El ex dictador Jorge Videla aseguró que "la Iglesia ofreció sus buenos oficios" a la dictadura militar "en algunos casos" de secuestros, torturas y desapariciones.
"La desaparición de personas fue una cosa lamentable en esta guerra. Hasta el día de hoy la seguimos discutiendo. En mi vida lo he hablado con muchas personas. Con (el ex presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Raúl) Primatesta, muchas veces", dijo.
En una entrevista concedida en 2010 a la revista cordobesa
El Sur, que se edita en la ciudad Río Cuarto, y que reprodujo hoy el diario Página/12, el ex dictador indicó que también dialogó sobre las violaciones a los derechos humanos "con algunos obispos" y "el nuncio apostólico Pío Laghi".
"Se lo planteó como una situación muy dolorosa y nos asesoraron sobre la forma de manejarla. En algunos casos, la Iglesia ofreció sus buenos oficios, y frente a familiares que se tenía la certeza de que no harían un uso político de la información, se les dijo que no busquen más a su hijo porque estaba muerto", comentó.
Videla, además, admitió en el reportaje que "hacia el final" del régimen que encabezó, "entre el '80 y el '81, se llegó a evaluar la posibilidad de publicar la lista" de desaparecidos y "blanquear" el genocidio, como fue considerado por varios fallos judiciales.
Sin embargo, dijo que la situación "no era tan fácil", porque los militares quedarían "expuestos a la contra pregunta".
"Si a una madre le decíamos que su hijo estaba en la lista, nadie le impediría que preguntara ¿dónde está enterrado, para llevarle una flor? ¿Quiénes lo mataron? ¿Por qué? ¿Cómo lo mataron? No había respuestas para cada una de esas preguntas, y creímos que era embochinchar más esa realidad, y que sólo lograríamos afectar la credibilidad. Entonces en ese momento no se quiso correr ese riesgo", resaltó.
Fuente: DyN