Edición Online | 07-08-2008 | 15:14
La chica tenía 16 años
Confesó el asesino de la adolescente rosarina
Corresponsalía Rosario
Un estudiante de Ciencias Económicas, de 23 años, detenido por el crimen de una chica de 16 años, confesó anoche ser el autor del homicidio de la joven que murió el martes a la noche de un disparo en la cabeza en el barrio Azcuénaga, en Rosario. Hoy a las 15, la jueza de Instrucción Alejandra Rodenas, indagará al muchacho para que ratifique en sede judicial lo que confesó en la comisaría 6ª.
El crimen ocurrió el martes a la noche en Sucre y San Juan, donde la chica de 16 años que mantenía una relación amorosa con el detenido Andrés Sosa apareció muerta con un disparo en el occipital derecho.
El mismo día del homicidio el joven se presentó en la comisaría 30ª donde tiene un conocido, pero en un principio negó ser responsable de la muerte de la adolescente. Tras ser trasladado a la seccional 6ª que tiene jurisdicción en el caso el muchacho quedó incomunicado, y tras varias horas de interrogatorio finalmente confesó haber asesinado Gabriela Liliana Núñez, según dejaron trascender anoche fuentes judiciales. Incluso, admitió que el arma con la que habría matado a la muchacha la intentó “descartar” al arrojarla en un tramo de la autopista Rosario-Santa Fe, a la altura de San Lorenzo.
De acuerdo con las fuentes, Andrés Sosa adujo que no tuvo la intención de matar a Gabriela Núñez, a la que pretendía amedrentar con el arma. “Dijo que quiso hacer un disparo al aire”, señalaron los voceros a cargo de la investigación.
Otro punto de la trama policial que trascendió ayer es que antes de que se desencadenara el crimen de la joven, Sosa habría enviado un mensaje de texto por su celular a la víctima anticipándole que la iba a asesinar. Y a su vez, amigas de Gabriela hicieron circular mensajes que advertían que Andrés Sosa iba a cumplir su amenaza.
Sin embargo, hoy a la mañana su abogado defensor negó las versiones que trascendieron a los medios a través de los voceros policiales. “(Sosa) Brindó un testimonio, pero no fue en el marco de un sumario. Son todas versiones. Lo que estamos esperando es la indagatoria de esta tarde”, dijo Paul Krupnik, el defensor del joven.
Según la versión de la seccional 6ª y la Brigada de Homicidios de la Unidad Regional II, Gabriela Núñez, de 16 años, salió sola alrededor de las 20 del martes pasado como lo hacía habitualmente de su clase de inglés, en el instituto Oxford, ubicado en Carriego y Mendoza. La chica tenía intenciones de volver a su casa cuando fue interceptada por un muchacho alto que le efectuó un disparo “a quemarropa”.
La declaración de un testigo de 16 años que sintió el estampido y salió a la calle fue reveladora. El adolescente vio correr a un muchacho que sería Sosa hacia la esquina y subirse arriba de un auto que estaba estacionado allí.
El cuerpo de la víctima fue encontrado por un grupo de vecinos que se acercó al lugar cuando escucharon el disparo. Minutos después, llegó el padre de Gabriela, que hacía un rato había salido a buscarla desesperadamente casi como si un instinto le marcara que algo andaba mal. El hombre debió reconocer el cuerpo, tendido en plena calle.
La hipótesis de un crimen pasional estuvo de arranque en mente de los investigadores, ya que junto al cuerpo de la chica estaban todas sus pertenencias y por lo tanto se descartó de plano un intento de robo. Según habría declarado el joven, había tenido una relación con Gabriela pero, además, una relación más formal con otra chica.