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Es la aparición más importante del Tate 31 -03-2020
Calderón, el "otro" Chaco impenetrable

Franco llegó hace cuatro años a Unión junto a su hermano mellizo, Pablo, que también es defensor y está en Costa Rica. La historia del zaguero que hace olvidar a Yeimar Gómez Andrade. 



Cuando era niño, Franco Calderón jugaba al básquetbol. Pero a partir de los 10 años se empezó a enamorar del fútbol. Y, como si fuera una coincidencia matemática, diez años después estaba debutando en el fútbol profesional con la camiseta de Unión. Desde la tranquilidad chaqueña de Hermoso Campo, su lugar más deseado, atendió a El Litoral en medio de esta cuarentena deportiva y con la rutina que el profe Hugo Díaz les acerca a los jugadores tatengues en el día a día.

 

—¿Cómo la llevás ahí en tu tierra?

—Encerrado y sin salir, como todos. Cumplo con el día a día que nos envía el profe. Yo acá, en mi casa, tengo una máquina para hacer gimnasia y pesas. Pero, además, tengo un terreno al costado de casa como para hacer intermitente y con eso completo. Lo que pasa es que estos últimos días llovió y está todo con barro.

 

—Cumpliendo la cuarentena al ciento por ciento

—Es que acá no se puede salir ni a la esquina

 

—¡Te deben estar dando todos los gustos ahí!

—Estoy con mis viejos, Sandra y Daniel, además de mi hermanito Tomás. Mi otro hermano, Pablo, está jugando al fútbol en Costa Rica. O sea que acá estamos “casi” todos en famila

 


—¿Qué medidas tomó el Gobierno de Chaco ahí?

—Acá, en Hermoso Campo, el pueblo donde vivimos, somos unos 20.000 habitantes, más o menos. Yo por lo que veo las medidas hasta ahora son buenas: después de las 8 de la noche te meten preso si estás dando vueltas, no hay justificación posible. Para salir a comprar lo que sea, hay que ir de a uno. La gente está haciendo caso, a la noche no se ve a nadie, no hay movimiento de nada. En los pueblos que tenemos cerca tampoco hay malas noticias, lo que pasó fue en Resistencia y nosotros estamos a tres horas y media de la capital.

 

—¡Me imagino las largas charlas con tus padres!...Te pasó de todo y todo lindo en estos últimos meses

—No tocamos mucho el tema, hablamos cuando estaba en plena competencia. Yo se que ellos siempre soñaron con este momento desde que fui a Unión a probarme. Por ahí se les escapa y te dicen que están orgullosos como padres cuando me ven por la tele.

 

—¿Te sorprendió la salida de Madelón?

—Creo que Leo era un muy buen entrenador, sabía muy bien lo que quería...su forma de laburo er muy buena, junta con “Moncho”. Quizás al irse habrá pensado que era lo menor para él y para el grupo; será por ese motivo. No era mal momento, hicimos buenos partidos. Por eso creo que pasó por otro lado y Leo debe haber pensado que era lo mejor para todos.

 

—Te fue pasando de todo en este último tiempo en Unión...

—Por suerte las cosas se dieron muy rápido, me fui a los 17 años a Unión y a los 20 cumplí mi sueño de debutar. Esto es algo que muchos chicos deben tener en cuenta, siempre hay que intentarlo, nunca hay que bajar los brazos. Lo que me pasa a mí es un premio para todos, en especial para mi familia por la constancia y la perseverancia. Ellos dejaron muchas cosas de lado, se privaron de cosas importantes para darme a mí esta posibilidad de intentar llegar a primera división que era un sueño que tenía.

 

—Por lo visto, te gusta agradecer...

—A mi mente vienen muchas cosas, la gente que me ayudó, mi viejo, mi abuelo, la familia completa. Los técnicos que tuve: Gerardo Zoluk, Sergio Sphan, Juan Meza, Mauricio Skamarda, Daniel Calderón, Omar Laurenza, Norberto Bela y en especial a Julio De Krogslund que es el que me llevó a Unión.

 

—¿Y de esos inicios en Unión?

—A los coordinadores, Ale Trionfini y Mosset. En realidad, desde Jorge de la pensión hasta los dirigentes, todos se portaron muy bien desde un principio. Mi primer técnico fue Burtovoy en sexta, después el “Perro” Donnet en quinta. Cuando subí a reserva, el “Perro” subió con Juampi Pumpido. Lo digo en serio: es mucha la gente que me habló bien y me cuidó en Unión mucho antes de llegar a Primera.

 

Los mellizos, Franco y Pablo Calderón, nacieron el 13 de mayo de 1998 en Hermoso Campo, Chaco. Son los dos defensores y tienen 21 años

 

“Yo quería que llegue este momento, estaba esperando la oportunidad. No iba a ocupar el lugar de cualquiera, Yeimar era firme, muy buen jugador y rendidor. Tengo contrato hasta junio de 2021 pero está todo encaminado para seguir. Voy a renovar mi contrato con Unión”. Franco Calderón, zaguero titular en Unión.

 



 




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