Se jugaba un partido especial, ante Atlético de Rafaela, y Claudio hizo una cabriola fabulosa para darle la alegría al elenco de Alí. Sólo son algunas de las definiciones del goleador tatengue. Foto:Pablo Aguirre
El goleador tatengue Claudio Rubén Guerra —cinco goles en la primera vuelta, los mismos que Gonzalo Saucedo— sólo tiene en mente perseguir el objetivo máximo del plantel rojiblanco de cara al primer semestre del año entrante: el retorno a la Primera División de la Asociación del Fútbol Argentino.
En estas primeras 19 fechas, Guerra festejó en cinco oportunidades y tuvo un rendimiento individual que, más allá de su intermitencia, le permitió el equipo de Fernando Husef Alí tener una permanente referencia de ataque.
Pero el juego del centroatacante se acopla decididamente al que propone el entrenador unionista, porque no se trata de organizar las acciones para que el receptor final sea el típico 9, sino que Guerra demanda participación en la fabricación de la ofensiva tatengue y lo hace con criterio.
Al llevar calzada la 9 en la espalda, no quedará hincha que no le exija más goles. “Yo no soy goleador”, decía el propio Claudio cuando llegó a la avenida y “mojaba” en todos los partidos. Pero siempre anda cerca este flaco de un metro ochenta y “pico”... Se mueve correctamente, sale del off side (así llegó el agónico gol ante Aldosivi, en el 15 de Abril) y tiene una llamativa facilidad para aguantar la pelota lejos del botín de los defensores rivales.
Sólo el ascenso
Ni bien se terminó la primera rueda del Torneo Nacional B, y a modo de balance, Guerra comentó: “Creo que hicimos una campaña muy buena. Quizás quedó empañada por los partidos de visitante, pero pienso que al final tenemos unas vacaciones merecidas”.
Siguiendo con esa “deuda”, el delantero de Unión dejó un claro mensaje: “Si el campeonato que viene terminamos igual, nadie se va a acordar de que perdimos de visitante. Acá lo importante es ascender y hoy estamos en una situación y un puesto privilegiado así que tenemos que disfrutarlo”.
Juegan todos
Por la última fecha del “primer round” del campeonato, en la cual Unión venció a Defensa y Justicia por 1 a 0, el elenco tatengue presentó muchas bajas. Con mayoría de jugadores formados en las divisiones menores, Alí presentó un equipo igual de combativo.
Al respecto, Guerra manifestó: “Desde el principio, los chicos entendieron el mensaje, que había que dejar todo porque Unión tiene que estar en lo más alto. Por ejemplo, le tocó debutar a Barisone y no lo desaprovechó. Estoy contento porque es un gran pibe y suma para el equipo”.
Luego agregó: “Uno siempre quiere estar presente en la cancha, pero a veces no se puede porque hay cuestiones físicas que lo impiden”.
Precisamente, el ex Huracán y Defensores de Belgrano se refirió a la importancia del trabajo de verano: “Será determinante la preparación. La mayoría del equipo titular no había hecho una base buena en lo físico. El campeonato que viene vamos a tener la posibilidad de empezar todos desde cero, pero ahora hicimos lo que teníamos que hacer y tenemos que disfrutar y relajarnos un poco”.
Se pone la lupa
“Vengo de una lesión —desgarro en el abductor izquierdo, en el partido con Aldosivi— que me dejó afuera algunos partidos. Tenía una meta puesta y hoy estoy contento porque, en general, pude jugar la mayoría de los encuentros, así que es doble la satisfacción porque el equipo está ahí arriba”, analizó Guerra.
Y a propósito de repasos, el delantero nacido en Capitán Bermúdez comentó: “Siempre hay cosas para corregir, sería un error si nosotros nos relajamos. Pienso que la cuenta pendiente es tratar de dejar otra imagen de visitante”.
Para finalizar, el 9 tatengue insistió con el objetivo de fondo de este plantel de cara al año que viene: “Nosotros siempre vamos a apuntar a estar ahí arriba. Teníamos un objetivo claro que era estar entre los cinco primeros y gracias a Dios terminamos segundos”.