Desde las 15 se enfrentarán argentinos y brasileños. El encuentro será televisado por TyC Sports, la Televisión Pública y Direct TV. Previamente, jugarán Lituania y China.
Argentina y Brasil disputarán mañana en el pabellón Sinam Erdem Dome de Estambul el pase a los cuartos de final del Mundial de básquetbol Turquía 2010, en un partido que, por su importancia, trasciende de la habitual rivalidad del clásico sudamericano.
Argentinos y brasileños se enfrentarán mañana, a partir de las 15. El encuentro será televisado por TyC Sports, Televisión Pública y Direct TV. Antes jugarán, desde las 12, Lituania y China.
La previa
Las dos selecciones se han mostrado irregulares en la primera fase, pero también demostraron que tienen un gran potencial. Además, hay que sumar la rivalidad habitual, la pasión y la importancia del premio, un pase para los cuartos de final.
Argentina viene de perder el último partido ante Serbia, pero, lejos de verse como un aspecto negativo, en el combinado albiceleste se vive esta circunstancia como algo bueno porque el equipo “realizó su mejor juego”, a juicio de todos.
Brasil fue el único rival capaz de plantar cara a los Estados Unidos con un juego pleno de potencia, fuerza física, imaginación y velocidad. Pero ante rivales de menor fuste no consiguió tener las mismas prestaciones. Ante sus “enemigos íntimos” motivación no les faltará, eso seguro.
Otra de las circunstancias que ayudan a poner otro grano de pimienta es la presencia de un argentino, Rubén Magnano, en el puesto de entrenador de la selección brasileña.
“Rubén Magnano nos conoce perfectamente a todos, pero nosotros también los conocemos a ellos. Los jugadores nos enfrentamos durante el año en muchas ocasiones con nuestros respectivos equipos y después en los partidos de selección. Además, una de las obligaciones del básquet moderno es conocer a los rivales”, dijo Luis Scola.
Superada ya la contrariedad de la baja inesperada y de última hora de Andrés Nocioni, la Selección Argentina también recupera para este partido a Fabricio Oberto, que ha estado casi toda la primera fase ausente por culpa de un virus que le produjo gastroenteritis. Con Oberto en cancha, Argentina recupera defensa y un plus en sus habituales armas, dureza mental, pasión y entrega. La única incógnita es saber cómo anda de fuerzas tras este descanso por enfermedad.
Brasil, por su parte, se ha parapetado en la preparación y apenas tiene contacto con la prensa. Prefieren entrenarse en silencio y hablar en la pista, cuando llegue el momento.
Una de las claves del partido va a estar en el <IC>pick and roll<XC> (juego base-pivote tras bloqueo del segundo) de ambas selecciones, dos de las mejores del mundo en esta jugada.
Por parte de Argentina, la dupla Prigioni-Scola es un clásico en esta jugada desde los tiempos en los que ambos estaban en el TAU de Vitoria en la Liga ACB de España. Por la de Brasil, Marcelihno Huertas y Tiago Splitter han demostrado, también en el equipo de Vitoria, que su compenetración es máxima.
De ese juego de dos contra dos, pueden surgir muchos puntos y será, sin duda, una de las grandes preocupaciones de ambos técnicos.