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Preventiva para el tirador 09 -10-2020
Homicidio en Barranquitas: "Que Dios me bendiga y me perdone"

Un joven de 19 años es señalado como el asesino de Julio Cesar Martínez, quien murió de un disparo en el pecho el mes pasado. Hay un testigo presencial, a quien también hirió, y conversaciones de Facebook en las que el imputado se autoincrimina.



Tiene 19 años y quedó en prisión preventiva luego de que lo señalaran como quien abrió fuego contra dos hombres el 26 de septiembre en barrio Barranquitas. Se mantuvo 10 días prófugo, hasta que finalmente este jueves fue imputado por el homicidio de Julio Cesar Martínez.



Ante el juez Nicolás Falkenberg, la fiscal Cristina Ferraro atribuyó a Carlos Alberto Fernández la autoría del “homicidio calificado por el empleo de arma de fuego” de Martínez y la “tentativa de homicidio calificado” de un amigo de la víctima fatal, que se encontraba con él al momento del hecho.



A pesar de la conmoción y el estado de shock que le generó el ataque, el muchacho que sobrevivió logró identificar a Fernández como el atacante, ya que lo había visto la noche anterior.



Martínez y su amigo estuvieron en un cumpleaños y allí se cruzaron con Fernández que, según el testigo, arribó al lugar junto a un grupo de personas con la intención de “tirotear la casa de al lado”.



Al otro día, los amigos salieron en la moto de Martínez a comprar choripanes y, cuando estaban en la intersección de las calles Domingo Silva y Gaboto, cerca del terraplén, Fernández los detuvo.



En el pecho



Con un grito el joven de 19 años llamó la atención de Martínez. Estacionaron el vehículo, “él se baja re confiado y le dice: ‘¿Qué pasa Carlitos?’. Se ve que se conocían...”, declaró el testigo, que permaneció a bordo de la moto mientras su amigo se acercaba a su asesino.



“Del medio de la calle veo que se acerca”, de estatura mediana, flaco, morocho y de pelo corto, tenía campera y pantalón corto de color rojo y, “sin decir nada, sacó de la cintura un arma y empezó a disparar”. Un proyectil impactó en el pecho de Martínez, que intentó huir del lugar pero se desplomó tras avanzar unos cuantos metros. Acto seguido, el atacante arremetió contra el acompañante de la víctima.


Una bala le rozó la cabeza, en el costado externo del ojo derecho, provocando que el muchacho se cayera de la moto. Se levantó rápidamente, Fernández continuaba disparando, y mientras corría en busca de ayuda vio que aparecía otra persona, un tal “Manchadito”, quien se montó en la Yamaha FZ 250 que había quedado en el piso y le urgió al tirador: “Vamos guacho, vamos”.



El agresor se dio a la fuga, dejando atrás a Julio Cesar Martínez, agonizando en el piso. Su amigo consiguió ayuda y lo trasladaron en un automóvil al hospital, donde finalmente falleció. El impacto de la bala en su pecho le perforó el pulmón derecho, el pericardio, la aorta torácica ascendente y la aurícula derecha, provocándole la muerte por un taponamiento cardíaco.

 

La Agencia de Investigación Criminal (AIC) realizó allanamientos en busca del sospechoso, quien se encontraba prófugo desde el 26 de septiembre.Foto: Prensa Ministerio de Seguridad

 

“Él se lo buscó”

 

La hermana del imputado se presentó en la comisaría días después del hecho, incentivada por el miedo a represalias contra su vida y la de su familia. Dijo que varios vecinos de Barranquitas señalaron a su hermano como el asesino y que transcurridas unas horas del ataque Fernández se comunicó con ella a través de Facebook.



Haciendo caso omiso a su pedido de que se entregue, él le contestó “era él o yo, me mataba o lo tenía que matar” y que se quede “tranquila”. Su hermana le recriminó que no pensó en la familia y volvió a pedirle que se entregue antes de que sufrieran algún tipo de represalia.



“Yo no me voy a entregar. Dejá de joder si él -Martínez- se lo buscó”, “yo los quiero, que dios me bendiga y que me perdone”, fue la ultima comunicación que Fernández tuvo con ella antes de bloquearla. La mujer aportó las capturas de pantalla y aseguró que su familia tiene mucho miedo, “por eso vengo para ver si lo pueden agarrar y que se calmen los amigos de Martínez”.



No se supo nada más de Fernández hasta el martes 6 de octubre, cuando fue detenido en el marco de un allanamiento realizado en el barrio Las Vegas de Santo Tomé. El joven de 19 años estaba en una vivienda ubicada sobre calle Estados Unidos de México sin número.



¿Criminis causa?



“La responsabilidad de Fernández surge clara”, señaló la fiscal de Homicidios Cristina Ferraro al momento de solicitar que se imponga la medida cautelar de máxima. El joven se enfrenta a una pena en expectativa cuyo mínimo es de 10 años y 8 meses de prisión, lo que podría motivar que intente fugarse.



“Entiendo que en realidad más que un peligro acá ya hubo una fuga concreta de Fernández, que se ausentó de sus lugares habituales y de su domicilio” luego del hecho.



Que el imputado continúe el proceso en libertad también supondría la existencia del riesgo de entorpecimiento probatorio. Hay una necesidad de preservar la integridad de quien es víctima y único testigo del homicidio de Martínez, así como preservar a quienes aún no han declarado.



Además, la investigación está “en proceso de determinación de la identidad y esclarecimiento total del hecho en lo que refiere a la participación de otra personas”.



La defensora pública Virginia Balanda cuestionó la participación de Fernández en el hecho y las circunstancias en las que se dio la muerte de Martínez. También se refirió a la “fuga” de su cliente, señalando que se ausentó de su hogar para “preservar su integridad” porque la familia de la víctima fatal lo buscaba “para matarlo”. Ofreció alternativas a la prisión preventiva, principalmente que Fernández no se acerque a Barranquitas.



El juez Nicolás Falkenberg coincidió con la fiscalía en cuanto a la existencia de ambos riesgos procesales y a la calificación legal seleccionada, la cual “cabe destacar que es provisoria”. Pero “pareciera además que todo indica que se ha tratado de un homicidio criminis causa -ya que- se habló de la sustracción de una moto”, por lo que el magistrado señaló que Fernández podría enfrentarse a una pena en expectativa aún mayor.

 



 




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