Hace casi cinco años desbordó el río Salado y esta es la primera vez que un gobernador fue a la Plaza 25 de Mayo y habló cara a cara con las victimas de la tragedia.
El gobernador de la provincia de Santa Fe, Hermes Binner, se reunió con las personas afectadas por las inundaciones del desborde del río Salado en el 2003, quienes le pidieron que la justicia investigue y se castigue a los responsables.
La intervención de Binner se produjo cuando los manifestantes se aprestaban a realizar la noche de este martes la Marcha de Antorchas, en la Plaza 25 de Mayo, frente a la Casa de Gobierno santafesina, a poco de cumplirse cinco años de la tragedia.
El Gobernador envió previamente a dos colaboradoras para preguntar si su presencia resultaría molesta a los manifestantes. Minutos después de las 20.30 salió de su despacho y se acercó a los manifestantes para hablar con ellos.
En diálogo con El Litoral, una de las integrantes de la Carpa Negra, Claudia Albornoz, definió lo sucedido como un "gesto de parte del gobernador" y un "triunfo de los inundados".
Resaltó que después de "57 meses yendo a la plaza", ningún gobernador habló con ellos. Tal vez, fueron las decepciones acumuladas las que los llevaron a desearle a Binner que "ojalá pueda seguir caminando, que pueda seguir cruzando la plaza". "Nosotros podremos ser pocos, pero somos testarudos y no vamos a parar hasta que los responsables de la inundación paguen por lo que hicieron", aclaró.
Graciela García, de la Marcha de las Antorchas advirtió que más allá de la presencia del gobernador en la plaza “eso no significa que nosotros dejemos de insistir frente a Tribunales y la Casa de Gobierno”.
García remarcó lo inédito de este gesto: “El gobernador pudo hablar tranquilamente con los vecinos y cada uno conservo su lugar. Fuimos respetuosos y él también. No hubo ningún tipo de actitud de agradecimiento hacia el gobernador porque consideramos que es su obligación. Sí estamos satisfechos”.
La lenta justicia
Por su parte Binner aseguró que tiene previsto pedir una audiencia especial con los miembros de la Corte Suprema de Justicia en febrero. El primer mandatario provincial quiere saber como están las causas de la inundación y de diciembre de 2001.
Ante el reclamo de justicia, Binner les respondió: "Yo no puedo ir a decirle a los jueces qué tienen que hacer", y los instó a participar de las audiencias públicas en las que, a partir de ahora, se discutirán los nombramientos de funcionarios del Poder Judicial.
Durante la conversación que se extendió durante 20 minutos, los afectados le preguntaron por los proyectos de reparación alternativos al del Ente de la Reconstrucción, votado por la ex mayoría automática del justicialismo.
Los afectados hicieron especial hincapié en el que elaboró el actual presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, el socialista Eduardo Di Pollina, cuando era diputado nacional, que ingresó a la Legislatura en octubre de 2004 y hasta el momento nunca fue tratado.
Esa iniciativa proponía indemnizar a las víctimas de la inundación de 2003 con montos de 15 mil a 100 mil pesos, según el grado de los daños, y con 224 mil pesos a las familias de las personas muertas como consecuencia directa del ingreso del agua.