Edición Online | 19-08-2008 | 15:38
Nueva maniobra de Cuento del tío
Ahora se aprovechan de quienes buscan un crédito
Una maniobra delictiva, una estafa de novedosas características, es motivo de una profunda investigación policial. Aun cuando el secreto de sumario impone las lógicas reservas del caso y los detalles se desconocen todavía, trascendió que el fraude afecta tanto a particulares como a reconocidas instituciones y empresas de nuestra región.
Hábiles timadores que ofrecen préstamos con mínimos requisitos, encuentran a sus víctimas entre quienes, urgidos por necesidades monetarias imperiosas, olvidan medir la consecuencia de sus actos.
La oferta que se hace pública a través de distintos medios de comunicación es amplia, generosa y tentadora en tanto no pone reparos ni tan siquiera a los morosos o insolventes cuyos nombres engrosan las listas del Veraz.
A quien quiera, con o sin garantías, con o sin recibo de sueldo o firma, se prometen importantes sumas de dinero a cambio de cumplir con los pocos requisitos que una voz anónima dictará al interesado por telefonía celular.
La estafa se pondrá en marcha cuando —no en todos los casos la maniobra es igual— el incauto cliente deposita en una cuenta bancaria una suma supuestamente destinada al pago de un seguro, de un trámite administrativo o al pago anticipado de los intereses que genere la deuda contraída.
En definitiva, la estafa se concretará cuando el solicitante advierta que el crédito en cuestión era una mentira y que los timadores se quedaron con la plata anticipada.
Aunque parezca mentira, el artilugio funciona y más de una vez el propio damnificado terminará encubriendo al estafador cuando éste le exija, como un requisito más, que pague un aviso —poniendo su dinero, su cara y su nombre—, para sostener en el tiempo la publicidad de la engañosa oferta.