Padre Figueroa, Cafferata, La Pampa y Santa Cruz son las calles que conforman el predio donde serán trasladadas las familias y que esta mañana conocieron sus integrantes. La primera impresión no fue buena.
“Noooo, no me gusta. De acá tuve que salir rajando una vez. Es terrible esta zona, y los recuerdos que tengo son muy malos. Ni por todo el oro del mundo traería a vivir a mi familia acá”, dijo Juan Carlos Hernández a El Litoral.
Rodolfo, por su parte, definió al lugar como “una villa” donde “la inseguridad es tremenda”. “Si acá no pasa nada, ¿por qué hay un policía custodiando a esa máquina que está trabajando en el lugar?”, cuestionó.