Lucy Patané: una "Hija de ruta" en movimiento continuo
La artista mostrará las canciones de su segundo disco en solitario. En diálogo con El Litoral, repasó este último viaje creativo, y los ecos de una trayectoria que empezó a los nueve años.
“No encontraba muy bien por dónde disparar. Entonces había un poco una insatisfacción y no saber bien de qué hablar, que se tradujo en este disco, bastante más crudo y violento”, dice Patané. Foto: Gentileza producción
Lucy Patané desembarcará con su sonido más crudo, sofisticado, distorsionado y brutal en Tribus Club de Arte (República de Siria 3572), mostrando “Hija de ruta”, su segundo disco: será el domingo desde las 21. Las entradas están a la venta en boletería de Tribus y a través de Ticketway.
En diálogo con El Litoral, repasó este proceso creativo pospandémico, que desde la portada se conecta con la Lucy de los comienzos.
Punto de partida
-“Hija de ruta” suena más crudo, más urgente, más eléctrico. ¿Qué necesidad sonora y emocional vino a responder este disco respecto a tu primer álbum solista?
-Cuando hago una obra, un disco, lo que fuese, no tengo tan en claro qué es lo que voy a hacer, sino que es más bien una sensación de lo que necesito que me pase. El disco anterior habían salido en 2019; el año pasado estaba muy con ganas de entrar en proceso creativo, pero no encontraba muy bien por dónde disparar.
Entonces había un poco una insatisfacción y no saber bien de qué hablar, que se reflejó y se tradujo en este disco, bastante más crudo y violento. El disco es un poco una traducción de una búsqueda un poco desesperada de poder expresarme otra vez.
-Muchas guitarras, poco piano. ¿Cómo se fue construyendo ese sonido?
-Primero fui buscando cómo expresar; cuando íbamos al estudio con Tomi Campione (uno de los que produjo conmigo el disco) lo que hacíamos era no demorar mucho en lo técnico, sino como grabar lo primero que me saliera como pudiéramos. Entonces ahí hay un poco de sonido urgente, más crudo, y después lo fuimos sofisticando.
La primera búsqueda fue esa: lo primero que hacíamos sonar y de la manera que pudiésemos.
-Decías que no tenías un punto de partida, cierto vacío. ¿Cómo cómo fue encontrar la motivación en lo cotidiano, la materia prima para las letras?
-Fue difícil, porque es un disco muy pospandémico, quedé bastante vacía en términos artísticos, o de qué hablar. Las letras fueron bastante difíciles, pero a la vez también había algo que encerraban todas las canciones: un hartazgo de ciertas formas, de ciertos sistemas, de lo material. Entonces termino hablando de eso el disco.
Exploración
-Abre con “Glitter negro” y cierra con una grabación de tu infancia. ¿Cómo fue este viaje de este presente urgente y eléctrico a ese pasado?
-Hacer un disco, por lo menos para mí, siempre es completamente una aventura, en la cual pasan un montón de cosas, Al principio estás en la búsqueda, de repente encontraste algo y estás muy emocionado; después te desencantaste, parece que es una cagada todo. Después le das un tiempo, lo abandonás, lo volvés a reencontrar; y en toda en todas esta aventura de ir y venir le mostré a Tomi Campione y a Juanito el Cantor, los productores que trabajaron conmigo, el tema este que grabé cuando era chiquita. Los dos dijeron: “Tiene que estar”. Para mí era raro que esté, porque mi presente era nada que ver; pero a la vez de alguna manera entendí que era un poco el cierre; y también que le quitaba un poco de solemnidad al disco. Me gustaba que termine con algo tan puro y tan genuino, me parecía que podía encerrar todo el concepto del disco.
-También la tapa es una foto tuya a los 12 años, con una actitud desafiante. ¿Por qué la elegiste?
-Lo mismo que te decía con respecto a la música: estaba muy en la búsqueda de este disco, no lo podía encontrar del todo: no le podía encontrar el nombre ni la tapa. Esta es una foto que me sacó mi papá cuando mi mamá estudiaba maquillaje; por eso está sacada con flash, era más que nada para captar los detalles del maquillaje. En mi casa familiar hay muchas fotos, mi papá sacaba muchas fotos en un momento; y mis viejos me la mandaron de casualidad con otras fotos más.
Se la mostré a Carola Zelaschi, que fue una gran colaboradora en el disco y me dijo: “Esta es la tapa”. Iba a hacer otra la tapa. Y esa tapa, más el nombre y el diseño que hizo Guillermina Teves, que es una capa, quedó perfecta: porque es una tapa bastante punk que refleja el disco.
La portada de “Hija de ruta”: Lucy a los 12 años, fotografiada por su padre Ricardo Patané, maquillada por su madre Marcela Espadero. Foto: Gentileza producción
Recorrido
-El año pasado cumpliste 30 años tocando en vivo. Si tuvieras que sintetizar de alguna forma ese recorrido en unas pocas palabras, ¿cuáles serían?
-No sé. Porque me siento en recorrido aún, es muy difícil. Son 30 años porque arranqué muy chiquita, a los nueve, a tocar; y siento que en realidad fue ayer. No sé si me di mucha cuenta de que son 30 años, porque estoy en constante movimiento y sigo construyendo.
