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Dos tiempos opuestos y bien definidos...

Del Vélez “pila-pila” al Colón paciente

Es fácil explicar un resultado cuando cada uno aprovecha los momentos propicios. Colón la estaba pasando muy mal hasta que el partido cambió cuando Vélez se quedó con uno menos. Colón levantó y se ayudó.

Del Vélez “pila-pila” al Colón paciente Es fácil explicar un resultado cuando cada uno aprovecha los momentos propicios. Colón la estaba pasando muy mal hasta que el partido cambió cuando Vélez se quedó con uno menos. Colón levantó y se ayudó.Foto: Ignacio Izaguirre-Matías Nápoli
 

Enrique Cruz (h)

(Enviado Especial a Buenos Aires)

Fue de un extremo al otro. El partido y Colón también. Era bravo el primer tiempo. Muy bravo. Por eso, las sinceras declaraciones de Comesaña tienen mucho de cierto. Había una diferencia de velocidad sorprendente y notoria entre los dos equipos. Vélez parecía un Fórmula Uno y Colón no tenía vivacidad, le faltaba arrancar, parecía un equipo lento, de dos o tres marchas menos que su rival. Todo eso duró unos 30 minutos, hasta la expulsión de Braian Cufré. Estuvo mal Cufré, muy mal. Fue a lastimar, o por lo menos lo hizo con una violencia y una vehemencia muy peligrosa para el rival. Nació allí otro partido. O mejor dicho, fue en el segundo tiempo, cuando Colón volvió con una postura diferente y Vélez, que había sido todo vértigo, mostró una imagen mucho más apagada, jugando a esperar.

Colón tuvo dos o tres virtudes para rescatar:

* 1) Supo sobreponerse a una situación muy complicada: la superioridad del rival y el gol que Vélez trajo desde el vestuario.

* 2) Fue paciente para buscar el gol del empate, aunque esa paciencia hizo que demorara mucho en llegar a las inmediaciones del área y no siempre culminara bien los avances. Eso se denomina falta de claridad, pero igualmente, los méritos que el equipo hizo en el segundo tiempo fueron suficientes para merecer lo que se trajo.

En contrapartida, todavía no se definen algunos roles. Zuqui estuvo en una posición indefinida, arrancando por derecha y tirándose después a la izquierda pero sin encontrar nunca el partido. A Morelo y al Pulga le faltan partidos. Y dio la impresión también que Comesaña dejó algunos jugadores en la cancha sin demasiados justificativos, teniendo en cuenta que el rival regaló terreno y pelota, jugando unas poquitas “fichitas” a algún contragolpe esporádico. Entonces, la pregunta es: ¿para qué haber mantenido a los cuatro de atrás y a los dos volantes defensivos frente a un rival que esperaba en su propio terreno?. Conclusión: el jugador de Colón que más entraba en juego con el balón era Fritzler, que naturalmente está para cumplir otra función en el equipo y no precisamente la de armador.

Pero este es el tiempo de transición que Comesaña reclama. Colón viene de un proceso en el que el equipo se fue descascarando, sin una idea de juego y más pendiente de lo que hiciera el rival que de generar algo por sí mismo. Hay ideas nuevas y hay otros jugadores que deben amoldarse. Eso está claro.

El gran problema del primer tiempo fue la diferencia de velocidad y de desequilibrio individual que impuso Vélez. Parecía incontrolable. Y si decimos que el gol llegó al minuto de juego y con un paso al vacío para la definición de un marcador de punta, llegamos a la conclusión de que, mientras el físico le da, Vélez es un equipo agresivo y que demanda un esfuerzo más alto del acostumbrado para poder contenerlo. Y Colón no podía, hasta que la expulsión de Cufré lo hizo replegar y allí arrancó otro partido.

El mérito del segundo tiempo fue no sólo haber aprovechado la calma y la espera de Vélez, sino el repunte colectivo e individual del equipo. Los cambios le dieron resultado a Comesaña. Esparza y Bernardi abrieron bien la cancha, sobre todo el primero, quien armó un interesante tándem ofensivo con Quiroz, al que se sumaba Morelo o el Pulga Rodríguez para triangular, como ocurrió en la jugada del penal. Además, Colón abrió la cancha (escencial para tratar de complicar a un equipo que se abroquela atrás) y quizás le pudo haber faltado ese toque preciso y filtrado entre los centrales para dejar a alguien mano a mano con Hoyos. Pasó con Vigo, pero fue luego de una imperfección defensiva de Vélez que el lateral sabalero aprovechó, aunque su remate fue desviado por Hoyos.

