Hace 25 años, en una de las etapas más difíciles del país, nacía en nuestra ciudad la Escuela de Psicología Social de Santa Fe "Dr. Enrique Pichón Rivire", como resultado de las necesidades e inquietudes de aquellos que, por entonces, buscaban diferentes claves de lectura para interpretar procesos sociales cada vez más complejos.
"En una época de intensa oscuridad en nuestro país, había quienes no cesaban de buscar la luz. En diferentes áreas de la realidad y con distintos métodos, daban lugar a la pregunta, al cuestionamiento, a la apertura. Y es que era necesario rasgar hasta romper ese manto de silencio y terror, de mentiras, de dolores intensos que escondía un renovado proyecto de dominación para nuestro pueblo", expresan en un comunicado, Mercedes Martorell y María Angélica Marmet, directoras de la casa de estudios.
Explican que aquí en Santa Fe hubo quienes empezaron a tomar contacto con un pensamiento que la dictadura prohibía: el Esquema Conceptual Referencial Operativo (Ecro), de Enrique Pichón Rivire.
Desde entonces, la psicología social pichoniana se ganó un lugar de reconocimiento en la lectura de los procesos sociales y su expresión en la subjetividad. "Esto fue posible porque nos ganó apasionadamente una tarea de desocultamiento; porque en un momento histórico donde la pregunta era sancionada y la diferencia eliminada, aprendimos del Dr. Pichón Rivire y Ana Quiroga, que esa realidad es contradictoria, y que el conocimiento adquiere sentido cuando permite comprender para transformar", recalcaron las autoridades de la escuela.
Respecto de los balances posibles por hacer, insistieron en "no hablar de los errores, ni de las dificultades, ni de las pérdidas, no porque no hayan existido a lo largo del camino, sino por que están incluidas como parte necesaria del proyecto y en ese presente de fortaleza institucional, teórica y técnica".
Con relación a los principales logros alcanzados durante este cuarto de siglo, destacaron la consolidación "de un proyecto de formación profundamente enraizado en la comprensión de las necesidades de la comunidad y el aporte sostenido a partir de los desarrollos de respetados y excelentes profesionales, que vinieron a compartir sus prácticas e ideas con nosotros". Entre las tantas actividades desarrolladas en estos años, consideraron relevante el aporte que desde la institución educativa realizaron en la comprensión de las leyes que rigen la vida cotidiana, y en distintas expresiones del arte, los derechos humanos, la salud y la educación.
Reflexionaron además sobre el lugar privilegiado donde se han visto plasmados estos estos aprendizajes, dadas las circunstancias históricas, como por ejemplo, los afectados directos por la inundación, "tarea en la que seguimos acompañando y construyendo hasta hoy".