Parroquiano de un bar muere por un disparo a la cabeza
Esta mañana temprano un vecino de Santa Rosa de Lima creyó que podía evitar la consumación de un robo en un bar de calle Mendoza, pero un asaltante le disparó y lo mató en el acto.
Un vecino del barrio Santa Rosa de Lima, un hombre de 54 años de edad, fue ultimado por un delincuente en fuga, esta mañana.
El crimen se consumó poco después de las 7.30 en un bar ubicado en la intersección de las calles Mendoza y Aguado.
Las versiones acerca de cómo se desarrolló el desgraciado episodio en una hora confusa de sábado, cuando los que salen a trabajar se mezclan con los que todavía no volvieron a casa, son disímiles.
Fuentes policiales consultadas al respecto respondieron que la víctima, Ramón Gutiérrez, tuvo un cambio de palabras con dos jóvenes que entraron al bar, un incidente casual al que puso fin un balazo, en resumen, un incidente entre dos vecinos que se desconocieron.
No obstante, fuentes extraoficiales dijeron que Gutiérrez fue baleado a sangre fría cuando intentó impedir la fuga de unos de los delincuentes que escapaba con el botín, una botella de coñac y unos pocos billetes que alcanzó a manotear de la caja fuerte.
Entre una y otra la versión más creíble parece la segunda porque en líneas generales coincide con la versión de los hechos que la policía ofreció a la Justicia.
Las distintas versiones coinciden en que dos desconocidos irrumpieron armados en el local donde instantes después se escucharía un balazo. El estampido marcaría el fin de la escena porque mientras Ramón Gutiérrez caía al piso herido de muerte, el asesino y su cómplice corrían en dirección a la calle para trepar en la motocicleta que los había llevado hasta el lugar y huir velozmente.
Poco después, sobre el bar que se encuentra a las puertas del barrio Santa Rosa de Lima, convergían patrulleros policiales y ambulancias de los servicios de emergencia.
Los primeros recogieron los datos necesarios para ir tras los ladrones asesinos y los segundos se retiraron en cuanto advirtieron que ya nada podían hacer por la víctima.
También trabajaron en la escena del crimen los peritos de Jefatura que tomaron imágenes fotográficas, relevaron huellas e hicieron la planimetría.
Mientras el cuerpo sin vida del infortunado Ramón Gutiérrez era llevado en dirección a la morgue judicial para la autopsia de práctica, las patrullas policiales que habían salido en persecución de los matadores recorrían distintos barrios de nuestra ciudad.
No obstante el despliegue policial, los asesinos del vecino de Santa Rosa no habían aparecido, llegada la hora de cierre de la presente edición.
Las actuaciones sumarias relacionadas con el alevoso crimen se instruyen, por jurisdicción en la subcomisaría 2a., con conocimiento del juez de instrucción en turno Dr. José Manuel García Porta, quien ya dispuso la realización de distintas diligencias investigativas.