Me es muy difícil sintetizarlo, pero digamos que siempre trato de ir por la aventura, por la anécdota; cuando llegue el final de mis días poder decir: “Me toqué todo: fui allá, fui acá, conocí estos lugares, conocí esta gente, toqué estos géneros musicales, me pasó esto, me pasó lo otro”. El tocar es una bitácora de la vida.
-En este tiempo trajinaste el under, pero al mismo tiempo tocaste con Natalia Oreiro, con Cristian Castro, hiciste eventos en el CCK con 60 músicas dirigidas por vos. ¿Cómo conviven esas dimensiones, lo under y lo mainstream?
-Me siento un artista independiente, underground; esas cosas que nombrás suceden muy cada tanto. No es que tenga que elegir tanto, se va dando. Y tampoco es que entre mucho en ese mundo: si acepto es porque me parece que son propuestas que pueden ser interesantes. Nati Oreiro es una persona que admiro mucho, la quiero mucho, y hemos hecho varias cosas: es muy buena gente y es lindo trabajar con ella, entonces desde ese lugar lo elijo hacer. Pero mi mundo es independiente.
Formatos
-¿Cómo definirías tu vínculo con la canción como formato? ¿Hay algo que estés siempre buscando romper ahí?
-Es un vínculo que está en constante revisión. Me pasó hace poco que me escribió una chica, una fan, y dijo: “Lucy, me encanta tanto ‘Hija de ruta’, es un discazo; pero es ‘intocable’: no puedo sacar ninguna canción en la guitarra”.
Y yo me quedé pensando; siempre me vinculo con la canción más desde el lugar de la producción, compongo casi produciendo a la vez. Algunas sí salen desde la guitarra y desde “la canción”; pero otras salen a veces desde un ritmo, desde una idea, desde un concepto.
Estoy justo en un momento de... no revisar, sino queriendo explorar a ver qué pasa; si me adentro a un mundo de la canción más sencilla, algo “tocable”. Más que nada porque este comentario me disparó eso. Es un mundo ahí en el que estoy investigando todo el tiempo a ver qué me pasa a mí con eso, qué puedo hacer yo con eso. Pero como un juego, no como algo que tenga que cambiarlo: mis canciones por ahora salen así: medio deformes (risas).
-Hablando de la producción, comentaste que pensás el audio como una provocación a nivel de las emociones: que una canción provoque ganas de romper, de llorar. ¿Cómo se trabaja eso desde lo sonoro?
-Intuitivamente. La gente que trabajó conmigo, y yo a nivel productora, tenemos un montón de conocimientos de cómo generar esto, lo otro. Decir: “Si elegimos estos equipos puede ser así, si elegimos sacar ciertos sonidos, puede quedar así y asá”. Pero lo que nos guía más que nada es la intuición; y también la emoción de cuando lo escuchamos: nos dejamos guiar bastante por eso.
Es una búsqueda constante: los temas han pasado por varias tijeras, topadoras; he grabado la batería de un tema que se llama “Lo caro” como cuatro veces, con diferentes sets; y después la terminó grabando Pedrito Bulgakov, que grabó algunas baterías.
En mi caso, es la magia de tener un estudio, y poder probar. Y tener también a dos colegas como Juanito y Tomi, que se prestan también a probar.
Identidad
-¿Cómo es trabajar con dos productores, siendo tan productora vos?
-Me es muy necesario, porque es muy difícil autoproducirse, te diría que casi imposible. El disco anterior fue diferente, pero en este caso fueron dos etapas: con Tomi trabajé la parte más íntima del disco: buscar las canciones, buscar el sentido del disco; hacíamos sesiones solo nosotros dos, con él puedo desplegar e investigar mis profundidades con mucha comodidad.
Después sumamos a Juanito, y con los dos hicimos la parte de la grabación. Y con Juanito hice un trabajo más de postproducción: terminar de limar bien las elecciones de ciertos audios, como para entregarle el disco a la mezcla. Lo mezcló Julio Berta, que es un jugador muy importante en el disco: hizo que sonara mucho mejor de lo que imaginábamos que podía sonar.
-¿Qué se viene para tu futuro cercano?
-Tengo estas fechas en Rosario, Córdoba y Santa Fe. Acá en Caba me espera un Vorterix el 20 de septiembre: es la primera vez que voy a hacer un Vorterix, le estamos poniendo mucha pila y mucha onda. Y lo que quede del año voy a visitar un par de lugares que nunca fui, y voy a volver a otros que el año pasado fui y que estuvo buenísimo. Algunas fechitas más, no mucho más.
En el 2026 me gustaría meterme un poquito en la cueva: siento que todo este año de “Hija de ruta” fue bastante intenso. No solo los shows, sino el país y todo lo que está sucediendo.
-Todo fue demasiado intenso.
-Y sigue siendo intenso, y atraviesa todo. La música (por lo menos la música independiente, autogestionada) está en un momento muy crítico. Entonces un poco parar la pelota y ver hacia dónde ir.
-Si pudieras hablar con la Lucy de la tapa, ¿qué le dirías?
-Que hizo las cosas bastante bien. Que podría haberse retirado de cierto lugares un poco más temprano, pero que hizo bien en lanzarse a tocar a esa edad. Que hizo bien en elegir lo que eligió, y que está todo bien.
Los comentarios realizados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Evitar comentarios ofensivos o que no respondan al tema abordado en la información.
Dejanos tu comentario
Los comentarios realizados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Evitar comentarios ofensivos o que no respondan al tema abordado en la información.