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Entrevista a Carolina Cudós, de la dirección de Epidemiología provincial 06 -06-2020
En Santa Fe, el "pico de contagios" es la incógnita de un tiempo relativo



El pico de contagios por Covid-19, “¿Se acerca? Crecen los casos y hay consenso en que no descenderán”, tituló un medio porteño hace poco. “¿Estamos entrando en el pico de contagio?”, encabezó otro. Casi todos los portales ponen signos de interrogación al asunto, e incluso el potencial. “Estamos en el peor momento; no sé si la pandemia tocó el pico o si aún puede ser mayor”, declaró el presidente Alberto Fernández, un día después de que la Argentina reportara su mayor marca de contagios y de muertes en un día desde que empezó la pandemia. Las alertas están enfocadas en CABA y provincia de Buenos Aires.


Cada jurisdicción tiene su propia realidad epidemiológica. Entonces, ¿hay alguna certeza científica sobre la llegada del famoso “pico” de contagios en Santa Fe? “Creo que nunca vamos a saber con exactitud cuándo llegará, y si es que llegará. Podemos estimar: puede ser entre el 15 y 30 de junio, porque esto es lo que se habla a nivel nacional, a partir de la curva de infectados sobre todo en Buenos Aires; en julio o en agosto; o quizás no lo tengamos al pico. Aquí en Santa Fe no tenemos tantos casos; quizás podemos seguir teniendo nuevos casos pero pocos, y contenidos. Ojalá que nunca tengamos el pico, pero es algo que no puede saberse a ciencia cierta”, le dice a El Litoral Carolina Cudós, directora de Epidemiología provincial.


Si no “saltan” nuevos Covid positivos en los dos grandes conglomerados urbanos (Santa Fe y Rosario) ni nuevos brotes, “quizás sigamos teniendo casos durante todo el año, pero muy pocos; y si son detectados a tiempo, los controlamos y contenemos, terminamos el año sin un pico en la provincia. Por otro lado, algunas personas podrían pensar: ‘Si no llega el pico de casos, la ‘agonía’ es más larga, porque nunca volveremos a la vida normal (antes de la pandemia)’”, agrega la funcionaria.

Carolina Cudós, directora de Epidemiología. Foto: Guillermo Di Salvatore


A propósito de esto, aclara Cudós: “Si volvemos a la vida normal, con todo liberado, seguramente tendremos ese pico en la provincia. Lo bueno es que ya tuvimos el tiempo para reforzar todo el sistema de salud (camas leves y críticas, respiradores, centros de aislamiento, etcétera) para hacerle frente a ese pico, si llega. Lo ideal sería preservar la mayor cantidad de gente posible hasta que tengamos alguna herramienta más, como un tratamiento (como el uso de plasma de pacientes recuperados). El desarrollo de una vacuna que, como se estima, llevará más tiempo”, añade la directora.

 

Con todo y mirando el mapa epidemiológico provincial, las claves para evitar la propagación del virus son “actuar rápidamente cuando una persona ‘positiva’ tuvo muchos contactos con otras; sostener estrictos controles sanitarios en las vías hacia Buenos Aires y Chaco, principalmente, y la conciencia ciudadana. Sin conciencia de la comunidad, será muy difícil”, subraya Cudós, y cita lo ya sabido: el uso del tapabocas, el lavado de manos permanente, la higiene doméstica y el distanciamiento social.

 

Salud mental y el caso Villa Ocampo


En el mientras tanto de la pandemia surgen repercusiones esperables en un contexto de aislamiento: la angustia, la incertidumbre, la depresión. “La gente está asustada, es cierto. Se armó una red de atención en salud mental desde el 0800 de consultas médicas (0800 555 6549). No sólo para consultas por síntomas, sino para aquellas personas que aún no teniendo síntomas asociados con el Covid pudieran solicitar asistencia psicológica”.


“Esto se hizo —asegura— porque hay mucha gente que empezó con ataques de pánico y crisis de angustia por lo que genera esta situación”. Desde esta red de atención en salud mental “se activa alguna asistencia psicológica presencial. Además, se hizo otro circuito más a través de los nodos de las regionales de salud. Y también está implementándose con éxito la telemedicina”.


—¿Hay preocupación por lo que podría ocurrir en Villa Ocampo, con la derivación del caso 1 en nuevos infectados? ¿Se han rastreado los contactos estrechos mantenidos con el viajante que dio Covid-19 positivo? (N. del R.: al jueves 4 de junio, el total de casos en esa ciudad era de 11 confirmados.)


—No estamos preocupados, sino ocupados. Desde la dirección de Epidemiología nos encontramos todo el tiempo viendo casos que pueden aparecer, y sospechas. Con la Fase 4 hay mucha más gente circulando, y tenemos este riesgo de que la persona infectada de Villa Ocampo (ahora en Fase 1) haya podido estar en contacto con muchas otras personas. Si no se declaraba la cuarentena sanitaria de forma inmediata, el problema podría haber sido mucho más grave. Lo mismo que ocurrió en Villa Ocampo pasó en Entre Ríos y en Trelew (Chubut).


Por otro lado, vemos que hay mucha gente juntándose con otras. No se respeta del todo el aislamiento obligatorio. La red de contactos es muy grande; entonces, ante un contagio, se debe aislar a un montón de personas (para evitar la diseminación del virus). Lo esperado es que vamos a tener más casos. Lo que debemos hacer es tomar las mejores medidas para que el impacto sea el mínimo posible. 


Clasificación técnica de los “recuperados”


La clasificación “pacientes confirmados no activos (previamente con criterio de alta)” se utiliza para denominar a los pacientes recuperados. No activos porque no contagian más, en principio (aunque aún no se sabe con evidencia científica concluyente si haber portado el virus sars-cov-2 genera la inmunidad en el paciente para no volver a contagiarse). Y se recuerda que previamente recibieron el alta clínica, luego de haberse infectado y enfermado de Covid-19. “Esa clasificación es la mejor categoría epidemiológica que encontramos”, añade Cudós.


Los pacientes recuperados, ¿vuelven a llevar una vida normal? Sí, dentro de las limitaciones de la Fase 4, que deben cumplir al igual que el resto de la ciudadanía. “Al paciente (recuperado) se lo llama, se le comunica el alta, y si requiere algún certificado para volver a trabajar, se le otorga. Si a alguno le quedó algún tipo de secuela sigue con un médico, pero realiza una vida normal. Por suerte no tuvimos pacientes con secuelas: la mayoría tuvo cuadros leves”, cierra la funcionaria.



 




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