El entrenador interino de Unión en los últimos cuatro encuentros del Clausura 2005 salió de los vestuarios salteños tras el empate ante Juventud Antoniana y dejó sus impresiones del partido y de su situación.
"Pudimos cerrar los espacios en el momento justo, la defensa adquirió mayor solidez y pudimos cerrar a los delanteros rivales. De esa manera logramos mantener el arco fuera de peligro aunque nos faltó ese cambio de ritmo, ese punch final para poder llevarnos a ganar el partido, algo que creo que no hubiera sido injusto", dijo luego del encuentro.
En lo que fue su despedida al frente del plantel, indicó que "este partido era como una final para nosotros, porque nos queríamos despedir con un triunfo. Por eso estuve tan enchufado durante todo el encuentro. En el primer tiempo estuve más ansioso porque tuve la sensación de que se podía dar vuelta, de que se podía ganar. Después, en el segundo, sentí en los primeros minutos como que ellos se habían conformado con el empate, porque los otros resultados eran favorables. Sobre el final nos quedamos un poquito, ellos tuvieron algunas situaciones pero en definitiva creo que el empate es el resultado más justo".
Paso seguido, hizo un balance de su accionar al frente del plantel profesional: "Debo decir que nos vamos con la tranquilidad de que este cuerpo técnico dejó absolutamente todo. Tenemos que agradecer, muy sinceramente, a todos los jugadores de Unión, porque han tenido una predisposición bárbara y un respeto fenomenal a toda la gente que ha trabajado. Realmente nos han respetado mucho".
En el mismo sentido, agregó que "asimismo debemos dar las gracias también a los directivos del club, que nos apoyaron y nos dieron total independencia para el trabajo. Nosotros hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance para lograr la mayor cantidad de puntos. Obtuvimos un buen porcentaje de unidades pero no nos conformamos porque siempre queremos que Unión salga ganador en cualquier cancha. De todas maneras, sabemos que el equipo dejó, en los últimos partidos, una imagen renovada y se abre una buena perspectiva para el próximo cuerpo técnico que se haga cargo".
Continuando con el balance de su campaña, agregó que "el único sabor amargo que me llevo es no haber podido sacar ese partido con Talleres, en el que se nos dio una derrota inesperada. Pero me voy muy contento porque tengo la certeza de que dejamos varias cosas positivas. Los jugadores tuvieron más libertades y creo que queda claro que con este plantel, más un par de refuerzos, se puede pelear el campeonato".
Precisamente, el entrenador vaticinó el porvenir: "Tengo mucha fe para lo que viene. En mi caso, estando en el fútbol amateur. En lo que tiene que ver con el plantel profesional, tengo todo el optimismo por lo que pase con los nuevos encargados. Yo me voy a quedar en el club cumpliendo mi función habitual. De todas maneras, tendremos que sentarnos a hablar con la nueva dirigencia".
De la redacción de El Litoral