El partido pasó, entonces, del “‘pila-pila” arrollador de Vélez en el primer tiempo a un dominio con más pausa y serenidad de Colón en el segundo. Un tiempo para cada uno, fiel y contundente explicación de un resultado que le terminó cerrando a ambos, de alguna manera, porque Vélez tuvo que aguantarse casi una hora del partido con uno menos.

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Foto: Ignacio Izaguirre-Matías Nápoli

SÍNTESIS

Vélez 1

Colón 1

Cancha: Vélez.

Arbitro: Nazareno Arasa

Vélez: Lucas Hoyos; Lautaro Gianetti, Gastón Giménez, Joaquín Laso; Hernán De la Fuente; Pablo Galdames, Nicolás Domínguez, Brian Cufré; Agustín Bouzat, Leandro Fernández y Matías Vargas. DT: Gabriel Heinze. Suplentes: Alexander Domínguez, Álvaro Barreal, Rodrigo Salinas y Jhonatan Ramis.

Colón: Leonardo Burián; Alex Vigo, Emmanuel Olivera, Andrés Cadavid, Franco Quiroz; Fernando Zuqui, Matías Fritzler, Guillermo Celis, Leonardo Heredia; Luis Rodríguez y Wilson Morelo. DT: Julio Comesaña. Suplentes: Ignacio Chicco, Clemente Rodríguez, Guillermo Ortiz, Adrián Bastía y Mateo Hernández.

Goles: en el primer tiempo, al minuto, De la Fuente (V). En el segundo tiempo, a los 38m. Rodríguez (C) de penal.

Cambios: en el primer tiempo, a los 36m. Luis Abram por Galdames (V). En el segundo tiempo, a los 20m. Fabián Cubero por Vargas (V); a los 22m. Christian Bernardi por Zuqui y Gabriel Esparza por Heredia (C); a los 28m. Thiago Almada por Fernández (V)

Incidencia: en el primer tiempo, a los 33m. expulsado Cufré (V).

Amonestados: en Colón, Celis y Rodríguez.

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Foto: Ignacio Izaguirre-Matías Nápoli

BAJO LA LUPA

BURIÁN (5).- En el gol no tuvo nada que hacer. Luego no tuvo intervenciones de mérito. En el segundo tiempo, Vélez casi no atacó.

VIGO (5).- De menor a mayor. Un poco complicado en el primer tiempo con Vargas, mejorando en el segundo en todos los aspectos. Hoyos le tapó un mano a mano. Crédito absolutamente abierto para él.

OLIVERA (6).- En el aspecto de la marca, lo mejor del fondo. Fue creciendo y terminó siendo impasable en las pocas veces que Vélez se acercó al área de Burián.

CADAVID (5).- A veces se pasa de impetuoso y en otras queda “pagando”. Se complica cuando el que lo enfrenta es rápido. Lo suple con oficio.

QUIROZ (6).- Otro que fue de menor a mayor, pero que en el segundo tiempo terminó haciendo un muy buen partido. Se juntó bien con Esparza. Interesante dupla armaron.

CELIS (4).- Comesaña decidió dejarlo los 90 minutos, pero estaba para salir. Jugó el primer tiempo a una velocidad distinta a la de Vélez y se complicó mucho.

FRITZLER (6).- Terminó siendo el “llevador” de pelota en Colón y el balón pasó mucho por sus pies. Ahí faltaba alguien a quien le pudiera entregar la pelota. Empezó con problemas y luego se afirmó.

ZUQUI (4).- Extrañamente lento, a destiempo y sin reacción. Jugó un partido flojo pero más allá de eso, falló en la dinámica, algo que evidentemente tiene pero que no mostró en este partido.

HEREDIA (5).- Jugó abierto por derecha, le metió una pelota de gol a Morelo y estuvo cerca en el segundo tiempo. Alternó funciones de medio y extremo.

MORELO (5).- Para seguir viéndolo y creer que puede andar. Defendió bien la pelota, tuvo movilidad y se “bancó” la rudeza de los rivales.

RODRÍGUEZ (6).- Quizás no estuvo a la altura de lo que había mostrado en los otros dos partidos, pero igualmente de sus pies salieron jugadas claras. Inteligente para retroceder y hacerse de la pelota.

ESPARZA (6).- Entró bastante bien, se estacionó como extremo por izquierda y se juntó con Quiroz. Allí nacieron jugadas de peligro a favor de Colón y a él le cometió Cubero el penal que desembocó en el gol del Pulga.

BERNARDI (5).- Entró bien, con ganas, pidiendo siempre la pelota. Se enredó un poco y a veces confundió los ritmos y terminó confundiéndose y confundiendo a sus compañeros.



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