Nueve palestinos muertos tras ataque en Naplusa
Las tropas israelíes ejecutaron la operación y luego se retiraron. Naplusa está considerada como uno de los últimos reductos de la resistencia palestina en Cisjordania.


Jerusalén. - El ejército de Israel ha dado por terminada hoy la operación militar en la ciudad cisjordana de Naplusa, con un saldo de nueve muertos, 20 heridos y numerosos detenidos de la resistencia palestina, sin que se registrara ninguna baja entre los soldados israelíes.

El grueso del ejército desplazado a la ciudad cisjordana ha comenzado hoy la retirada y levantado el toque de queda impuesto a la ciudad vieja o "casbah", donde ayer las tropas ocupantes mataron a siete palestinos de la resistencia.

Las autoridades locales han declarado tres días de duelo en Naplusa, que tiene más de 100.000 habitantes, está situada al norte de Cisjordania y es una de las ciudades más castigadas por el ejército durante la segunda Intifada.

El ejercitó israelí mató ayer a Abu Sharh, jefe de las Brigadas de Al Aksa en Naplusa, y a otros cinco miembros y jefes locales de las facciones armadas, con granadas lanzadas contra el zulo donde se escondían en plena "casbah".

Los militantes pertenecían a Jamas, a la Jihad Islámica y a las Brigadas de los Mártires de Al Aksa, dijeron los militares israelíes.

El ejército israelí encontró a los seis activistas escondidos en un zulo, situado tras la pared del cuarto de baño de una casa de la "casbah", en la calle Bab Al Saha, en el área conocida como Hus Al Jitan.

Militares del cuerpo de paracaidistas del ejército instaron a los palestinos a que se rindieran y, al no hacerlo, lanzaron primero al interior del zulo gases lacrimógenos y después granadas, mientras abrían fuego con las metralletas, explicaron fuentes israelíes.

CLAMAN VENGANZA


Por su parte, las tres facciones palestinas dijeron que sus tres líderes murieron en enfrentamientos con el ejército en la ciudad vieja de Naplusa, mientras las Brigadas de los Mártires de Al Aksa clamaron venganza en un comunicado. "Por deseo de Alá, la revancha será como un terremoto. No tendrá precedentes", dijeron.

Durante la mañana del sábado los soldados israelíes mataron cerca de la mezquita de Al Nasser en la "casbah" a otro palestino, Nidal al-Wawi, del brazo militar de Fatah, según los israelíes.

La masiva operación militar contra Naplusa comenzó el pasado jueves con el toque de queda en la ciudad vieja y el cierre de sus calles con bloques de cemento y alambres de espinos con el objetivo de capturar o eliminar a los miembros de la resistencia.

Con al menos 463 muertos desde el comienzo de la Intifada el 28 de setiembre de 2000, Naplusa es el distrito cisjordano donde un mayor número de palestinos ha perdido la vida.

A pesar de que los ataques palestinos contra objetivos israelíes han disminuido notablemente, durante las últimas semanas el Ejército israelí ha irrumpido casi a diario en los distritos de Naplusa y de Jenín, en el norte de Cisjordania, en un intento de desarticular de una vez por todas los restos de la resistencia palestina contra la ocupación. (EFE).

Freno a Israel


El primer ministro palestino, Ahmed Qorei, declaró hoy que "Israel no observa la ley internacional y alguien tendrá que frenarle", en referencia a los muertos en Naplusa.

"Sin duda -dijo- este crimen brutal tiene como objetivo a los luchadores y a los líderes palestinos, muertos tras poner en Estado de sitio durante cuatro días la ciudad de Naplusa y alrededores".

Qorei dijo que "este crimen es un mensaje al mundo, al Cuarteto (de Madrid), a todos los árabes de que ya es suficiente y de que esta situación es insostenible. Esto también es un mensaje a la ONU, que sepa que Israel no observa la ley internacional y alguien tendrá que frenarle". (EFE)