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La historia de una adopción transcultural 12 -01-2020
Zeca, cuando el amor no conoce fronteras

Un joven matrimonio viajó a Guinea Bissau, en África, en busca de su hijo. Escribieron un libro para contar su historia. “Los brazos de los abrazos” cuenta las dificultades para lograr una adopción en Argentina y cómo fue el proceso en el exterior.



Hemilce y Alejandro tienen un hijo. Se llama Zeca. Y tiene una hermosa sonrisa. Hace apenas unos días cumplió 4 años y pasó la mitad de su vida en África, donde nació. Hoy vive en Villa del Rosario (Córdoba) y por estos días visitó la ciudad natal de su madre, Santa Fe.

 

Zeca, Hemilce y Alejandro contaron su historia de vida en la presentación del libro “Los brazos de los abrazos. Historia de un niño africano”, que se presentó hace algunas semanas en esta capital.

 

Cuenta el libro que Zeca nació en una aldea de la ciudad de Prabis, en la región de Biombo, de Guinea Bissau, un país ubicado en África. Se trata de uno de esos lugares del mundo sin luz ni agua potable, donde falta casi todo y las condiciones para sobrevivir son muy duras. Allí posaron su mirada Hemilce y Alejandro cuando pretendieron agrandar la familia. Con un puente de amor entre ambos continentes sortearon las imposibilidades biológicas. Y la mañana del lunes 26 de febrero del año pasado, se encontraron cara a cara con la sonrisa más hermosa que jamás habían imaginado.

 

Zeca los adoptó de inmediato y hoy lleva el apellido compuesto de sus padres, González Castillo. Lo que vino luego fue conocer otra vida. Un vuelo los trajo a Argentina y luego a Villa del Rosario, en Río Segundo, Córdoba, donde esta pareja de maestros conformada por una santafesina y un serrano decidió construir su hogar.

 

Poco a poco, el niño fue mostrando sus habilidades para bailar y jugar. La felicidad los había invadido a los tres. Y también su templanza y su instinto de supervivencia, con una personalidad fuerte, con la que el pequeño enfrenta el día a día.

 

 

El libro

 

¿Por qué el libro? Primero, para que cuando crezca, Zeca —un hijo de la tercera cultura— conozca su historia de vida. Luego, para juntar fondos con el sueño de volver. Porque sus padres, una profesora de inglés y un docente de nivel primario, tienen pensado regresar en el futuro a Guinea Bissau para pasar algunos años en la ciudad que vio nacer a Zeca. Allí quieren ayudar a progresar a su gente y dedicarse a lo que saben.

 

“Los brazos de los abrazos” cuenta además sobre las trabas burocráticas del sistema de adopción argentino que llevaron a tomar la decisión de encarar un proceso transcultural, del que no se arrepienten. “Fue un matrimonio quien nos acercó a Guinea Bissau, donde había pasado 8 años ofreciendo servicio comunitario en una misión”, cuenta Alejandro González, el papá de Zeca. Ese matrimonio contactó a Hemilce y Alejandro con una ONG, a través de la cual tramitaron la adopción. “El trámite fue igual al que se realiza acá, pero fue inmediato”.

 

“Tu hijo se llama Zeca”, decía un mensaje que recibieron a través de WhatsApp Hemilce y Alejandro, el 17 de noviembre de 2017. Su hijo, con una gran sonrisa, parecía mirarlos por primera vez desde una fotografía que acompañaba el mensaje. Ese día todo cambió para siempre.

 

El viaje

 

Luego vinieron la ansiedad, las preguntas, los miedos y la esperanza de un amor incondicional. Pasaron los meses, y la aparición de un virus que fue fatal para dos niños que habitaban el mismo orfanato que Zeca precipitó los tiempos. Sus padres tomaron el vuelo a África.

 

Diez días estuvieron en Prabis. No pudieron conocer demasiado sobre su cultura e idiosincrasia. Debían regresar pronto para evitar el contagio. Así que poco fue lo que pudieron conocer de aquel lugar tan pobre del mundo y tan rico en amor. Por eso es que ahora proyectaron volver y pasar un tiempo allí. Por su hijo y por el resto de los habitantes.

 

Mientras tanto, Zeca crece en su casa cordobesa y se prepara para ingresar el año próximo al jardín de infantes. Todas las noches mira el mapa mundi gigante que sus padres colocaron sobre la pared, junto a su cama. Allí Zeca puede reconstruir el viaje de su vida. Porque no debe olvidar su origen. Su padre biológico “nunca lo abandonó, le dio otra oportunidad”, dice Hemilce, su madre. Él fue quien rogaba por la adopción. Y la vida le dio esta oportunidad en Argentina.

 

Obra. Para conocer más, adquirir el libro y contactarse con la familia, ingresar en Facebook a “Los brazos de los abrazos”. Foto: Mauricio Garín

 

 

“Los brazos de los abrazos”

 

El libro está dirigido “a pequeños grandes y a grandes pequeños que están comprometidos con la niñez multicolor”, señala su contratapa. “Pone en vuestros corazones una historia de amor y nos interpela con los desafíos y problemáticas de la niñez africana, especialmente de la Guinea Bissau, país que hemos adoptado hace ya algunos años”, continúa su autor, Alejandro González —el papá de Zeca—, quien es profesor y coordina programas educativos en una fundación, mientras realiza una diplomatura sobre el cuidado, crianza y educación en la primera infancia.



 




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