La autovía hacia Córdoba pasará a 600 metros del pueblo
El agro, los lácteos y las bateríasimpulsan a la economía de Sa Pereira
Tiene pavimentado un 50 % de la planta urbana y espera con ansias la obra del gas. La fábrica de baterías, Jalit, ya emplea a 50 personas. Y la escuela agrotécnica funciona a mil con 300 chicos de distintos lugares.

"No tenemos desempleo", dice a cada rato José Luis Manzoni, el presidente comunal de Sa Pereira, en su despacho.

El pueblo, de 2 mil habitantes, luce ordenado y coqueto. Sigue pasando el tren que se hizo famoso por la tragedia y aún están las fábricas de muebles que otrora fueron emblemas de la localidad y que, con mucho ahínco, intentan ganar espacios con calidad en sus productos.

Pero hoy la economía de Sa Pereira es motorizada por la soja, el trigo, los tambos, 2 fábricas (la de baterías y la de lácteos) y, ya constituyéndose en un símbolo, la escuela agrotécnica Carlos Sylvestre Begnis, la más grande del país con 600 hectáreas.

"Sa Pereira es una localidad de 2 mil habitantes, que en este momento está en pleno crecimiento", cuenta Manzoni. "En lo comercial, la fábrica láctea ha tenido un despegue muy grande y está empleando a más de 18 personas. La fábrica de baterías, a 50 personas. Están trabajando bien y han traído al pueblo un mayor bienestar".

A eso hay que sumarle que "la escuela agrotécnica tiene una influencia muy grande en el pueblo por la cantidad de alumnos internados y por todo lo que significa para él".

Ésta es una zona que trabaja mucho con el agro y "ése es nuestro fuerte", comenta, convencido, el jefe comunal de un distrito con 20 mil hectáreas.

"El tambo y la ganadería también ayudan y eso se vuelca al pueblo, lo que le da gran vida a un montón de comercios y a todo lo que es tienda, almacenes y talleres mecánicos".

La fábrica de baterías es Jalit Hermanos SA. "Algunos de sus empleados son de afuera porque acá hay empleo pleno. Y la fábrica láctea viene incorporando gente desde hace un tiempo".

De todas formas, "la agricultura sigue siendo la parte más importante. Tambos hay algunos muy fuertes, pero el grueso de las hectáreas de nuestro distrito está destinado a agricultura, con soja y trigo".

"Hay tambos de importancia, con 150 vacas o más y una estructura interesante, que deben ser alrededor de 10. Y después tenemos unos 10, 12 ó 15 tambos más. No conocemos firmas por importancia porque no sabemos los montos de ingreso", sostiene Manzoni.

De a poco

El pueblo fue "creciendo muy despacio y nos llevó mucho tiempo despegar, debido a que teníamos muy pocas fábricas", cuenta Manzoni.

"La de este pueblo es una historia en que, por muchos años, el poder no permitía el ingreso de fábricas interesantes. SanCor, por ejemplo, hoy tendría aquí la planta que está en Devoto. Dicen que estaba todo preparado porque les gustaba estratégicamente el lugar. Pero en aquel momento había un temor de si venían fábricas lejanas e incorporaban mucho personal de afuera, podía generar en el pueblo algo distinto", explica.

"Hoy todo cambió. Los pueblos quieren que se acerque gente a invertir, que se vengan las fábricas. En lo que respecta a nosotros, se están instalando plantas de silos, que son muy interesantes".

Sa Pereira supo tener 2 fábricas de muebles muy importantes. "Toibero y Compañía sigue trabajando pero ya no con el nivel de actividad similar, ha llegado a tener entre 30 y 35 empleados. Ahora hace urnas, caja de habanos, exporta. Esa fábrica fue un gran orgullo de Sa Pereira, porque eran perfeccionistas los que trabajaban allí. La otra es Mainetti, que opera con su familia y hace trabajos a medida".

Hay un futuro

La vida institucional del pueblo "siempre fue pequeña, pero luego fue creciendo. La Sociedad Italiana fue la entidad madre en el 1900, la que motorizó las cuestiones sociales. Pero después se crearon el cuerpo de bomberos y el centro de jubilados", cuenta el presidente comunal.

"Falta mucho por hacer todavía. Pero hoy Sa Pereira es un pueblo que promete un futuro. Y es una sociedad más bien tranquila".

