (la mayoría de las veces sin respuestas) los servicios de salud y agua, y hemos organizado a los mismos evacuados para la realización de diversas tareas", resume la carta.


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