Luego de varios días de idas y vueltas, con informaciones encontradas y la cuasi certeza que partió desde Córdoba el martes pasado sobre la virtual elección del Orfeo Superdomo, se expidió la Federación Internacional de Tenis y su elección se volcó hacia la ciudad de Mar del Plata, de lo que se desprende que su Polideportivo será el epicentro del duelo más importante de la historia del tenis nacional. La noticia fue confirmada por la Asociación Argentina de Tenis, que resaltó la decisión tomada cerca del mediodía en Londres respecto de la final a jugarse entre el 21 y 23 de noviembre.
Presiones
Según confirmó el vicepresidente de la AAT, Arturo Grimaldi en declaraciones a Radio La Red, “extraoficialmente la ITF nos comunicó que la final se jugará en Mar del Plata”. Según se publicó hace dos días en el sitio web </Cursiva>lanacion.com</fin-Cursiva>, la “Ciudad Feliz” había cautivado a la Federación por diversas razones: por logística, organización, hotelería, transporte, armado de stands y carpas exteriores. El Orfeo Superdomo de Córdoba tenía algunas deficiencias en ese sentido, fundamentalmente los accesos al coliseo.
“Algo pasó”
Las mismas fuentes de la Asociación Argentina de Tenis y los medios de prensa que hace algunas horas aseguraban que la ciudad de Córdoba sería designada sede de la final entre Argentina y España, luego fueron poniendo en duda esa determinación.
“Algo pasó en las últimas horas”, indicó anoche el diario cordobés La Voz del Interior, al reconocer una fuente de ese rotativo que Córdoba ya no era la gran favorita para acoger el trascendental duelo y que quedaba con las mismas posibilidades que Mar del Plata para albergar el choque tenístico.
Los espónsores
Las tres principales empresas que auspiciarán la final de la Davis entre Argentina y España no aprobaron a Córdoba como sede de ese acontecimiento por cuestiones de logística, y preferían un escenario de Buenos Aires.
El titular del Orfeo, Euclides Bugliotti, y el gerente José López, se reunieron ayer en la capital del país con el vicepresidente primero de la AAT, Arturo Grimaldi, y el segundo, Armando Cervone, para tratar todos los detalles sobre la probable nominación.
En medio de la reunión, el español Joan Margets, uno de los más encumbrados funcionarios de la ITF, se comunicó con Cervone para informarle que los espónsores BNP Paribas, la marca de ropa Hugo Boss y KIA Motors, no estaban de acuerdo con la sede elegida y preferían otra en la Capital Federal o, al menos, cercana a la Ciudad Autónoma.
Paso a paso
Apenas concluida la semifinal con Rusia, David Nalbandian y Alberto Mancini salieron a decir que querían jugar la final sobre carpeta sintética y bajo techo, y que el Orfeo de Córdoba era ideal para ello. Ya Enrique Morea, presidente de la AAT y miembro de la ITF, manifestó su deseo de jugar en Parque Roca, pero finalmente quedó descartado.
A partir de allí comenzó una puja durísima entre el estadio cordobés y el Luna Park, propuesto inmediatamente por Mauricio Macri (Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires) junto a directivos de la AAT para que los porteños no perdieran la sede. Días después, se sumó al debate el Polideportivo de Mar del Plata, presentado por el gobernador de la provincia, Daniel Scioli, con muchos dólares detrás.
El Luna quedó a un costado rápidamente (está lejos de reunir las condiciones requeridas) y se planteó la lucha entre cordobeses y marplatenses. A comienzos de esta semana, los mediterráneos parecieron ganar un espacio indescontable, según informaciones emanadas de los medios locales, que como no tuvieron respuestas por parte de la localidad costera, parecían bien fundadas.
Sin embargo, y pese a que dirigentes y políticos cordobeses se mostraron muy confiados en quedarse con la designación, la hotelería, logística y cercanía con Buenos Aires tuvieron peso en la decisión final de llevar el duelo más importante de la historia del tenis argentino a Mar del Plata.