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La sequía no termina

La ganadería se achica en el norte

Los reiterados pedidos de auxilio que los ganaderos vienen formulando hace años siguen sin lograr resultados. “Somos indigentes con vacas”, alertó un productor de El Nochero. Mientras tanto el stock continúa cayendo.

Juan Manuel Fernández

jmfernandez@ellitoral.com

Como si encarnaran el personaje del pastorcito mentiroso, los ganaderos del norte santafesino siguen gritando a los cuatro vientos que el desastre se los llevará puestos sin conseguir que alguien les acerque una solución cierta. La pendiente en la actividad se desencadenó con las primeras intervenciones fuertes del gobierno nacional, que en marzo de 2006 cerró las exportaciones, pero se agravó desmesuradamente en las últimas dos campañas, marcadas por una extraordinaria sequía. Ahora, mientras se aproxima otro invierno con pronóstico seco y el forraje y el agua son un recuerdo, los pedidos de atención se transforman en súplica.

“Mi llamado es para hacerle llegar un S.O.S a la gestión del gobernador. Le pedimos a Binner que nos mire”, clamó en declaraciones a LT 10 Radio Universidad el productor Luis Aiducich, productor de El Nochero, localidad ubicada al norte del departamento 9 de Julio, uno de los más golpeados por el clima y la política. “Tenemos hijos que estudian a 400 km de nuestros pueblos, en cualquier momento le vamos a tener que pedir que trabajen de sirvienta a las niñas y que los jóvenes vayan a limpiar parabrisas”, se avergonzó el ganadero, y remató: “Somos indigentes con vacas”.

Menos stock

Comparando los datos de vacunación antiaftosa de los últimos dos años se confirma una caída del stock vacuno santafesino de 576.180 cabezas, de las cuales 518.257 se perdieron durante 2008 a causa de la sequía. Si bien se contempla que una porción de la merma responde a traslados hacia otras provincias, el número de muertes por hambre y sed oscilaría entre 250.000 y 300.000 animales, según estimaciones realizadas en la Dirección de Análisis del Ministerio de la Producción en base a las declaraciones juradas que los productores presentan para acogerse a los beneficios de la declaración de emergencia o desastre. Por su parte, un trabajo estadístico del Sistema Sanitario Productivo y Participativo de la Dirección General de Sanidad Animal confirma que la peor parte la llevan en el noroeste santafesino. Entre 2006 y 2008 la mayor caída de stock la sufrió el departamento Vera, que acusa 160.281 cabezas menos, seguido por 9 de Julio con 148.216 y San Cristóbal, que perdió 109.876. (Curiosamente, el cuarto lugar lo ocupa Castellanos, distrito eminentemente tambero, con una retracción de 71.114 animales).

Soluciones de fondo

“Traigamos el agua del Paraná, del río Salado, hagamos perforaciones”, insistió Aiducich, al tiempo que aseguró: “Nosotros sabemos que hay estudios que afirman que hay agua a 600 metros de profundidad”.

Cuando las imágenes cadavéricas empezaron a saturar los medios de comunicación, en el peor momento del invierno de 2008, comenzaron a surgir “medidas” para atender la crisis. En general consistieron en exenciones impositivas, créditos blandos y “giro de fondos” para comprar alimento o emprender estudios geoeléctricos con el objetivo de detectar yacimientos de agua dulce. Pero, más allá de la buena voluntad, en general fueron medidas que resultan estériles si lo que se pretende es responder expeditivamente una situación de semejante gravedad. Por eso no es de extrañar que los ganaderos de las zonas afectadas sigan en crisis y que continúen pidiendo soluciones estructurales.

La ganadería se achica en el norte

La falta de agua y de políticas activas para la ganadería han diezmado los planteles.

Foto: Juan Manuel Fernández

Entre 2006 y 2008, la mayor caída de stock la sufrió el departamento Vera, que acusa 160.281 cabezas menos, seguido por 9 de Julio, con 148.216, y San Cristóbal, que perdió 109.876.

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EL DATO

$ 1,30 el kilo

“Los productores no quieren ir más a sus campos para ver sus animales. En la feria de Villa Minetti se vendieron algunos a 40 centavos o a $ 1,30 el kilo. Estas vacas costaban como un par de zapatillas de las más baratas”, denunció Luis Aiducich, productor de El Nochero, departamento 9 de Julio.



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