Búsqueda personalizada
Sábado 04 de julio de 2009 | Santa Fe - Argentina    
Usuario
Clave

Se presume el peor final

Encuentran la silla, pero del cura volador ni rastros

Rescatistas lo buscan intensamente, hallaron globos y parte del equipo que lo transportaba. Se teme por su suerte.


Quería marcar un nuevo récord y recaudar fondos para hacer un centro para camioneros, pero el viento lo arrastró hacia el mar y su sueño se pinchó. “Las posibilidades de localizar al cura con vida son cada vez más remotas”, dijo el capitán Nelson Enrique Coelho, de la Policía Militar del estado de Santa Catarina, que encabeza la búsqueda del cura Adelir Antonio de Carli, que desapareció el domingo pasado mientras realizaba un vuelo sostenido por mil globos de colores –inflados con gas helio y atados a una silla–, en la región de San Francisco do Sul, a veinte kilómetros de la costa de ese distrito de Brasil.

La Policía encontró este miércoles cientos de los globos blancos, fucsias, anaranjados y amarillos desperdigados por tres puntos de la región, en un radio de 165 kilómetros.

“Algunos estaban destrozados cerca de la Praia Vermelha, otros se encontraron íntegros en Porto Belo y el resto los hallamos a cincuenta kilómetros de Florianópolis, también en Santa Catarina, en un lugar apartado de la isla y ya sobre el mar”, dijo Coelho. También fue encontrada parte de la silla que hizo sobrevolar al cura a 500 metros de altura y que, ahora, hace temer lo peor.

La búsqueda fue encabezada por el hermano de Carli, Marco, y participan cuatro embarcaciones de San Francisco do Sul, un helicóptero de la Marina, otro de la Policía Militar de Santa Catarina y un avioneta de la Fuerza Área Brasileña (FAB).

“Cuanto más demoremos en la búsqueda, menos esperanzas tenemos de localizarlo con vida”, se lamentó el capitán Coelho. La Marina de Santa Catarina informó que el el miércoles el mar estuvo tranquilo con relación a los últimos días y que la temperatura tuvo una mínima de 20 grados, lo que posibilitó que las condiciones climáticas para encontrar al padre fueran “óptimas”.

La Policía teme que el sacerdote, al caer al mar, haya sido arrastrado por las aguas hacia el sur, lo que reduce las esperanzas de encontrarlo con vida. El plan original del cura era realizar un vuelo de 20 horas entre la ciudad de Paranaguá, en el estado de Paraná, y Dourados, en el vecino estado de Mato Grosso do Sul, para promocionar “la Pastoral de las Carreteras”, un proyecto que busca recaudar fondos para construir una central para los camioneros que llegan al puerto de Paranaguá. Los vientos, aparentemente, hicieron que los globos se desviaran hacia el sur. El cura llevaba un traje térmico especial, dos teléfonos celulares y GPS (un sistema de control satelital), que de nada sirvieron.

El cura partió el domingo, a las 13, después de dar misa a sus fieles. El despegue no tuvo grandes inconvenientes y, minutos después, se sospecha que fue arrastrado por una corriente de viento hacia el sur. Aparentemente, el sacerdote intentó comunicarse con los bomberos y les dijo que precisaba que alguien le enseñara a operar el aparato de GPS y que la batería de uno de sus teléfonos se había terminado. De hecho, ése fue el último contacto que tuvieron los bomberos de Sao Francisco do Sul con Carli.

No es la primera vez que Carli intenta volar. El diario O Globo registró que el sacerdote fue expulsado de una escuela de parapente hace tres años por “falta de disciplina e inexperiencia”. 

Diario Crítica Digital.
Ranking de noticias
Herramientas




Miembro IAB ArgentinaCertifica Metric
Diario El LitoralCable & DiarioEl Litoral.com