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Edición Online | 19-03-2010 | 12:56 - Última actualización | 21:29

Los sabaleros juegan a las 15 en el Nuevo Gasómetro

Una semana no santa que Colón quiere terminar bien

Después de las declaraciones de apoyo y contestación a los rumores infundados que molestaron al plantel, la consigna es ganarle a San Lorenzo.

Por Enrique Cruz (h)

No fue una semana más la de Colón. Si bien se le puso final a la seguidilla de derrotas (en realidad, fueron dos nada más), la ola de rumores que circuló en la ciudad por estos cuatro partidos sin victorias y por el bajo rendimiento del equipo, hizo que los principales referentes se ocuparan de salir a aclarar y decir lo suyo.

Mohamed, por primera vez, dijo estar “dolido”. Extraña que esto pase en un hombre que, ante todo, tiene una sonrisa a flor de labios y una actitud optimista ante la vida, potenciada en su caso por la desgracia personal irreparable e incomparable por haber perdido a un hijo, la peor de las desgracias que puede recibir un ser humano.

De todos modos y más allá de ese “dolor” por muchas versiones que se tejieron, el técnico —que mañana festejará en Buenos Aires el cumpleaños de quince de su hija— enseguida dejó a resguardo su muy buena relación con la hinchada. “Nadie romperá el idilio que tengo con la gente”, dijo. Y es verdad. Pocas veces se pudo ver a un técnico ganarse la simpatía y el afecto del hincha sabalero como ha ocurrido con Mohamed, a quien no sólo lo ayudaron los buenos resultados sino la imagen que supo transmitir y que la gente —que no es necia— aprendió a reconocer y valorar.

Como si esa reacción del Turco fuera poco, saltó el goleador histórico sabalero. Y todos sabemos que cuando el Bichi habla, todos los hinchas de Colón recogen ese guante y se encolumnan detrás de sus palabras. “Si el Turco se va de Colón, le pongo punto final a mi carrera”, dijo el “20”. Pavada de compromiso, la de él y hacia el técnico, que encontró no sólo un fuerte respaldo personal de Fuertes sino la transmisión directa del pensamiento generalizado del plantel profesional. ¿Alguien puede afirmar que hay “ruptura” o “mala relación” entre el técnico y algún jugador cuando el capitán y referente del plantel sale a decir lo que dijo Fuertes? Nadie.

Y también “saltó” el presidente. Lerche, quien tiene una relación de amistad con Mohamed (expresada por él y sentenciada en varias ocasiones por el propio técnico), dejó entrever la intención concreta de la dirigencia que encabeza por prolongar el vínculo con el técnico. Y lo señaló en el peor de los momentos —futbolístico, claro— de los últimos tiempos, no cuando el equipo estaba en la punta del torneo o comenzaba a jugar la Copa Libertadores. Y eso tiene mucho valor, porque habla a las claras de la convicción que tiene la dirigencia toda de que el tránsito de Mohamed por Colón forma parte de un proyecto que no empieza ni termina con un resultado, marcando claras diferencias con el ambiente de presión y exigencias que embarga a los clubes grandes, hoy reducidos en sus proyectos a lo que ocurra domingo tras domingo.

El problema futbolístico

Estoy absolutamente convencido, con todas estas evidencias a la vista (ah... por si todo esto fuera poco, no hay problemas económicos, los premios están arreglados desde antes del comienzo del torneo y los contratos firmados con plazos largos de duración), que el problema de Colón es estrictamente futbolístico. Y en esto no sólo pesan los bajos rendimientos de varios jugadores, más algunas ausencias que se notan, sino también la falta de mano y de visión del técnico en el planteo de algunos partidos. Algo que él reconoció, puntualmente en las derrotas con Banfield y con Arsenal, en el marco de dos encuentros calcados y en los que Colón paseó su impotencia para resolverlos favorablemente y no sólo fue superado, sino que además le marcaron seis goles, algo poco común en este equipo.

Se dice que al equipo le falta un “5”, pero no hay que olvidarse que Prediger jugaba con otros cuatro volantes que lo ayudaban en la marca (Bertoglio no entraba de titular en ese entonces) y que el equipo tenía una postura estratégica diferente (esperaba más y apostaba al contragolpe). Aún así, Pellerano y Capurro no están en un buen nivel; se lesionó Alfredo Ramírez, que fue una pieza importante en otros tiempos y se mojó la pólvora goleadora de Nieto.

Es cierto que la salida de Ferrero se siente. Mosquera no ha rendido y las lesiones de Garcé le complican el panorama defensivo a Mohamed. Con Garcé, la defensa gana en rapidez con un jugador que, además, es tiempista. Sin Garcé, se torna lenta y no existe una complementación adecuada, algo que se observó en las dos jugadas que terminaron con mano a mano de Romero y Stracqualursi ante Pozo, en el partido del sábado pasado ante Gimnasia.

¿Qué hará mañana?

El Turco sabe que con Rivarola en el medio, puede armar automáticamente una línea de cuatro si lo retrasa. Con eso piensa en solucionar cualquier contratiempo defensivo en una cancha amplia y donde los espacios se notan más que en cualquier otro escenario. El tema es saber cómo se resolverá la situación en el mediocampo ante las ausencias de Pellerano y Capurro y al no contar con un volante de neto corte defensivo.

Frente a un equipo improvisado defensivamente como será el de Simeone, la apuesta del Turco es a jugar con Nieto y Fuertes arriba, dejando a Lucero para que explote los espacios que se pueden abrir en el segundo tiempo, algo que, a propósito, siempre está dando vueltas en la cabeza del técnico: “¿lo pongo a Lucero de entrada para abrir la cancha y tener una variante más de ataque, o lo pongo en el segundo tiempo cuando agarra a los defensores cansados?”, piensa con razón Mohamed.

El partido, como cualquiera frente a un grande y en su estadio, es complicado. Pero las ausencias y el mal momento de San Lorenzo invitan a pensar en la posibilidad de acceder a un resultado positivo. Como siempre se dice, depende de Colón. Si el equipo recupera la actitud, levantan algunas individualidades y se aporta eficacia, las chances de ganar el partido van a crecer. No es un cuco San Lorenzo, pero de Colón depende que este equipo que viene a los tumbos y con un técnico cuestionado, no encuentre justo en el partido de mañana la instancia ideal para recuperarse.


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