En lo deportivo, hay corredores de autos en distintas categorías. "Están los Perren, que tienen distintos autos de competición y hay un chico, Luciano González, que corre en categorías de karting. También se destaca el ciclista Gilli, que corre en todo el país".

Sa Pereira

tiene un problema con los estudiantes que se van a Santa Fe y no vuelven cuando están recibidos. "Hay un 50 % que sí vuelve", dice Manzoni. "Nuestra tarea es que, cuando retornan con su título, debemos buscarles un lugar en la sociedad. Si el pueblo no los toma, se tienen que ir". A eso apuntan proyectos comunales como la Casa de la Cultura, la forestación y distintas obras.

Los Sa Pereira venían dos veces al año con famosos

Sa Pereira está por cumplir 120 años el 15 de octubre. "El pueblo se genera precisamente donde está la escuela agrotécnica, anteriormente conocida como Cantón de Zárate. Ése era el casco de la estancia de Eduardo de Sa Pereira y su familia. Mi abuelo era el mayordomo de ellos. Y mi padre trabajó mucho tiempo con ellos, por lo que puede decirse que estoy cercano a la historia del pueblo. Cuando se cierra todo eso, mi abuelo se volvió a la zona urbana", dice el presidente comunal Manzoni.

La historia del pueblo está ligada al ferrocarril. La hacienda y el cereal se trasladaban a través de las vías.

Los Sa Pereira se instalan en 1886. "Mi abuelo trabajaba ya con el hijo del fundador del pueblo, que también se llamaba Eduardo. Ellos siempre vivieron en Buenos Aires. Tenían más de 20 mil hectáreas, mucho más de estancias y colonias. Después se fue achicando el distrito hasta lo que es hoy. Venían 2 veces al año, de vacaciones. Y manejaban un poderío interesante. Por la estancia pasaban políticos, actores y actrices famosos. Se quedaban 15 ó 20 días. Se hacía caza mayor en el monte, tenían caballos puros, se hacían trabajos de destrezas, había padrillos. Eran bohemios y no le daban artículo a la explotación de la estancia. Querían que estuviese preparada para mostrarla cuando llegaban. Y mi abuelo con los peones buscaban tener todo ordenado para eso. Llegaron a emplear entre 40 y 50 peones, y hasta tuvieron más de 20 mil cabezas de ganado".

Ya se viene el gas y aún espera la obra de cloacas

Sa Pereira tiene una cooperativa de servicios públicos que brinda "un excelente servicio en energía", según Manzoni.

También está encaminando la obra del gas natural. "Lo tenemos a 2.500 metros. Se está tramitando en Buenos Aires para darle con todo a esa obra. Hay trabas burocráticas que nos impiden avanzar".

Los permisos de Litoral Gas "ya están". La cooperativa hace venta de gas en garrafa y trabaja con la provisión de agua potable.

En cuanto a cloacas, "en este momento tenemos ingenieros trabajando. Están haciendo un anteproyecto para ver qué costo tendría. El pueblo es chico y es difícil... La obra podría no justificarse en base al costo".

Pero la comuna, "por nuestra cuenta, generó una fosa. Los camiones desagotadores trabajan con ella a cielo abierto, con un proceso para no tirar los líquidos cloacales en cualquier lado. Ahora estamos trabajando con un proyecto forestal que utilizaría esos líquidos".

A través de 2 fosas, se va segregando la materia pesada y el líquido tiene un alto grado de fertilidad. "Sería para el riego del proyecto de forestación. La huerta comunitaria, de magnitud, es otro proyecto".

El 50 % del pueblo está hoy pavimentado. "Si el tiempo nos acompaña, en 90 días tenemos el 100 % del pueblo con cordón cuneta".

También "estamos trabajando a full con el tema de la autovía. Hay ingenieros y profesionales en eso. Nos va a pasar retirada del pueblo, a 600 metros, porque hace un desvío", dice Manzoni, sobre la comunicación que se viene entre Santa Fe y San Francisco.

Si bien el comercio que está sobre la ruta podría verse afectado, "tenemos que pensar en la seguridad de todo el pueblo, dada la velocidad que hoy tienen los vehículos".

La paz "que todavía reina a nivel de seguridad" es algo que "tenemos muy bajo control. Todo el pueblo se hace policía. Cualquier cosa rara que uno ve, avisa a la policía. Ninguno que no es del pueblo pasa desapercibido", agrega el jefe comunal.

Martín Scandol