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Edición Online | 07-11-2009 | 9:34 - Última actualización | 10:49

En pie de guerra

Hugo Moyano obligó a retrasar la distribución de diarios en Capital

Camioneros bloquearon las plantas impresoras de Clarín y La Nación así como distribuidoras. Militantes del sindicato que conduce el titular de la CGT recién levantaron los piquetes pasada la 1, cuando se dictó la conciliación obligatoria. La policía no intervino pese a que el gobierno había asegurado ayer que impediría protestas.

En un inédito golpe a la medios de comunicación y a la libertad de prensa, el gremio de Camioneros, por tercer día consecutivo, trató de impedir anoche la salida de los diarios porteños Clarín y La Nación, al bloquear durante horas las plantas de impresión de ambos matutinos.

Pese a que el Gobierno había comprometido la custodia policial para impedir este tipo de acciones, los incidentes fueron más graves que en las dos jornadas anteriores, donde ya se habían registrado intentos de intimidación, afirma Clarín en su edición digital.

Los militantes de Pablo Moyano recién levantaron su medida cerca de la una y media de la mañana, frente a un llamado de Norberto Ciaravino, el jefe de Gabinete del Ministerio de Trabajo. El funcionario se comunicó con el jefe sindical para indicarle que el gremio tenía que sentarse a una conciliación obligatoria, que tendrá lugar el lunes.

“Nos vamos porque nos avisaron que está vigente una conciliación obligatoria. Pero en cinco días, volvemos”, amenazó uno de los militantes, mientras daba órdenes a uno de los grupos que permanecían en medio de la calle frente a la planta de La Nación relata este diario.

Horas antes de estos acontecimientos, el gobierno de Cristina Kirchner había dictado una resolución para iniciar un período de conciliación obligatoria de las partes. En esa misma resolución había intimado a cesar con los bloqueos a las plantas distribuidoras. En paralelo, y mientras se mantenía la tensa situación, los propios líderes del piquete camionero negociaban el permiso para que salieran de la planta los camiones que ya tenían los diarios destinados al interior del país. “El conflicto se circunscribe a Capital Federal”, decía uno de los líderes de la movilización citado por la edición digital de La Nación.

Hasta que llegó el llamado del funcionario de la cartera laboral, los seguidores de Moyano habían bloqueado con un centenar de camiones la planta de impresión de Clarín y La Nación , ubicadas en el barrio de Barracas. Había camiones atmosféricos y de basura que impedían los accesos y salidas de la planta.
Según Clarín 300 manifestantes -1.000 según Camioneros- estaban apostados en todos los ingresos y accesos. Más de 45 policías, distribuidos en 10 patrulleros y 2 camionetas permanecían en la zona, en actitud pasiva.

Tercer día

Este nuevo intento de intimidación había arrancado al atardecer con el bloqueo a tres de las distribuidoras de periódicos por parte de los seguidores de Moyano. Cuando oscureció, camiones cargados de militantes empezaron a concentrarse en las inmediaciones de las plantas de Clarín y La Nación.

Desde la mañana había una orden de custodia por parte del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, “en prevención de eventuales bloqueos por parte del Sindicato de Camioneros” .

Alrededor de la medianoche cuando estaba comenzando a arrancar la impresión de los diarios se intensificó el tránsito de vehículos en las inmediaciones de las plantas impresoras. Autos particulares y motos cargaron y descargaron gente frente a las plantas impresoras. Los camiones que estaban en las inmediaciones se acercaron , rodeando el edificio. La Policía trazó entonces una línea en la calle frente a las plantas impresoras.

Minutos antes de la una de la mañana, cuando ya era ostensible la demora en la salida a la calle de los diarios, un grupo de militantes de Camioneros llegó frente a las plantas impresoras con cámaras de fotos y de video: entre risas, comenzaron a filmar y fotografiar la escena y a los policías que trazaban la línea en la calle.

A la 1.30, los camiones, imprevistamente, empezaron a dispersarse con rapidez. Minutos después arrancó la impresión del diario, con más de dos horas de atraso.

Más temprano, los bloqueos habían alcanzado a las cooperativas distribuidoras Mariano Acosta, Pirincho y Julio Cristaldo. En cada una, entre 15 y 40 manifestantes impidieron que los camiones salieran de las playas.

Fue el tercer día consecutivo que Camioneros atentó contra la publicación de los diarios. Durante el miércoles y el jueves pasado, el propio Pablo Moyano lideró un bloqueo a las plantas expendedoras de los diarios La Nación y Clarín, lo cual retrasó cinco horas la salida de los diarios. También obstruyó la boca de salida de la revista Noticias, de la editorial Perfil.

Durante esas protestas, no exentas de escenas de tensión e insultos de los camioneros a los trabajadores de las cooperativas, hubo una notoria ausencia policial y un mutismo de la Casa Rosada que hicieron temer un implícito aval oficial a los métodos de protesta de los Moyano

El gremio de camioneros mantiene un conflicto con las 12 cooperativas de reparto de diarios, a las que les reclama que todos los choferes y ayudantes de sus vehículos sean inscriptos en el convenio colectivo del gremio que lidera Moyano.


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