Últimas Noticias de "Luciano Lutereau"


Espacio para el psicoanálisis (por Luciano Lutereau)

Pensamos que las parejas que se pelean se quieren separar, pero nada une tanto como la pelea y el amor, en cambio, el amor siempre separa, lo que se comprueba en cómo muchas relaciones necesitan la distancia para reencontrarse.

Espacio para el psicoanálisis (por Luciano Lutereau)

No debe haber regresión más propia de los varones que la que lleva al infantilismo del delirio de traición por el cual, cuando se pelean con su pareja, se empiezan a victimizar y acusan al otro de que los dejó tirados.

Espacio para el psicoanálisis (por Luciano Lutereau)

“Besos por celular” es la imagen más desgarradora con que una canción denuncia, no la ficción del amor, sino el amor a la ficción en una relación.

Espacio para el psicoanálisis (por Luciano Lutereau)

Para hacer el pasaje a lo público, una pareja tiene que reprimir su intimidad. Las parejas más armónicas en sociedad suelen ser más disfuncionales a solas.

Espacio para el psicoanálisis (por Luciano Lutereau)

Un conflicto femenino típico es la división entre el deseo y el ideal. Es una idea freudiana, que el ideal reprime y, así, surge la división entre el hombre y el “candidato”. Un buen “candidato”, sin duda, cumple con el ideal, pero no erotiza. Sostiene el narcisismo, pero no hace pareja.

Espacio para el psicoanálisis (Por Luciano Lutereau)

Se dice que “los niños son crueles”. Es cierto, a veces pueden serlo, pero cabría preguntar “cuándo” y no asumir este rasgo como esencial. En todo caso, si hubiera una máxima general podría ser la de que “los niños son torpes”

Espacio para el psicoanálisis (por Luciano Lutereau)

La violencia desborda la agresión y demuestra que sólo se pone de manifiesto cuando fracasan las instituciones. Violentas no son las personas, sino las instituciones que no están a la altura de sus objetivos.

Espacio para el psicoanálisis (por Luciano Lutereau)

La diferencia sexual no es anatómica, sino entre dos modos de armar una familia. “Mujer” es quien la arma en el interior de su familia de origen. “Varón” es el que lo hace por fuera.