El Litoral Santa Fe - ellitoral.com   Imprimir esta página
Link completo de la nota: www.ellitoral.com/index.php/id_um/258471

Por Mg. Horacio R. Alesandria 13 -09-2020
Pensando el mundo post- Covid-19: propuestas (II)



Por Mg. Horacio R. Alesandria (*) | Equipo Hoy Para el Futuro - UCSF (**)

 

La grave situación de DESIGUALDAD en que se encuentra el mundo y que la pandemia ayudó a visibilizar y a profundizar -tal como se analizó en el artículo anterior-, obliga a encontrar rápidas soluciones.

 

Es posible ver un lado positivo entre las consecuencias que la pandemia estaría provocando, y es la mayor toma de conciencia que empieza a observarse en distintos actores. Si la sociedad empieza a adoptar comportamientos socialmente responsables y, además, a exigir soluciones de dos actores centrales -como son el Estado y las empresas-; se estará contribuyendo a acelerar cambios que ya estaban en marcha -de manera incipiente- vinculados a más "Sustentabilidad" en general.

 

Conceptos marco

 

Cuando se habla de "Sustentabilidad" se hace referencia a "la habilidad de lograr una prosperidad económica sostenida en el tiempo protegiendo al mismo tiempo los sistemas naturales del planeta y proveyendo una alta calidad de vida para las personas" (Calvente, 2007).

 

Esta idea debería considerarse en cualquier actividad que se lleve a cabo, pero "especialmente" en el mundo de los negocios. Puede vincularse a un concepto que, si bien tiene varios años, recién en los últimos tiempos empieza a cobrar mayor vigencia y es lo que debe entenderse por "Desarrollo Sostenible". La Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo, en 1987, lo definió como "el desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades".

 

Y finalmente es necesario asociar estos conceptos a otro que refiere al modo en que deben gestionarse las organizaciones y es el de "Responsabilidad Social". Sobre éste existen muchas definiciones, pero me parece más abarcativa la generada por la Norma ISO 26000, a fines de 2010: "Responsabilidad de una organización por los impactos de sus decisiones y actividades en la sociedad y el medio ambiente, a través de una conducta ética y transparente que sea consistente con el desarrollo sostenible y el bienestar de la sociedad, que tome en cuenta las expectativas de las partes interesadas (stakeholders), que cumpla con la legislación vigente y sea compatible con las normas de conducta internacionales, y que sea integrada en toda la organización y practicada con todas sus relaciones".

 

Necesidad de un nuevo Modelo Económico

 

Estas ideas empiezan a cuestionar las características del modelo económico imperante y a exigir cambios con cierta urgencia. Así se empieza a hablar de la necesidad de una "Economía circular" que desplace a la Economía lineal y de una "Economía de flujo" que haga lo propio con la Economía de stock; lo cual implica producir reutilizando, reciclando y reduciendo el uso de recursos, así como utilizar aquellos que son renovables y más amigables con el medio ambiente, en lugar de los que no lo son. Un ejemplo para graficar de manera contundente lo señalado: producir energía a partir de recursos tales como el agua, el viento o el sol, en lugar de hacerlo utilizando petróleo.

 

A éstas dos tendencias, aún incipientes, debe agregarse una tercera -no menos importante- que también empieza a cobrar vigencia y es pensar en actuar de manera articulada con los distintos actores con los que se comparte el ámbito geográfico. Se debe pasar de una Responsabilidad Social individual a otra territorial. La consigna del grupo 1 de trabajo de la Comisión COVID-19 creada por Francisco: "Nadie se salva solo" es demostrativa de la importancia de este modo de actuar.

 

 

Actores

 

Además de las ideas que debieran constituir una guía, es necesario identificar los tres actores centrales que deben plasmarlas: el Estado -en sus tres niveles-, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil.

 

Hoy está transcurriendo el tiempo para alcanzar los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible, iniciativa de ONU, con vigencia hasta 2030), con los que debieran estar todos comprometidos. En consecuencia, cada actor: sector público (gobierno nacional, provincial y municipal/local), sector empresario, universidades, organizaciones de la sociedad civil; deben, a partir de hacer un diagnóstico particular, definir acciones que apunten a colaborar en la consecución de los mismos.

 

El primer paso debe darlo el Estado. El gobierno nacional debe elaborar un "PLAN NACIONAL DE DESARROLLO SUSTENTABLE" y darle rango de ley. Los gobiernos subnacionales deben hacer lo mismo ajustado a su realidad y competencia. Su construcción es una tarea de todos, convocados por el Estado a una mesa de diálogo. Un buen punto de partida es considerar las iniciativas ya existentes.

 

Los restantes actores (empresas, universidades, organizaciones, etc.) deben elaborar/formular acciones en línea con el Proyecto Estratégico del país. Esta propuesta no es ni más ni menos que imitar a países que ya lo hicieron, tanto aquellos con mayor desarrollo –los de la Comunidad Europea-, como con menor -Chile, Costa Rica-, por citar algunos.

 

Este es el proceso ideal que debiera darse y constituye un aporte que se hace desde la Universidad para empezar a discutir las soluciones que permitan superar el cuadro de situación vigente. La gravedad del mismo obliga a todos, según su nivel de responsabilidad, a involucrarse en ser parte de la solución.

 

(*) Magister en Administración de Empresas, Contador Público, Docente e Investigador UCSF. Integrante del Equipo Universitario de Reflexión Interdisciplinar "Hoy Para el Futuro" de la Universidad Católica de Santa Fe - www.ucsf.edu.ar/hoy-para-el-futuro

 

(**) Hoy Para el Futuro es un equipo interdisciplinario de profesionales pertenecientes a la comunidad de la UCSF movilizados por las problemáticas que la pandemia ha puesto de manifiesto en algunos casos y profundizado en otros, que pretende constituir un espacio de reflexión que permita pensar los desafíos socio-económicos y espirituales de nuestra sociedad en el escenario de la post-pandemia, con una mirada integral y abarcativa en el marco de un nuevo paradigma de convivencia humana.



 




Diario El Litoral - Copyright 2020